jueves, 14 de enero de 2021

La Falda Tango: un festival pensado en grande

Este mes recordamos un nuevo aniversario del “padre de los festivales faldenses”, inaugurado un 9 de enero de 1965. Fueron nueve noches de gala con las principales figuras del tango.
 

Por Néstor Pousa
 
Con la realización de la Fiesta Nacional del Tango desde el verano de 1965, La Falda se reinstalaba como destino turístico, a la vez que demostraba que el tango no le temía a los agoreros pronósticos sobre su decadencia.    
Fue un 9 de enero de 1965 la fecha inaugural de la 1ª Fiesta Nacional del Tango de La Falda, tal cual fue su denominación original. El primer evento festivalero faldense que generaría un flujo de promoción genuina, convocando lo que hoy conocemos como “turismo cultural”, para reinstalar a esta ciudad como centro de atracción a nivel nacional. Toda vez que empezaban a extinguirse los fulgores del Eden Hotel, icónico edificio rodeado de mitos y leyendas indescifrables que le atribuyó identidad turística a un pequeño pueblo luego conocido como La Falda, sin fecha oficial de fundación y que cuatro años después (Noviembre 1969) por su vertiginoso crecimiento alcanzaría el status de ciudad.
La tradición oral y documentos de la época nos indican que la idea embrionaria de un festival surgió en (informales) charlas de café en las que el tango no fue elegido al azar, había pasión incondicional por la música “importada” de Buenos Aires en aquellos hombres que fantasearon con la concreción de este evento. De dichas tertulias en un concurrido bar del centro, participaban intercambiando ideas: Roberto Isiar, Tito Pousa y Majín Roset, entre otros amigos y colegas.
El modelo a seguir sería el del encumbrado Festival Nacional de Folklore de Cosquín, surgido a 20 km de La Falda y que, con la participación de las mayores figuras de la música folklórica argentina, ya acumulaba cuatro ediciones desde enero de 1961.
 
En La Falda una idea similar empezaría a tomar forma a mediados de 1964. Había que ponerse a trabajar contrarreloj y para ello era necesario sumar voluntades, involucrar al municipio, convencer que era posible. Fue así que se formó la Comisión Municipal de Cultura y Fomento al Turismo, sus integrantes eran profesionales, hoteleros y comerciantes locales que ofrecían su tiempo y su trabajo en forma ad honorem.  De aquella primera comisión formada un 29 de julio de 1964 y que encaró la proeza de hacer realidad la Fiesta Nacional del Tango, fue su Presidente el Dr. Juan Carlos Remo Vigliocco. Lo acompañaban con idénticas convicciones: el Dr. Reynaldo Cicarilli (Vice Pte. 1°), el Dr. Héctor Lázaro Montoya (Vice Pte. 2°), Mario Micca (Secretario), Domingo Margiotta (Pro Secretario) y en el resto de los cargos: Juan Martini, Joaquín Baggio, José Romanutti, Rodolfo Rametta, Eugenio Martini, Roberto “Chichín” Rodríguez, Roberto Chaumont, Amador Almozny, Juan Sol, José Herrera, Ing. Edgardo Buonamico, Matías Pérez, Manuel Gómez Uría, Héctor Giacometti, Dr. Enrique Laperié, César Rodil y Dr. Carlos Santía.
La estructura interna estaba dividida en sub comisiones que se repartían las múltiples tareas a desarrollar, quedando a cargo de la “Sub Comisión de Tango” los señores Rametta, Cicarilli, Chaumont y Almozny.


Con un importante avance en la gestión, el 15 de octubre de 1964 elevan al Intendente Municipal de La Falda, Sr. Manuel Arnedo, una nota firmada por Juan Carlos Vigliocco y Mario F. Micca en la cual le manifiestan que “se encuentran en pleno auge (sic) las gestiones para llevar a feliz término la FIESTA NACIONAL DEL TANGO, a realizarse en esta localidad de La Falda los días 9-10-11-12-13-14-15-16 y 17 de enero del entrante año de 1965”.
Seis días después (21 de octubre de 1964) el intendente recibía una misiva similar en la cual se le informaba: “hemos estado ocupándonos con toda dedicación en la búsqueda del terreno para emplazar la obra que se viene gestando con el fin de disponer de un amplio auditórium […] estudiados todos los pormenores de las ofertas recibidas y de los solares vistos, llegamos a la conclusión siguiente: que el mejor ubicado es el solar ofrecido por el Sr. JUAN MARÍA JAN, de la manzana Nº 1-A del Barrio Parque Jardín, limitado por las calles: Camino al Golf (hoy Carlos Gardel), Avda. La Falda (hoy Dante Alighieri), Avda. España (Ruta Nacional 38) y J.J.Copello, con una superficie de 6.652 metros cuadrados y un precio fijado en $2.500.000 moneda nacional”. La propuesta es elevada ad referéndum de la Intendencia Municipal y del H. Concejo Deliberante y una vez aceptada la misma, en tiempo récord se montaba la estructura metálica del flamante auditorio, cuyo techo parabólico cubría todo el predio con una capacidad para 7000 espectadores sentados.


