domingo, 22 de marzo de 2026

El legado de Sumo según Pettinato

Sumo x Pettinato en Villa Giardino
Espacio "Ciudad Jardín" (sábado, 21/03/26)
 
Por Néstor Pousa 


Sesenta minutos y diez temas le tomó a Roberto Pettinato (voz y saxofón) desarrollar su espectáculo basado en canciones de Sumo. Sin bises, tuvimos la sensación que al show no le hubiera venido nada mal media hora más de duración, teniendo en cuenta el amplio repertorio legado por la banda nacida geográficamente entre Nono, en Traslasierra, Córdoba; y Hurlingham, Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Respaldado por músicos sesionistas que suenan muy bien y recrean con eficacia el sonido de la banda que dejó una fuerte impronta desde su aparición en los años 80, Pettinato asume el rol de frontman con la autoridad que le confiere haber sido parte integrante de aquel sexteto. 

Si te querés armar la playlist del concierto, ahí va: largaron con Reggae de paz y amor, para empezar a familiarizarse con el escenario y un público que se acercó en buen número a pesar del sorpresivo frío que deparaba la jornada desde la mañana. Poco le costó a Pettinato entrar en confianza y antes de tocar el segundo tema —Estallando desde el océano— ya se había despachado con su primer monólogo de stand-up de la noche. Seguirían con Breaking away, y un nuevo prólogo en tono irreverente para explicar que la letra (en inglés) habla de las parejas tóxicas. En Mejor no hablar de ciertas cosas Petti confirmaría la versión de que efectivamente Luca le “robo” el tema a Los Redondos porque ellos no lo tocaban, ni grabaron nunca. Y proseguir con Crua Chan con su conocida intro de marcha militar escocesa y las dos guitarras en escena emulando el sonido de las gaitas. La lista se completaría con: No tan distintos (1989), Debede (disco baby disco!), Heroína, Nextweek y La rubia tarada

Hay que reconocer que con tan solo un ex-Sumo en escena, por momentos se logra el cometido de recrear el ambiente de los años ochenta, con sus discotecas chetas de las que Luca Prodan renegaba y ese clima oscuro y casi depresivo que preanunciaba la siguiente década. Será la energía que desprenden esas canciones con las que Sumo dejó su huella imborrable en el rock argentino.

 
#SiempreEnLosConciertos
#PasanCosasRaras
@EcosdePunilla
📷 Foto de archivo

miércoles, 18 de marzo de 2026

“El rock es la única música que te cambia el humor”

Lo dice Roberto Pettinato en esta entrevista que le realizamos a pocos días de su presentación con “Sumo x Pettinato” en Ciudad Jardín de Villa Giardino

                                                                                     
Por Néstor Pousa

 
Es periodista, músico, humorista, escritor, conductor de radio y astro de la televisión argentina. A Roberto Pettinato no se lo puede encasillar. Siempre encaró todos sus proyectos con su clásico estilo provocador y controversial. Como figura pública, en los últimos tiempos, cada vez que su nombre aparece en los medios genera polémica y debate; opiniones a favor y opiniones en contra, que él mismo se encargará de desactivar. A principios de este año declaraba: “Nosotros (refriéndose a su familia) somos los reyes de los titulares en contra, pero bueno, ya estoy acostumbrado”. Por eso mismo, afirma que prefiere dar las notas por mail, para tener un control sobre lo que termina diciendo.

La presente entrevista se corresponde con este formato, preguntas y respuestas que van y vienen, vía e-mail. Así fue pudimos hablar con él de varios temas que tienen que ver con su pasado como integrante de Sumo, banda que amplifica su leyenda conforme pasan los años; y sobre este nuevo show al que bautizó: Sumo x Pettinato.  
 
 
¿Qué cosas te motivan o te inspiran para recorrer el repertorio de SUMO?

“Mi motiva mi propia vida. Estoy orgulloso de haber participado y ser parte de la creación de esa banda que hoy por hoy es la mejor banda, en un país de solistas claramente, que haya pisado la patria o lo que quede de ella (risas).
Por otro lado, es sabido que son los únicos temas que sé tocar. Estuve ahí, se cuál es el sonido real de la banda… y el claro distintivo de no ser una banda tributo ni homenaje porque contiene a un SUMO vivo (más risas). Muchas veces los músicos se enojan por las bandas que les hacen tributos. Yo no. Las considero justamente parte del legado. Es como decir que sos una influencia capital en la vida de ellos y no permitirles expresarse después. Acá es como ver a RINGO STARR… o sea, no soy Paul ni John, pero podrás escuchar a la crudeza de SUMO como nunca antes”
 
Hace menos de un mes hablábamos con Ricardo Mollo sobre la vez que se suspendió el último día de LA FALDA ROCK '87 y SUMO no pudo tocar. Ricardo cada vez que pasa por el hotel sobre la ruta en donde estaban alojados esperando novedades recuerda el hecho ¿vos qué recordás de aquella lamentable jornada?

