miércoles, 27 de enero de 2021

El Flaco Spinetta en La Falda

El pasado 23 de enero Luis Alberto Spinetta hubiera cumplido 71 años. En la previa de un nuevo homenaje al fundamental músico, hacemos un repaso de sus presentaciones faldenses.


Spinetta Jade en La Falda '83 (foto: Lucía Seguí)


Por Néstor Pousa

Cada 23 de enero se celebra en el país el Día Nacional del Músico. La fecha, establecida por la Ley 27.106 en 2015, refiere al natalicio de Luis Alberto Spinetta, uno de los músicos argentinos más destacados e influyentes de todos los tiempos.
Desde su partida, un 8 de febrero de 2012, fueron innumerables los homenajes que se realizaron, y se siguen realizando, en su memoria.
Próximamente será el turno de la banda faldense Blind quienes brindarán su tributo al creador de Muchacha ojos de papel, el próximo jueves 11 de febrero en Isolina Casa de Té.
Blind es una formación de rock integrada por: Nacho Aguirre (voz y guitarra), Agustín Grasso (bajo), Basel Abdel Masih (guitarra) y Nahuel Loza (batería), y están pergeñando un concierto homenaje con la participación de músicos locales y evento multimedia, el cual se encuentra en etapa de pre-producción.
 
La relación de Spinetta con La Falda fue prolongada y muy fructífera. En reconocimiento una calle de esta ciudad lleva su nombre. Por eso nos pareció oportuno repasar, en orden cronológico, los diez conciertos que el Flaco ofreció aquí, entre 1981 y 2002.

1) El debut de Spinetta en La Falda no pudo ser más auspicioso. Fue el domingo 15 de febrero de 1981 con Almendra, durante la segunda edición del Festival Argentino de Música Contemporánea (luego Festival de Rock). Para ellos significaba el cierre de una extensa gira nacional en lo que se conoció como la reunión de aquel grupo pionero. Arribaron por la mañana al Auditorio Municipal, ensayaron en el camión que transportaba los equipos y a la noche brindaron el último concierto oficial de la banda (sin contar el set realizado en 2009 para Las Bandas Eternas).


Almendra en La Falda '81

2) La Falda ‘83. Luego de un paréntesis de un año Luis regresaría al Festival de La Falda al frente de Spinetta Jade, un seleccionado de talentosos músicos que, excepcionalmente, se había transformado en cuarteto con el ingreso del cordobés César Franov (de notables 17 años) en el bajo, Leo Sujatovich en teclados y “Pomo” Lorenzo en batería.

3) La Falda ‘84. Con el ingreso del guitarrista Lito Epumer, Spinetta Jade volvía a su habitual formación de quinteto. Era la antesala del álbum Madre en años luz y Luis concretaba su tercera aparición faldense. Durante esta edición se produciría el encuentro cumbre con el Cuchi Leguizamón.


Con el Cuchi en La Falda '84 (foto: Claudio Fantini)

4) La Falda ‘85. Ya sin Mario Luna al frente del festival, la municipalidad local montó una edición casi de emergencia y de una sola noche (sábado 2 de marzo). Spinetta mostraba allí su faceta solista y acústica, sin banda de apoyo. Un formato exclusivo que no dejó demasiados registros documentales en su discografía oficial (Kamikaze sería lo más aproximado).

5) La Falda ‘86 (El Festival del Siglo). Con una producción muchísimo más ambiciosa se realizó esta edición de cuatro noches, con estilo novedoso y las bandas más sobresalientes del momento. Ante tanto brillo, a Luis le bastaría su guitarra Ovation para deslumbrar con las baladas de su disco Privé. Siempre con el Auditorio Municipal como testigo.


Spinetta Presidente en La Falda '86 (foto: Andy Cherniavsky)


 6) La Falda ‘87. El siguiente sería un concierto fallido. Durante la caótica edición de febrero de 1987, Spinetta-Páez estaban listos para mostrar su muy elogiado trabajo a dúo (el álbum doble La la la), pero una pésima organización y los incidentes posteriores, determinaron la cancelación definitiva de la tercera y última noche (domingo 8 de febrero), la misma jornada en la que también se iban a presentar Luca Prodan con Sumo. Imperdonable.

7) El Cantautor ‘89. Para este ciclo producido por el BB Muñoz durante enero y febrero de 1989 en el Cine Teatro Gran Rex de La Falda, Spinetta se presentaría en dos noches consecutivas, nuevamente en plan solista, el sábado 21 y domingo 22 de enero. Dos conciertos inolvidables, por la cercanía y la intimidad que proponía la acogedora sala del hoy lamentablemente desaparecido coliseo faldense. “Fueron no menos de quince reuniones con él, para poder convencerlo”, nos confiaba el BB Muñoz. Ese verano el Flaco empezaría a festejar su cumpleaños número 39 nada menos que en La Falda. 


El Cantautor '89 (foto: Ricardo Sisti)

8) La Falda ‘92 (Renace el mito). Con el regreso de Mario Luna a La Falda, el histórico organizador convocaría a los nombres que escribieron parte de la historia grande del ciclo. Entre ellos el Flaco Spinetta que aprovecharía para apadrinar a unos debutantes Illya Kuriaky and the Valderramas (con su hijo Dante al frente). El Flaco subió muy tarde a tocar, cerca de las 5 de la mañana del domingo, asistido por una banda eléctrica similar a la que registró el disco en directo titulado Exactas.

