miércoles, 13 de noviembre de 2019

Cosquín Rock: homenaje en la plaza

Las Pelotas defiende su récord
El trascendente ciclo rockero vuelve por una noche a la Plaza Próspero Molina que lo vio nacer para homenajear la edición inaugural del 2001. Será el sábado 30 de noviembre, con algunos artistas que estuvieron en aquella lejana primera edición.

FESTIVALES

Por Néstor Pousa

En el balance de la pasada edición del Cosquín Rock José Palazzo aseguraba que las relaciones con las autoridades de la ciudad de Cosquín, lugar donde nació el festival y de la cual porta su nombre, eran de mucha cordialidad. No pasó demasiado tiempo para poder corroborar que esta afirmación es una realidad. Hace exactamente un mes se reunieron el intendente municipal de Cosquín Gabriel Musso, el titular de EN VIVO Producciones José Palazzo e integrantes de la Comisión del Folklore, para establecer un acuerdo de hermandad entre ambos ciclos, del cual surgió como primera acción, homenajear el nacimiento del Cosquín Rock.
“Volvemos al lugar que nos vio nacer -aseguraron desde la producción del evento rockero- , acompañados por algunas bandas de aquella primera edición”. Aquella primera edición es la que se celebró los días 10 y 11 de febrero de 2001 en la Plaza Próspero Molina de Cosquín, espacio folklórico por excelencia.  Las entradas para este evento tendrán un precio casi simbólico de $300 y lo recaudado será a beneficio del Hospital Armando Cima y la Dirección de Desarrollo Social de Cosquín.
¿Quiénes serán esas bandas que invocarán los espíritus musicales de comienzos de centuria? Pues bien, estarán allí, en una única jornada celebratoria: Las Pelotas (ostentan el record de ser la única banda que participó de todas las ediciones), Kapanga y Palo Pandolfo; Fernando Ruiz Díaz revisitando el repertorio de Catupecu Machu; mientras que por Córdoba dirán presente: Armando Flores, Juan Terrenal y Los Navarros.

Un festival sin techo  

¿Quién podía imaginarse a principios del 2001 que un festival de rock tenía chances de germinar en la mismísima plaza del folklore de Cosquín? Veinticinco años atrás de ese día, un 20 de febrero de 1976, el mismísimo Mario Luna lo había intentado siendo poco menos que expulsado del lugar por su osadía de “profanar” lo que para el folklorista ortodoxo es poco menos que tierra santa. Como resultado de esa frustrada experiencia Luna fundaría casi un lustro después el Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda, un ciclo que se consolidaría en la década del 80 estimulando en el imaginario popular su merecido rango de leyenda.
Haciendo caso omiso de los resultados conseguidos por el locutor y proto-productor de espectáculos rockeros en Córdoba, fue que el binomio conformado por José Palazzo y Héctor Perro Emaides se embarcó en el proyecto de realizar un festival de similares características, aunque aggiornado a la nueva era, para febrero de 2001 en ese mismo espacio. El dato insólito: el que entusiasmó a Palazzo había sido el mismísimo Julio Márbiz, controvertido mecenas del Festival Nacional del Folklore durante buena parte de su historia más sobresaliente.
Con cero de presupuesto para publicidad, una mínima logística y sin el imperio de las redes sociales, Palazzo y el Perro se mandaron en un acto casi inconsciente, sino suicida, a programar en dos días consecutivos a las bandas más relevantes del momento, en un contexto por entonces confuso para el rock argentino y nada prometedor en cuanto a convocatoria. El evento que, con todo este diagnóstico previo, estaba condenado a ser debut y despedida, explotó desde el minuto cero congregando ante la mirada incrédula de sus propios productores la cantidad de diez mil personas por noche.
La historia del festival se afianzó en una mística propia, debió atravesar la crisis híper inflacionaria de fines de 2001, cuando el ciclo era apenas un brote. Luego le tocó sortear el síndrome pos tragedia de Cromañon en diciembre de 2004. Ninguna de esas estocadas mortales pudo con la tenacidad de un encuentro destinado al perpetuo crecimiento.
Luego de la última y escandalosa edición realizada en la Próspero Molina, las autoridades municipales de entonces harían caer el contrato con los fundadores del festival para dejarlo en manos de otra producción con el recordado Jorge Guinzburg a la cabeza, a la postre una fallida experiencia.
Palazzo daría su golpe de gracia llevándose consigo la marca “Cosquín Rock” a una nueva sede en la Comuna de San Roque y posteriormente en la actual de Santa María de Punilla.
Desde 2017, gracias a una inquebrantable vocación expansiva, internacionalizaron la marca sacándola de paseo en un extenso derrotero por Latino América, plantando bandera en sedes como: México, Perú, Colombia, Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay; para luego intentar extender sus tentáculos hasta España y Nueva York. Increíble, pero cierto.
A lo largo de las 19 ediciones que lleva realizadas, en febrero 2020 se celebrará la número 20 oficial, el ciclo fue sumando una innumerable cantidad de hitos artísticos que lo consolidan como el festival de rock argentino en actividad con mayor trayectoria. Un festival que parece no tener techo.