“Vagamente. Ricardo tiene muchísima más memoria que yo. Lamentablemente no recuerdo lo sucedido, sí que no tocamos por algo que sucedió. Vaya a saber qué”.
 
También viniste a cubrir, junto a Patricia Perea, el FESTIVAL LA FALDA ‘81, cuando te desempeñabas como secretario de redacción del "Expreso Imaginario". ¿Qué valoración podés hacer de aquel ciclo a tantos años vista?

“Patricia si mal no recuerdo era la verdadera ‘Peperina’ a la que pertenece la letra de Seru Giran. Llovía torrencialmente. Terminamos durmiendo en un hotelito de una habitación (sic). Un gran trabajo de periodistas de la época que me encantaba hacer, como en las películas ‘Alta Fidelidad’ y etc. Esos festivales tenían una magia muy única y especial. La Falda era genial, no solo por el entorno sino por las bandas y la confraternidad que en otros festivales no existe porque comenzaron a separarnos a todos en distintos camarines”.

                                                                                                      
En los días de Sumo

Sobre tu ingreso a SUMO, la historia dice que fue por invitación de Luca, a quien le gustaban las columnas que escribías para el Expreso. ¿Qué detalles podés agregar sobre aquel momento?

“Luca necesitaba un amigo para hablar de rock. Siempre creí eso y así fue. Él era el músico que lo había vivido todo y yo el periodista que lo había leído y escuchado todo. Entonces debatíamos sobre Eric Clapton y Cream, o la burla de Luca a la mierdita que tocaba Mark Knopfler en su guitarra entre coro y coro… parecía Chuck Berry en opioides. Un día le hice escuchar SADE y le encantó. íbamos en el ómnibus desvencijado de gira. Y juntos descubrimos que nos encantaba James Brown. ¡Obvio! de ahí salió Los Viejos Vinagres”. 
 
El 5 de marzo de 1988 se anota como la última presentación de SUMO (ya sin Luca Prodan). Fue durante el CHATEAU ROCK, por una idea del organizador Mario Luna a menos de tres meses del fallecimiento del cantante ¿Con qué ánimo encaró la banda aquel concierto-homenaje?

“Fue lo más espantoso que nos sucedió. Recuerdo la campera de Luca vacía en el medio del escenario y nosotros cantando como podíamos. Creo que el shock fue tremendo. La idea estaba bien. Porqué hacer el duelo en silencio cuando lo podíamos compartir con un estadio repleto. No recuerdo que nos hayan pagado como tantas veces sucedía o como en el Quilmes 2007. Después fuimos a las habitaciones y estábamos todos muy, muy mal. Ahí fue cuando con (Ricardo) Mollo decidimos los dos hacer algo juntos… el génesis de un grupo que se llamaría ‘Divididos por la Felicidad’. Bueno, y después la historia de ir a la conferencia de prensa que por supuesto me encargué yo de dar la noticia que no seguiríamos. Horrible”.
 
Tras el final de SUMO y luego de mudarte a España, volviste para radicarte con tu familia un tiempo en San Marcos Sierras. ¿Tiene algo especial la geografía cordobesa para vos?

“Adoro Córdoba y su gente y sus plantas y sus panes caseros y la sierra y el burro que me escuchaba todas las mañanas tocando el saxo. Y la casita de barro y el día que bajaba un puma y daba las vueltas a la casa dejando el clásico olor a zoológico. Te morías de terror, pero era parte de todo. Extraño mis olivos y el viñedo. Una sola vez hice vino. Nadie lo pudo ni oler. Un asco (risas)”.
 
¿Por qué no estás actualmente en la televisión abierta?

“Porque no se puede estar en todos lados a la vez. Mis proyectos ahora son: el teatro, estoy escribiendo una obra, el stand-up, Sumo x Pettinato, etc. La importancia no la tienen los medios sino la persona que está ahí haciéndolo. Donde yo este, ese espacio se convertirá en algo importante, aunque no enorme para toda la familia. Y eso me gusta más. Yo también pensaba que, si dejaba de hacer las cosas a destajo por estar o por el dinero, seguramente me aparecería algo mejor. Y así fue”.

                                                                                                             
¿Con qué se va a encontrar el público que asista el próximo sábado 21/03 a Ciudad Jardín en Villa Giardino?

“Con el mejor show que hayan escuchado jamás. Dicho por mí, por los músicos y por la gente. Es compacta, rabiosa y hecha con conocimiento de cómo eran las cosas. Eso es lo más interesante. Y el disfrutar de tocar esas canciones una vez más. No es repetición. Es siempre algo nuevo que le agrega más eternidad a la eternidad que ya hemos conseguido”.
 