9) La Falda Rock 2002. José Palazzo y el Perro Emaides, fundadores del Cosquín Rock, tomaban el control del legendario festival cambiando la fecha a septiembre (día de la primavera). Los productores imaginaron una noche dedicada a los clásicos del rock argentino. Y Luis no se la quiso perder. Todos esperaban que tocara un cancionero antológico que sintonizara con el perfil celebratorio que se le intentó imprimir a aquella jornada. Pero, demorando esa pretensión (hubo que esperar al ya mencionado concierto de Las Bandas Eternas para eso), se concentró en un repertorio actualizado con base en trabajos como Los Ojos y Silver Sorgo, aunque filtrando una remozada versión de Me gusta ese tajo (Pescado Rabioso) como única concesión a la nostalgia. “Que La Falda siga siendo un festival de paz y amor para siempre”, fue el saludo final de Spinetta antes de pisar por última vez suelo faldense.

jueves, 14 de enero de 2021

La Falda Tango: un festival pensado en grande

Este mes recordamos un nuevo aniversario del “padre de los festivales faldenses”, inaugurado un 9 de enero de 1965. Fueron nueve noches de gala con las principales figuras del tango.
 

Por Néstor Pousa
 
Con la realización de la Fiesta Nacional del Tango desde el verano de 1965, La Falda se reinstalaba como destino turístico, a la vez que demostraba que el tango no le temía a los agoreros pronósticos sobre su decadencia.    
Fue un 9 de enero de 1965 la fecha inaugural de la 1ª Fiesta Nacional del Tango de La Falda, tal cual fue su denominación original. El primer evento festivalero faldense que generaría un flujo de promoción genuina, convocando lo que hoy conocemos como “turismo cultural”, para reinstalar a esta ciudad como centro de atracción a nivel nacional. Toda vez que empezaban a extinguirse los fulgores del Eden Hotel, icónico edificio rodeado de mitos y leyendas indescifrables que le atribuyó identidad turística a un pequeño pueblo luego conocido como La Falda, sin fecha oficial de fundación y que cuatro años después (Noviembre 1969) por su vertiginoso crecimiento alcanzaría el status de ciudad.
La tradición oral y documentos de la época nos indican que la idea embrionaria de un festival surgió en (informales) charlas de café en las que el tango no fue elegido al azar, había pasión incondicional por la música “importada” de Buenos Aires en aquellos hombres que fantasearon con la concreción de este evento. De dichas tertulias en un concurrido bar del centro, participaban intercambiando ideas: Roberto Isiar, Tito Pousa y Majín Roset, entre otros amigos y colegas.
El modelo a seguir sería el del encumbrado Festival Nacional de Folklore de Cosquín, surgido a 20 km de La Falda y que, con la participación de las mayores figuras de la música folklórica argentina, ya acumulaba cuatro ediciones desde enero de 1961.
 
En La Falda una idea similar empezaría a tomar forma a mediados de 1964. Había que ponerse a trabajar contrarreloj y para ello era necesario sumar voluntades, involucrar al municipio, convencer que era posible. Fue así que se formó la Comisión Municipal de Cultura y Fomento al Turismo, sus integrantes eran profesionales, hoteleros y comerciantes locales que ofrecían su tiempo y su trabajo en forma ad honorem.  De aquella primera comisión formada un 29 de julio de 1964 y que encaró la proeza de hacer realidad la Fiesta Nacional del Tango, fue su Presidente el Dr. Juan Carlos Remo Vigliocco. Lo acompañaban con idénticas convicciones: el Dr. Reynaldo Cicarilli (Vice Pte. 1°), el Dr. Héctor Lázaro Montoya (Vice Pte. 2°), Mario Micca (Secretario), Domingo Margiotta (Pro Secretario) y en el resto de los cargos: Juan Martini, Joaquín Baggio, José Romanutti, Rodolfo Rametta, Eugenio Martini, Roberto “Chichín” Rodríguez, Roberto Chaumont, Amador Almozny, Juan Sol, José Herrera, Ing. Edgardo Buonamico, Matías Pérez, Manuel Gómez Uría, Héctor Giacometti, Dr. Enrique Laperié, César Rodil y Dr. Carlos Santía.
La estructura interna estaba dividida en sub comisiones que se repartían las múltiples tareas a desarrollar, quedando a cargo de la “Sub Comisión de Tango” los señores Rametta, Cicarilli, Chaumont y Almozny.