José Palazzo entusiasmado con la grilla del CR'20
Presentaron la grilla del 
Cosquín Rock 2020
El martes 12 de noviembre, en las instalaciones de la Plaza de la Música de Córdoba, fue presentada ante la prensa la grilla de la edición “20 aniversario” de Cosquín Rock a realizarse los días 8 y 9 de febrero de 2020. Con la conducción de su principal responsable, José Palazzo, se conocieron los nombres de los más de 150 artistas que desfilaran por ocho escenarios montados en el enorme predio del Aeródromo de Santa María de Punilla. Entre los nombres principales figuran el regreso al festival de Charly García y Divididos; Ciro y Los Persas, Skay, Los Auténticos Decadentes, Ratones Paranoicos, Babasónicos, la chilena Mon Laferte, La Vela Puerca, Las Pastillas del Abuelo, los mexicanos Molotov, Guasones, Air Bag, Los Caballeros de la Quema, Las Pelotas, La Mississippi y Dante Spinetta; además de los representantes de las nuevas tendencias urbanas del rap y del trap nacional, como: Wos, Duki, Cazzu, Nathy Peluso, Ca7riel, Paco Amoroso, Ysy A, Neo Pistéa y Sara Hebe. Los programadores acusaron recibo del tan reclamado cupo femenino con la contratación de artistas femeninas ascendentes y de primer nivel.   

sábado, 2 de noviembre de 2019

El método Di Pietro, diez años después

Guillermo Di Pietro presentó “Variaciones 10 años - En vivo en la UNC”, quinto álbum de su discografía, en el que repasa temas de su obra anterior y agrega nuevas composiciones de Spinetta y otros autores.

COMENTARIOS DISCOGRÁFICOS

Por Néstor Pousa

El pianista cordobés Guillermo Di Pietro desarrolló una forma distinta de versionar a los clásicos del rock nacional. En su laboratorio el virtuoso intérprete viaja al centro medular de las canciones que lo inspiraron de chico y solo con su piano elabora un estilo auténticamente personal de revisarlas. Es lo que podríamos denominar el método Di Pietro que, según él define, tiene partes de jazz, las vanguardias académicas europeas, el orientalismo, el tango y el folklore, concluyendo en una obra sumamente original de singular belleza. Los porcentajes de cada componente que lleva su poción sólo él lo sabe, y nunca los develará, es la parte del plan que no concede.
En 2007 el pianista nacido en Marcos Juárez y luego radicado en Villa Carlos Paz, registró su opera prima titulada Variaciones sobre Spinetta, en la que trabajó sobre diez partituras del trascendental músico argentino, cruzadas por la mirada y los dedos de Di Pietro pensando en Erik Satie, Claude Debussy, Arnold Schoenberg y Bill Evans. El resultado fue asombroso, movilizador para el oído no erudito, una propuesta demasiado osada ¿qué había ahí? ¿cómo alguien podía atreverse a tanto?
El pianista redobló la apuesta, y a este le sucedieron Desarma y sangra - Variaciones sobre Charly García (2009) y Ríos que dan al mar - Variaciones sobre Fito Páez (2011); y luego de la trilogía vendría Adstratos (2015) sobre de composiciones de intérpretes varios sumando, a los ya nombrados, a Litto Nebbia, Gustavo Cerati y Cuchi Leguizamón; y los uruguayos Fernando Cabrera, Eduardo Mateo, Hugo y Osvaldo Fattoruso. En este trabajo Di Pietro incorpora por primera vez a su interpretación instrumental, la letra, a través de las voces de Hugo Fattoruso, Liliana Herrero y Fernando Cabrera. Tres que, junto al pianista, no temen en atravesar los límites de la ortodoxia y así la simbiosis resultó perfecta.

A una década del punto de partida de su colección, Guillermo Di Pietro ratifica su obra con Variaciones 10 años - En vivo en la UNC, el registro en directo de una noche en la que además de tocar su habitual repertorio, agregó algunos estrenos de versiones sobre músicas de García, Spinetta, Páez, Andrés Calamaro, Soda Stereo, Sumo y Manal.
La acogedora penumbra del Salón de Actos del Pabellón Argentina de Ciudad Universitaria de Córdoba, donde se documentó este material que formó parte de la Convocatoria Cultura 2017, fue el espacio perfecto para las interpretaciones de piano y para el lucimiento de los dos únicos músicos invitados: Andrés Sosa quien aportó su guitarra a una versión tanguera de Laura va (Spinetta); y el siempre sobresaliente Lucas Heredia poniendo las voces en el Tema de Pototo (Spinetta/Edelmiro Molinari), Giros (Páez) y Mañana en el Abasto (Sumo).
Poseer el disco-objeto se hace imprescindible aún en estos tiempos dominados por el streaming. Su arte de tapa, interna y externa, es una obra de arte que coloca al oyente en situación de escucha. La foto interna que aparece al desplegarse el tríptico embalaje, nos devuelve la imagen de las manos del pianista sobre las teclas de un piano que parecen no respetar las rígidas formas geométricas. Esta especie de ilusión óptica, deliberada o no, tal vez sea la mejor metáfora para definir la obra de Guillermo Di Pietro.

Sobre Guillermo Di Pietro. Nació en Marcos Juárez, Córdoba, en 1977. Estudió piano, armonía, contrapunto y composición con Juan Carlos Cirigliano. Es egresado del Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla de la Ciudad de Buenos Aires. Intérprete, compositor y pianista de formación clásica que toca temas de rock. Desde hace más de diez años, partiendo de un repertorio ligado al rock argentino, Di Pietro elabora una música personal que construye nuevos y complejos diálogos con el jazz, las vanguardias académicas europeas, las músicas orientales, el tango y el folklore. Su estilo genera una obra fronteriza e inclasificable, extraña y familiar a la vez.