¿Podrías cerrar esta entrevista epistolar virtual con alguna frase de tu sello y firma?

“El rock es la única música que te cambia el humor, te hace el día, opera como una pastilla o una planta sagrada. El rock huele y busca a su propia gente, así como hace quedar en ridículo a los que lo atrapan como un esclavo y lo usan no sé… para una campaña política”.
 

sábado, 21 de febrero de 2026

Hace 50 años una historia estaba por comenzar

Por Néstor Pousa                                 

¡50 AÑOS! 

En un día como hoy, sábado 21 de febrero de 1976, se realizaba en la Plaza Próspero Molina de Cosquín, el 1er Festival de Música Contemporánea, con producción de Mario Luna, la organización de Quico Tombolini a cargo de las bandas locales y el asesoramiento desde Buenos Aires de Jorge Álvarez, productor discográfico y fundador del sello Mandioca.

Mario Luna, quien desde 1973 ya estaba realizando recitales en la ciudad de Córdoba, debutaba con este evento como productor de festivales, actividad que marcaría su carrera desde ahí en adelante con la realización de eventos de mayor envergadura como el Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda (1980 a 1984. y 1992) y el Chateau Rock en Córdoba (1985 a 1991)
 
👉 La grilla de aquella única jornada del primer festival en Punilla estaba encabezada por:
 
- Litto Nebbia Trío (con Jorge "Negro" González y Néstor Astarita) 
- León Gieco
- Raul Porchetto
- Alma y Vida 
- Alas (el trío de Gustavo Moretto)
- El debut de Crucis
- Charlie García, como invitado especial 
- Y los grupos locales Sidera Visus, Encuentro Duro y la sorpresiva y destacada participación del solista Sergio "Blues" Barbosa

                                                             
👉En el programa de mano, en donde aparecen nombres como Claridad Nathalya, Jazz Libre y Éxtasis, sorprende la mención de Los Jaivas, pero según corrige Mario, el grupo chileno jamás estuvo en carpeta para este encuentro que contaba con el auspicio "simbólico" de la Dirección Municipal de Turismo de Cosquín. 

👉Luis Alberto Spinetta, si bien fue uno de los primeros artistas en ser invitados, finalmente no concretó su participación con Invisible por desinteligencias entre Mario Luna y la agencia que representaba por entonces al artista, en realidad las desmesuradas pretensiones de estos últimos hicieron imposible su actuación sin que el Flaco tuviera conocimiento / Litto Nebbia y sus músicos llegaron al festival en un automóvil particular y por su propia cuenta, luego de ser abandonados a su suerte por Jorge Álvarez y el bus que transportó a toda la comitiva desde Buenos Aires (Nebbia y Álvarez no se llevaban muy bien que digamos) / El encargado de cerrar la noche fue León Gieco, y cuentan que al entonar su canción "Hombres de hierro" al jefe de policía se le acabó la paciencia y ordenó la inmediata finalización de la fiesta.
 
👉El rechazo manifestado al festival por parte del pueblo de Cosquín y por la Comisión de Folklore, sumado a los tiempos oscuros que acechaban, hicieron que aquella primera edición fuera debut y despedida. Pero confirmaba que el nuevo género de música contemporánea argentina que estaba naciendo tendría su correlato en todo el país. Lejos de concluir, esta historia estaba por comenzar.






El crédito de las imágenes que ilustran esta nota corresponde a: Flavio Gordon Historia de Cosquín (en Facebook)

lunes, 16 de febrero de 2026

Gabo Nubes: íntimo y acústico

MÚSICA EN VIVO


Por Néstor Pousa


El próximo sábado 21 de febrero el músico y cantautor Gabo Nubes vuelve al escenario de Soul La Falda, donde presentará canciones propias en un formato acústico e íntimo. En esta ocasión estará acompañado por reconocidos músicos invitados y de amplia trayectoria en la escena local, como son: Nico Guzmán en primera guitarra y coros; Beto Sinao en cajón peruano y Guille Di Iorio en armónica; con Gabo Nubes en voz y guitarra.

Con más de treinta años de trayectoria integrando bandas o en forma solista, como cantante, autor y compositor, Gabo Nubes —Gabriel Giordano, su verdadero nombre— ostenta en su currículum el haber debutado con su primera banda en el mítico Cemento, la discoteca y sala de conciertos propiedad del recordado Emir Omar Chabán, ubicada en el barrio de Constitución y que se convirtiera en un bastión fundamental para el desarrollo del rock en los años ochenta y noventa.