Con un importante avance en la gestión, el 15 de octubre de 1964 elevan al Intendente Municipal de La Falda, Sr. Manuel Arnedo, una nota firmada por Juan Carlos Vigliocco y Mario F. Micca en la cual le manifiestan que “se encuentran en pleno auge (sic) las gestiones para llevar a feliz término la FIESTA NACIONAL DEL TANGO, a realizarse en esta localidad de La Falda los días 9-10-11-12-13-14-15-16 y 17 de enero del entrante año de 1965”.
Seis días después (21 de octubre de 1964) el intendente recibía una misiva similar en la cual se le informaba: “hemos estado ocupándonos con toda dedicación en la búsqueda del terreno para emplazar la obra que se viene gestando con el fin de disponer de un amplio auditórium […] estudiados todos los pormenores de las ofertas recibidas y de los solares vistos, llegamos a la conclusión siguiente: que el mejor ubicado es el solar ofrecido por el Sr. JUAN MARÍA JAN, de la manzana Nº 1-A del Barrio Parque Jardín, limitado por las calles: Camino al Golf (hoy Carlos Gardel), Avda. La Falda (hoy Dante Alighieri), Avda. España (Ruta Nacional 38) y J.J.Copello, con una superficie de 6.652 metros cuadrados y un precio fijado en $2.500.000 moneda nacional”. La propuesta es elevada ad referéndum de la Intendencia Municipal y del H. Concejo Deliberante y una vez aceptada la misma, en tiempo récord se montaba la estructura metálica del flamante auditorio, cuyo techo parabólico cubría todo el predio con una capacidad para 7000 espectadores sentados.


Aquella edición inaugural conducida por Aníbal Cufré como Maestro de Ceremonias y Juan José Míguez (con sus pinceladas tangueras), tuvo la destacada presencia sobre el escenario de figuras de la talla de: Aníbal Troilo, Lorenzo Barbero, Florindo Sassone, Alba Solís, Carlos Dante, Argentino Ledesma, Armando Pontier, Alberto Podestá, Osvaldo Pugliese, Alberto Morán, Marga Fontana, Pablo Yovino, José Basso, Rodolfo Tulián (La Falda), Néstor Fabián, Horacio Deval, Quinteto Real, Edmundo Rivero, Carlos Asensio, Astor Piazzolla, Alfredo De Angelis, la Orquesta de Fulvio Salamanca (con Osvaldo Piro en sus filas), Alberto Marino, Mariano Mores Sexteto y muchos más.
 
Desde entonces La Falda se ganaría legítimamente el mote de Capital Nacional del Tango, con un festival pensado en grande desde el minuto cero.-

lunes, 4 de enero de 2021

El Grito Sagrado: Gauchos Rabiosos

El cuarto disco de la banda porteña Gauchos Rabiosos fue grabado durante la cuarentena estricta con dos celulares y una caja de ritmo. Un signo de los tiempos.

NOVEDADES DISCOGRÁFICAS 

Por Néstor Pousa

En el verano de 1989 se presentaba en La Falda el ciclo El Cantautor, que con producción del querido y recordado BB Muñoz, programaba durante casi todas las noches de enero y febrero a los más importantes intérpretes, autores y compositores de la música contemporánea argentina. Fue un ciclo inigualable e inolvidable, realizado en el Cine Teatro Gran Rex de esta ciudad, una sala de características técnicas y acústicas envidiables. Sala que lamentablemente -años después- sería desmantelada y arruinada. 

Aquellos fueron conciertos de altísima calidad por varios motivos. Por la cartelera artística que integraban: Spinetta, Fito Páez, Litto Nebbia, Alejandro Lerner, Facundo Cabral, Pedro y Pablo, Marilina Ross, Baglietto, Rubén Juárez, Rubén Rada, Gian Franco Pagliaro, Chico Novarro y Eladia Blázquez. Pero además por el clima intimista que se lograba en la penumbra del teatro y en cada show. Y sumado a esto, la sensibilidad y profesionalismo de un staff técnico a la altura del evento.

A cargo del sonido estaban los hermanos Marta Quirno y Juan Quirno, llegados desde Buenos Aires, contratados directamente por la producción. Proveyeron de un sonido en directo tan impecable que fue elogiado no solo por el público, sino por los mismos artistas.

Marta y Juan convivieron con todo el equipo durante los dos meses de verano, afianzando lazos de amistad con muchos faldenses. Durante casi 60 días compartimos no solo cuestiones propias del trabajo, sino también comidas, salidas, charlas y música en diferentes formas. Juan, que aparte de sonidista es músico,  portaba su Gibson Les Paul y un mini amplificador portátil a todos lados. Su banda de entonces se llamaba Hermes. Algunos años después, en septiembre 2002, con su nuevo proyecto los Gauchos Rabiosos, se daba el gran gusto de tocar en el legendario Festival La Falda Rock.

A partir de entonces fueron más esporádicas sus visitas a esta ciudad, pero igual seguimos conectados a través de las redes sociales.

Sobre finales del 2020 nos encontramos con la novedad que Gauchos Rabiosos presentaba El Grito Sagrado, su cuarto álbum de estudio. Concebido desde el encierro de la cuarentena más severa, la banda salió a paliar la crítica situación con diez versiones de clásicos del rock nacional (de los 70, 80 y 90) pertenecientes a bandas fundamentales del rock y el blues en castellano.

“Frente al aislamiento forzado por la pandemia –reza la gacetilla de difusión– Gauchos Rabiosos no dio tregua en su búsqueda artística y con los pocos elementos que tenía a su alcance se embarcaron en el gran desafío de versionar clásicos del rock argentino de manera instrumental”.