Aquella edición inaugural conducida por Aníbal Cufré como Maestro de Ceremonias y Juan José Míguez (con sus pinceladas tangueras), tuvo la destacada presencia sobre el escenario de figuras de la talla de: Aníbal Troilo, Lorenzo Barbero, Florindo Sassone, Alba Solís, Carlos Dante, Argentino Ledesma, Armando Pontier, Alberto Podestá, Osvaldo Pugliese, Alberto Morán, Marga Fontana, Pablo Yovino, José Basso, Rodolfo Tulián (La Falda), Néstor Fabián, Horacio Deval, Quinteto Real, Edmundo Rivero, Carlos Asensio, Astor Piazzolla, Alfredo De Angelis, la Orquesta de Fulvio Salamanca (con Osvaldo Piro en sus filas), Alberto Marino, Mariano Mores Sexteto y muchos más.
 
Desde entonces La Falda se ganaría legítimamente el mote de Capital Nacional del Tango, con un festival pensado en grande desde el minuto cero.-

lunes, 4 de enero de 2021

El Grito Sagrado: Gauchos Rabiosos

El cuarto disco de la banda porteña Gauchos Rabiosos fue grabado durante la cuarentena estricta con dos celulares y una caja de ritmo. Un signo de los tiempos.

NOVEDADES DISCOGRÁFICAS 

Por Néstor Pousa

En el verano de 1989 se presentaba en La Falda el ciclo El Cantautor, que con producción del querido y recordado BB Muñoz, programaba durante casi todas las noches de enero y febrero a los más importantes intérpretes, autores y compositores de la música contemporánea argentina. Fue un ciclo inigualable e inolvidable, realizado en el Cine Teatro Gran Rex de esta ciudad, una sala de características técnicas y acústicas envidiables. Sala que lamentablemente -años después- sería desmantelada y arruinada. 

Aquellos fueron conciertos de altísima calidad por varios motivos. Por la cartelera artística que integraban: Spinetta, Fito Páez, Litto Nebbia, Alejandro Lerner, Facundo Cabral, Pedro y Pablo, Marilina Ross, Baglietto, Rubén Juárez, Rubén Rada, Gian Franco Pagliaro, Chico Novarro y Eladia Blázquez. Pero además por el clima intimista que se lograba en la penumbra del teatro y en cada show. Y sumado a esto, la sensibilidad y profesionalismo de un staff técnico a la altura del evento.

A cargo del sonido estaban los hermanos Marta Quirno y Juan Quirno, llegados desde Buenos Aires, contratados directamente por la producción. Proveyeron de un sonido en directo tan impecable que fue elogiado no solo por el público, sino por los mismos artistas.

Marta y Juan convivieron con todo el equipo durante los dos meses de verano, afianzando lazos de amistad con muchos faldenses. Durante casi 60 días compartimos no solo cuestiones propias del trabajo, sino también comidas, salidas, charlas y música en diferentes formas. Juan, que aparte de sonidista es músico,  portaba su Gibson Les Paul y un mini amplificador portátil a todos lados. Su banda de entonces se llamaba Hermes. Algunos años después, en septiembre 2002, con su nuevo proyecto los Gauchos Rabiosos, se daba el gran gusto de tocar en el legendario Festival La Falda Rock.

A partir de entonces fueron más esporádicas sus visitas a esta ciudad, pero igual seguimos conectados a través de las redes sociales.

Sobre finales del 2020 nos encontramos con la novedad que Gauchos Rabiosos presentaba El Grito Sagrado, su cuarto álbum de estudio. Concebido desde el encierro de la cuarentena más severa, la banda salió a paliar la crítica situación con diez versiones de clásicos del rock nacional (de los 70, 80 y 90) pertenecientes a bandas fundamentales del rock y el blues en castellano.

“Frente al aislamiento forzado por la pandemia –reza la gacetilla de difusión– Gauchos Rabiosos no dio tregua en su búsqueda artística y con los pocos elementos que tenía a su alcance se embarcaron en el gran desafío de versionar clásicos del rock argentino de manera instrumental”.

Un micrófono, un par de celulares donde se grabaron los audios de los instrumentos que luego fueron pasados por (la aplicación) WhatsApp, equipos hogareños y, en lugar de una batería analógica, una caja rítmica de la época de la hiperinflación (1990), fue la mínima tecnología utilizada para un resultado original y sorprendente.

Contiene versiones de Los Redondos (Yo caníbal), Pescado Rabioso (Blues de Cris), Vox Dei (Libros Sapienciales - parte 2), Sumo (Kaya), Charly García (Asesíname), Riff (Dios devorador), Memphis La Blusera (Blues de Rosario) y La Renga (El final es en donde partí).  En la lista no podían faltar temas de propia autoría y allí están, también en formato instrumental: Bajo tu luz (de Hermes) y Otra idea mejor, perteneciente al disco debut de Gauchos Rabiosos.

“Es un disco absolutamente honesto, un disco de barricada, por la forma en que lo hicimos –se entusiasma Juan, del otro lado de la línea telefónica– lo grabamos con un celular común y reenviamos los audios por whatsapp que luego fui pegando en la placa de sonido. De esta forma armamos todo el disco y el resultado es tan sorprendente que en la compañía discografía no creían que lo hubiéramos hecho así”.-

Músicos. Juan Carlos Quirno (guitarra líder), Nicolás García (2ª guitarra y guitarra acústica) y César Gassmann (bajo). Músicos invitados: Florencia Piccardi (saxo), Diego Quezada (armónica) y Rodrigo Toblli (violín).

Ficha Técnica. Martín Medori: Diseño y Arte de tapa – Juan Carlos Quirno: Producción Artística y programación de batería – Marta Quirno: Mánager

El disco se puede escuchar en todas las plataformas digitales.


El Grito Sagrado full álbum: https://www.youtube.com/watch?v=fJ3vdsvv9Bk&t=503s