Un micrófono, un par de celulares donde se grabaron los audios de los instrumentos que luego fueron pasados por (la aplicación) WhatsApp, equipos hogareños y, en lugar de una batería analógica, una caja rítmica de la época de la hiperinflación (1990), fue la mínima tecnología utilizada para un resultado original y sorprendente.

Contiene versiones de Los Redondos (Yo caníbal), Pescado Rabioso (Blues de Cris), Vox Dei (Libros Sapienciales - parte 2), Sumo (Kaya), Charly García (Asesíname), Riff (Dios devorador), Memphis La Blusera (Blues de Rosario) y La Renga (El final es en donde partí).  En la lista no podían faltar temas de propia autoría y allí están, también en formato instrumental: Bajo tu luz (de Hermes) y Otra idea mejor, perteneciente al disco debut de Gauchos Rabiosos.

“Es un disco absolutamente honesto, un disco de barricada, por la forma en que lo hicimos –se entusiasma Juan, del otro lado de la línea telefónica– lo grabamos con un celular común y reenviamos los audios por whatsapp que luego fui pegando en la placa de sonido. De esta forma armamos todo el disco y el resultado es tan sorprendente que en la compañía discografía no creían que lo hubiéramos hecho así”.-

Músicos. Juan Carlos Quirno (guitarra líder), Nicolás García (2ª guitarra y guitarra acústica) y César Gassmann (bajo). Músicos invitados: Florencia Piccardi (saxo), Diego Quezada (armónica) y Rodrigo Toblli (violín).

Ficha Técnica. Martín Medori: Diseño y Arte de tapa – Juan Carlos Quirno: Producción Artística y programación de batería – Marta Quirno: Mánager

El disco se puede escuchar en todas las plataformas digitales.


El Grito Sagrado full álbum: https://www.youtube.com/watch?v=fJ3vdsvv9Bk&t=503s

jueves, 17 de diciembre de 2020

De Sabiondos y Suicidas: el documental

Fachada del primer auditorio (1965)

Con este título se estrenó durante el presente año la primera parte del documental que reconstruye los inicios de la Fiesta Nacional del Tango en La Falda.

 


Por Néstor Pousa

A comienzos del 2015 me decidí a poner manos a la obra a un proyecto en el cual venía pensando desde hacía cinco años: realizar un trabajo de investigación sobre los inicios de la Fiesta Nacional del Tango en La Falda.
Precisamente en 2015 se cumplían 50 años de la primera edición y tal vez inspirado por esa fecha tan significativa fue que refloté y empecé a darle forma a la idea de reconstruir y rescatar del olvido los orígenes del padre de los festivales faldenses.
Inicialmente pretendía volcar todo ese trabajo de investigación en las páginas de un nuevo libro que continuara la zaga iniciada con el previamente publicado sobre el Festival de Rock (La Falda en tiempo de Rock, 2 ediciones, 2009 y 2016). Pero en algún punto del trayecto que va desde la génesis de una idea hasta empezar a concretarla, opté por cambiar el formato y empecé a pensarlo como un documental.
Convoqué a un amigo personal y especialista en la materia, Martín Carrizo, periodista, documentalista, recopilador y coleccionista de discos, de la ciudad de Córdoba. En cuanto le comenté el plan, con la intención de invitarlo a sumarse al mismo, no dudó ni un segundo en responder afirmativamente, y nos pusimos a trabajar.
Pocos meses después empezamos a recopilar datos, bucear en las hemerotecas y archivos, leer y releer notas periodísticas de la época, indagar en colecciones de fotografías, consultar las gráficas originales, acceder a documentación de origen oficial y grabar en audio y video testimonios de protagonistas históricos de los inicios de aquella gesta.
 
Fue en ese momento en que nos entusiasmamos definitivamente con el trabajo que estábamos  encarando.  Aunque fue un proceso largo, para que negarlo, en el cual todo lo realizado se hizo de modo independiente y auto-gestionado. 
Fue un verdadero placer entrevistar a figuras como los Maestros Osvaldo Piro y Jorge Arduh, Silvio Soldán, Raúl Lavié, Rodolfo Tulián y Juan Carlos Godoy (tal vez su última entrevista antes de su fallecimiento); a los periodistas e investigadores Lic. Alfredo Ferrarassi y Américo Tatián; al Buby Arnedo, hijo del Intendente Manuel Arnedo, ya que durante su gestión se inauguró el festival; a los vecinos faldenses y amantes del tango Osvaldo “Chiche” Grosso y Miguel Meritano; y a la Sra. Estela Romero de Vigliocco, esposa del Dr. Juan Carlos Remo Vigliocco, Presidente de la primera Comisión Municipal de Cultura y Fomento al Turismo de La Falda, los verdaderos hacedores de la fiesta y pioneros a los que dedicamos este trabajo documental.  
Finalmente, y después de cuatro años, se obtuvo una parte del financiamiento necesario para empezar con el trabajo de edición final. El proyecto resultó ganador de una de las Becas Creación 2019 en la disciplina “Artes Audiovisuales” que otorga el Fondo Nacional de las Artes, organizado conjuntamente con el municipio de La Falda a través de su Secretaría de Turismo y Dirección de Cultura.    
Así pudimos concluir una primera parte de este video documental, al que titulamos: De Sabiondos y Suicidas (Inicios de la Fiesta Nacional del Tango), que fue estrenado vía streaming el jueves 23 de julio pasado, como parte de la programación del 37º Festival Nacional del Tango edición online.
Y que durante la semana pasada fuera re-estrenado en el programa Tal Cual (09-12-2020), conducido por Nicolás Heredia y Cuquín Amelio Ortíz, por la señal de cable Next TV, con motivo del Día Nacional del Tango que se celebra todos los 11 de diciembre.
 
De Sabiondos y Suicidas (Ficha técnica)
Realización: Néstor Pousa y Martín Carrizo
Duración: 24 minutos (primera parte)
Edición: Hernán “Manic” Centeno
Banda de sonido: Contramano Tango 4
Tema original: “Tango estoy con vos” (letra: Tito Pousa - música: Jorge Arduh)
Realizado entre La Falda y Córdoba, Julio 2020 (año de la pandemia mundial)

domingo, 29 de noviembre de 2020

El Diez de los Inmortales

DÉCIMAS DEL ENCIERRO 


Por Néstor Pousa

 

Un héroe contemporáneo

Gladiador de carne y hueso

Tal vez te fuiste por eso

De este modo extemporáneo

No aparecen sucedáneos

El futbol se está inmolando

Te saludo Diego Armando

Dios bajo un sol mexicano

Aquel del gol con la mano

Que hoy el mundo está llorando.

 

Naciste clase sesenta

Asombrosa como pocas

Con una gambeta loca

Debutaste en los setenta

Debimos perder la cuenta

De goles excepcionales

Festejo en los bacanales

Fama de niño terrible

Con talento indiscutible

Destacaste en los mundiales.

 

Pienso que Italia '90

Fue el cenit de tanta gloria

Fue la suma de la euforia

Nadie nos tenía en cuenta

Pelamos prosapia argenta

Para bancar la parada

Con una bola endiablada

Sacamos a los cariocas

Epopeyas como pocas

Con una final birlada.

 

El Pelusa de la gente

De Fiorito al Universo

Al 10 le escribe estos versos

Un hincha de Independiente

Le vimos mostrar los dientes

En México y en Italia

Y en un partido en Australia

En que nos sacó del pozo

Con la zurda, puro gozo

Aunque jugara en sandalias.

 

Lo estábamos esperando,

Pase Maestro Bochini

No fue penal de Sensini

Branco estaba bostezando

Me encuentro aquí divagando

Historias de los mundiales

Dos fabulosas finales

Una nuestra, otra teutona

Recordando a Maradona

El Diez de los Inmortales.

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lunes, 23 de noviembre de 2020

Editan a "Los Músicos del Centro" en vivo

La última presentación en vivo de la gran banda cordobesa de jazz-rock fusión, a casi 20 años de su realización, es lanzada ahora en casete por el sello independiente Discos en Cba.

NOVEDADES

Por Néstor Pousa

Los Músicos de Centro fue, sin lugar a dudas, la gran banda cordobesa de jazz-rock fusión de la música contemporánea argentina de las décadas 80 y 90. Liderada por los hermanos Juan Carlos Ingaramo y Mingui Ingaramo fueron un verdadero referente por el que pasaron notables instrumentistas, especialistas en cada rubro. Además conformarían junto a Litto Nebbia una de las más insospechadas y productivas uniones musicales durante los dos años que duró esa experiencia, documentada con dos discos imprescindibles en 1982 y 1983.        En febrero de 2001 ponen punto final a su extensa carrera con un concierto en vivo realizado en la Plaza de la Intendencia de la ciudad Córdoba con la participación de músicos invitados. Ese registro inédito es lanzado ahora a través del sello independiente Discos en Cba en formato de casete (o cassette), un soporte que antes de los años 90 fue clave, que luego cayó en desuso por imperio del CD, pero que en este caso fue muy bien recibido por la comunidad melómana.

El trabajo lleva por título Los Músicos del Centro / En Vivo 2001 y contiene ocho temas grabados de consola en aquel recital. Reúne varios clásicos de la banda y hasta algún rescate del primigenio Grupo Encuentro. La lista contiene: Agua pesada (de Pelusa Navarro y BB Caniza), El aroma de un beso y la bellísima Cuando yo me transforme (ambas firmadas por JC Ingaramo y Litto Nebbia), La huella (Mingui Ingaramo), Cuesta Blanca (de Mingui y Nebbia) y El casamiento de los músicos (de Litto con arreglos de JC y Mingui). En el único momento en que se escucha la voz de Juan Carlos, este dice: “En el 2000 pasaron cosas raras, eso de las computadoras y Mingui caza la viola de nuevo después de años”, es para presentar Ochenta y ocho, composición de uno de sus primeros discos.

La lista de músicos que participan junto a Juan Carlos (piano, teclados, arreglos) y Mingui (piano, teclados, guitarra eléctrica, arreglos) es un verdadero seleccionado: Fernando Bobarini (bajo), Hugo Ordanini (batería), Martín Bruhn (percusión), Chelo Seguí (saxos), Juan Cruz Peñaloza (teclados) y Luis Lewin (piano en Agua Pesada).

Ficha técnica. Operación de sonido: Mario Palacios y Camacho Cagliero – Diseño Gráfico: Juan M. Guareschi – Pintura original de portada: Juan Carlos Ingaramo. Instagram para pedidos: @discosencba

 

Martín Carrizo de Discos en Cba. “Esta grabación, conjuntamente con una de un concierto de Tamboor, me las pasó una persona que me cruzó en el camino mi pasión por los vinilos. Un ex asistente del sonidista Mario Palacio, que las guardó por mucho tiempo en CD y con gran calidad de sonido. Yo le pasé una copia a Juan Carlos Ingaramo que la subió a su SoundCloud pero no tuvo mucha más circulación que esa”, nos revela Martín Carrizo sobre este flamante lanzamiento para el sello que impulsa.  Y fundamenta: “Este nuevo lanzamiento (el segundo luego de Alma Mater de Sullivan) va dedicado primero a satisfacer un capricho personal, tenía muchas ganas de hacerlo. Después está destinado a los amantes de la música en general y sobre todo a coleccionistas de la música de Córdoba. Estaba bueno sumar la data que teníamos disponible, a pesar de que no hay registro en ningún lado de ese último concierto de LMDC. Toda la info que incluye la gráfica salió de la memoria de Juan Carlos Ingaramo”.


Por otra parte, agrega: “No creo que salga una edición en CD, ya que es bastante más complicado si hablamos de costos de fabricación, y difícilmente se pueda recuperar la inversión. La idea es hacer tiradas cortas que permitan reinvertirlo en otra edición”, resume con mirada experta.

 A la pregunta ¿en qué momento histórico se encontraba la banda al tiempo de dar ese directo? Martín resume: “Estaban dando sin saberlo (o tal vez sí) el último concierto de esta formación escuela de músicos en Córdoba y que tanto ama Litto Nebbia. Sin separación formal, sin peleas internas. En los textos que sumaron Juan Carlos y Mingui Ingaramo se deja entrever cual era el sentimiento de cada uno de ellos hacia ese último concierto”.

 

 Tal vez quede como anécdota que Discos en Cba le arrebató la idea a Melopea (el sello de, precisamente, Litto Nebbia) que editó mucha de la obra de los hermanos Ingaramo.

 ¿Te lo pusiste a pensar? “¡Tenés razón! (exclama Carrizo a la distancia) y completa: “Perdón, Litto, aunque no creo. Me parece que el rosarino escuchó en la casa de Juan Carlos el concierto, que incluye algunas canciones de su autoría, y quedó fascinado con el sonido que tiene, pero no dijo nada de editarlo. Quizás más adelante, sí. Y sería un honor. La tirada de casetes de DISCOS EN CBA es muy corta y seguro se agotará. ¡Ojalá lo tengamos en CD a través de Melopea!”, concluye con entusiasmo.-

lunes, 9 de noviembre de 2020

RADIO EDÉN: una emisora pionera

Hace 33 años iniciaba sus transmisiones Radio Edén 105.9, inaugurando desde La Falda la era de las emisoras de frecuencia modulada en el centro y norte del Valle de Punilla.

 


Por Néstor Pousa

 

Octubre 1987. Nos habían invitado a formar parte, como columnistas, de dos programas radiales para la nueva FM Edén, radio que inauguró la era de las emisoras de frecuencia modulada en La Falda y en el centro y norte de Punilla.

Por distintos motivos (que no vamos a detallar ahora) ambos proyectos se cayeron. Fue entonces que Norma y Daniel, dos de los dueños de la flamante emisora, nos dicen que el horario de los sábados a las 19 estaba libre y nos proponen que armemos algo propio.

Casi que nos convencieron. Nos juntamos con Santiago "Gringo" Cardozo (el de la voz profunda y ensimismada), Tommy Records (disc-jockey de exquisito paladar musical) y yo (con aspiraciones periodísticas), nos pusimos un nombre (Los Elegidos) y largamos, inspirados por Pink Floyd, Bob Dylan, Eric Clapton, Bob Marley, Peter Tosh, Yes, Charly, Spinetta, Sumo, Soda Stereo, Los Redondos y toda esa mano. Fue un sábado de fin de octubre de, hace ya, 33 años.

Radio Edén había comenzado con sus emisiones piloto dos meses atrás (agosto 1987), con proyecto y dirección de Norma Canapino, Daniel Ammiraglia y Gustavo Villa, quien representaba a su padre, Tito Villa, reconocido precursor de la radio en Villa Carlos Paz.

Hoy Norma rememora así aquellos días: “La idea de instalar una emisora de frecuencia modulada fue, como muchas veces, con la expectativa de poner un negocio, en este caso, relacionado con mi actividad. En aquel momento recién comenzaban a instalarse unas pocas emisoras en la provincia de Córdoba, en Villa Carlos Paz la primera fue Radio Carlos Paz. La opinión visionaria de Juan Enrique “Tito” Villa, fue muy importante en la decisión, ya que se hablaba que en un corto plazo serían muchos los que seguirían nuestros pasos. Así surgió la sociedad”.

 Con buen ojo, el grupo empresario eligió la ciudad de La Falda, por estar ubicada en el centro de Punilla y por cuestiones técnicas de cobertura, “Una hermosa ciudad y un punto estratégico”, destaca Norma. A la nueva emisora la bautizarían Radio FM Edén y se ubicaría en el 105.9 MHz del dial de frecuencia modulada.

“Por cuestiones técnicas necesitábamos un espacio físico relativamente alto, abierto, de fácil estacionamiento y en donde no se molestara a vecinos con el movimiento habitual de un medio radiofónico. Buscando, nos encontramos con Martín Salbachian, dueño del Hotel Araxi que nos ofreció un lugar en su predio con las características que necesitábamos, y así arrancamos una de las mejores historias de radio conocidas hasta el momento”, reconstruye con tono nostálgico la locutora.

Aquel primer lugar que ocupó la radio era un edificio de una planta, con dependencias para alojar una oficina de recepción, una sala de operadores y una sala de locución. Estaba ubicado en el sector deportivo del complejo del Hotel Araxi, sobre la Avenida Edén al 1000. Un sitio ideal y paradisíaco, en una de las zonas más bonitas de La Falda.

Rápidamente se fue formando el plantel de locutores, conductores y operadores, la gran mayoría, sin experiencia previa, y se fue delineando la primera programación. Gustavo Arraigada (con formación de periodista y locutor) se hizo cargo del noticiero y del programa deportivo que pronto empezaría con las transmisiones futbolísticas desde exteriores, con el debut de Víctor Hugo Sánchez como relator deportivo.

Los operadores de consola eran avezados disc-jockeys de los boliches (discotecas) de la zona que rápidamente se adaptaron a la actividad radial. Eran capaces de destrabar, a toda velocidad y sin dejar bache, la cinta clavada de un casete o manipular discos (vinilos) con extrema precisión, mientras preparaban la tanda publicitaria. Formaron parte de aquel primer plantel de operadores: Tommy Records, Diego Florio, Germán Florio, Adrián Di Natale, Edgardo Miniböck y Marcelo Rivero. Eran tiempos analógicos, sin ordenadores de escritorio, ni laptops, sin sonido digital, ni celulares.

 


Fuimos muchos más. Tuvimos que convencer a los habitantes de la ciudad que una radio local era posible. Hasta entonces la radio “se hacía” en las grandes urbes o, en su defecto, estaban las emisoras de circuito cerrado, como la preexistente LF1 Radio La Falda del querido y recordado Raúl “Negro” Sosa, decano de la actividad. Pero una radio de FM era inédita. Emprendimos proyectos radiales personales y diversos, sin habernos sentado nunca antes frente a un micrófono, ni que una luz roja nos avisara que estábamos EN EL AIRE. Pero salvamos la inexperiencia con coraje e intuición. Completaban aquel grupo inicial (aparte de los ya nombrados): Rafael Villarreal, Pablo Bracamonte, Gabriel Razza, Sergio Finzi, Ezequiel Giardelli, Karim Blanco, Daniel Capdevila, Hugo Heller y Roxana Agüero.

La radio fue el punto de encuentro de un grupo humano muy heterogéneo que terminó siendo un grupo de amigos con una pasión en común. Buenos amigos y colegas que afianzábamos el vínculo juntándonos a comer, a ver fútbol por televisión, a jugar al fútbol o colaborando recíprocamente en cada uno de nuestros proyectos radiales.

Sin ser conscientes de la situación, estábamos escribiendo una página importante dentro los medios de comunicación del interior. Fuimos pioneros sin darnos cuenta. Si bien para algunos fue solo darse el gusto de hacer un programa de radio y atesorar el recuerdo como una anécdota, para muchos otros fue el inicio de una profesión, de una forma de vida y de ganarse la vida. Radio Edén fue una escuela y un semillero.-

martes, 6 de octubre de 2020

Alfajor en La Falda: una fiesta con historia propia

 



Por Néstor Pousa

La Fiesta Nacional del Alfajor de La Falda tiene bien ganado un lugar en el podio de las fiestas populares que la ciudad supo albergar en los recientes 55 años de historia.

Ostenta un meritorio 3er. puesto (detrás de la Fiesta Nacional del Tango y el Festival de Rock) aventajando a la ya olvidada Fiesta del Inmigrante, quizás la única irrecuperable.

De hecho la Fiesta del Alfajor surgió como un sustituto de las anteriores, en momentos en que las mismas habían perdido su brillo y relevancia, o directamente se encontraban inactivas. Eso ocurría en el año 1989, cuando un grupo de ciudadanos agrupados en el Centro Comercial, Industrial y Hotelero de La Falda, presidido entonces por Roberto Burrone, delineaban a grandes rasgos la 1ra. Fiesta del Alfajor Cordobés que, desde entonces, siempre se realizaría en el mes de octubre (aprovechando el feriado nacional del día 12). Los objetivos eran: potenciar ese período anual de baja temporada y fortalecer la producción del alfajor cordobés, como típico souvenir que nos identifica como región turística en el contexto nacional.

Con escasos meses de anticipación se organizó aquella edición inaugural que contó con el auspicio de la Secretaría de Turismo local y fue declarada de interés municipal. Todos destacan a Roberto Burrone como su inspirador y principal impulsor, quien estaba acompañado en su gestión al frente de cámara comercial local por: Carlos Schork, Alfredo Schäffer, Sergio Miskoski, Adolfo Sánchez, Carlos y Margarita Vanini, entre otros.

Aquella primera edición funcionó como una prueba piloto, un proyecto que muchos no entendían y otros todavía no lo tenían bien claro. Los stands se ubicaron desde Av. Edén 100 hasta la intersección con la calle Bahía Blanca, lugar en el que se instaló un escenario que fue cedido a préstamo por una localidad vecina. El corte de cinta estuvo a cargo del Intendente Municipal Dr. Carlos Enrique Pérez, la Secretaria de Turismo Prof. Susana Ghilardi y el Sr. Roberto Burrone.  La Comisión de Promoción y Servicios Turísticos aportó la infraestructura y se encargó de la prensa y difusión. Las principales fábricas alfajoreras locales: La Súper, Jockey Club e Irwo, estuvieron presentes.

 

Edición inaugural (Octubre 1989)

Con todo un año por delante, la segunda edición ya fue tomando otra forma. Se instaló una carpa gigante de 60 metros de largo en la primera cuadra de la Av. Edén en la cual se montó un pabellón industrial que emulaba la cadena de producción, y se construyeron cabañas de madera para los stands.  La 2ª Fiesta del Alfajor Cordobés fue acompañada por el Primer Certamen del Alfajor Nacional. Las importantes firmas nacionales empezaban a poner los ojos en la fiesta faldense que recibía el apoyo de instituciones locales como la Asociación Serrana de Hoteles y Afines (ASH), presidida por Jorge Gallardo.

Para la tercera edición fue declarada “fiesta nacional” por resolución del Ente Nacional de Turismo.  La novedad fue el cambio de locación. De la arteria principal de la ciudad se movió al Anfiteatro Municipal. El número de stands creció a 45 y el pabellón industrial ocupaba la olla del domo faldense convertido en predio ferial.  En la cabeza de los organizadores crecía la idea de una fiesta con características de gran congreso alfajorero nacional, que además del perfil comercial, no perdiera de vista la faz industrial a través de la organización de seminarios y la exportación de los productos a nuevos mercados. El momento era propicio ya que en marzo de ese mismo año 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay firmaban el tratado que establecía las bases para un mercado común que se conoció con el nombre de Mercosur  

En 1993 la organización se delegó en forma definitiva a la municipalidad local, reemplazando a las primeras comisiones que acusaban el impacto de un desgaste prematuro, el que suele suceder cuando el trabajo recae sobre unos pocos en beneficio de muchos.  La fiesta había encontrado un contexto óptimo en el anfiteatro, pero en desmedro de la participación masiva y comunitaria que lograba en la calle. Por esa razón, para la edición de 1994 retorna a las calles céntricas de la ciudad.  El nuevo epicentro sería la Diagonal San Martín. Al formato gastronómico, comercial e industrial se le sumaría una grilla de espectáculos artísticos de primer nivel. Para afianzar este renovado impulso, el Honorable Concejo Deliberante de La Falda creaba mediante ordenanza la Comisión Municipal de Fiestas con la designación de doce miembros que cumplirían funciones ad-honorem.

El primer logo

Así llegábamos a la 10ª edición con un crecimiento sostenido y constante, la participación de 60 expositores y la contratación de una grilla artística de mayor jerarquía que redundaban en una cada vez mayor convocatoria de público compuesto por turistas que aprovechaban el fin de semana largo, pero también por los vecinos que completaban el marco multitudinario de la Fiesta Más Dulce del País.

Recordamos aquel décimo aniversario como la confirmación del evento en su punto más alto. Tan solo con chequear los artistas que pasaron por el escenario montado en la intersección de Av. Edén 100.  Fueron diez días de espectáculos con la participación de las más variadas figuras: León Gieco (con Nito Mestre de invitado sorpresa), Los Iracundos, Peteco Carabajal, Facundo Toro, Rubén Juárez, La Orquesta Provincial de Música Ciudadana, Cuti y Roberto Carabajal, Amboé, Adrián Maggi, Los Alonsitos, el Trío San Javier, los números locales Lunara y el Ballet José Hernández dirigido por Rudolf Lescano. Y como en cada edición desde 1990, la Elección de la Reina Nacional del Alfajor.

El éxito alcanzado en la primera década, lejos de ser un estímulo, concluyó en la inesperada discontinuidad del ciclo que recién se reflotaría tímidamente en los primeros años del nuevo milenio y, luego un nuevo intervalo, resurgir con nuevo impulso en el 2013.
Es esta una breve síntesis de un ciclo que en 31 años atravesó por todas las vicisitudes propias de los festivales faldenses, que conoció distintos formatos y etapas. Y que en este atípico 2020 (tan redondo como impredecible) nos entregará su primera edición on line. Siempre en octubre, como desde 1989.-