“Voy a presentar los temas de siempre y también varios temas nuevos que van a formar parte de mi nueva producción discográfica que ya está casi lista para ser publicada”, nos adelanta Gabo, desde el otro lado de la línea. Entre esos temas nuevos aparece Instantáneas perfectas, con una letra muy personal del autor, no exenta de nostalgia, sobre aquellos lugares, salas y garitos por donde deambuló el rock argentino en épocas doradas.  
 
 
Data del Show

Gabo Nubes set acústico con músicos invitados      
Fecha: sábado 21 de febrero   
Hora: 22
Lugar: Soul La Falda / @soul.lafalda
Dirección: Meincke 26, en pleno centro de La Falda     
Reservas al 3548-581408 la capacidad del local es limitada    
La entrada es libre y gratuita.

martes, 27 de enero de 2026

¡A brillar, mi amor! Skay hizo temblar el auditorio de La Falda

                                                        


Por Néstor Pousa (Ecos de Punilla)
Fotos Ariel Carreras (Agencia Imagen Latente)


Con el dato no menor de que no haría otras presentaciones durante este verano en Córdoba, el ex guitarrista de Patricio Rey, Skay Beilinson puso de pie al Auditorio Municipal de La Falda el pasado sábado 24 de enero, en la prosecución de una grilla de verano, en un formato de gestión mixta entre lo privado y lo público, que presenta esta ciudad en la temporada 2026.
Una audiencia calculada —según datos oficiales— en 1800 personas, pero que en conjunto se expresan como si fueran muchas más, recién aplacó su ansiedad y la expectativa que generaba la presencia del notable guitarrista, con los acordes del primer tema. Habían pasado cinco minutos de las diez de la noche y la intro de Arcano XIV (Killmer) activó el primer pogo. Tras el segundo tema, Gengis Khan, Skay pronunciaría una de las pocas alocuciones de toda la función, saludando al soberano con un escueto “Buenas noches, mis queridos”, con ese tono gutural que también utiliza para cantar. Porque voz hablada y voz cantada son la misma cosa para Beilinson, que amplifica su propia leyenda desde los lejanos tiempos en que compartía responsabilidades con el Indio Solari al frente de Los Redondos.

La lista siguió como un prolijo repaso de toda su discografía solista sin dejar casi ninguna etapa sin ser visitada: Tal vez mañana, Soldadito de plomo, Aves migratorias y Late, fueron platos fuertes para llegar al primer atracón de himnos ricoteros que llevan al éxtasis. Transpiración, pulsaciones a ciento veinte y hasta algunas lágrimas corrieron en la olla que empezaba a entrar en ebullición con los acordes de Todo un palo, clásico de los todos tiempos que Skay y su banda recrean más crudamente que el original grabado por la mítica banda platense. El coro de gargantas emocionaba por lo compacto y afinado.   
Este Skay es el mismo que en el verano del 2022 nos devolvía a la normalidad con uno de los primeros conciertos presenciales al que asistíamos, luego de un encierro brutal y atroz. A La Falda llegaba con esta especie de exclusividad para compensarnos por tantos años de espera, en un auditorio que es como la segunda casa para los faldenses y para los que ocasionalmente nos visitan. “Es la primera vez que entro al auditorio”, nos decía Marcelo junto a Majo, una pareja de periodistas llegados desde San Francisco, Córdoba, con los ojos brillantes por conocer desde adentro un lugar tan histórico para los seguidores rock y el tango.
 
                                                          


A ese público Skay le responde con sus característicos gestos y poses para pulsar su guitarra, y se permite esa economía de palabras que en otros artistas de música popular no es frecuente. Promediando el show y luego de un descanso de diez minutos de reloj, volverá para completar la segunda parte retomando con Ángeles caídos, canción perteneciente a La Marca de Caín, su disco más visitado esa noche. A esta altura el calor generado adentro del gigante domo empezaba a hacerse sentir. Algunos buscaban respiro acercándose a las compuertas abiertas para tal fin, mientras que en la olla… en la olla seguían como si tal cosa, agitando como si recién empezara. Siendo consecuente con ese noble aguante, Skay hacía gala de una voz intacta, oficio de cantante y experiencia, secundado por una banda de singulares características que funciona como un cimiento monolítico para que el líder se explaye a gusto con sus punzantes punteos y rasguidos. Ellos son Los Fakires: Joaquín Rosson, guitarra rítmica; Claudio Quartero, bajo y Leandro Sánchez, batería.
 
                                                        


La segunda descarga fue demoledora con: La pared rojo lacre, Chico bomba, Presagio, El fantasma del 5to piso, Jijiji, El gólem de Paternal y Yo soy la máquina. Si hasta el reconocido field reporter local Jorge Domínguez con cámara en mano, se animó a enfrentarse a las embestidas del pogo en cumplimiento de su abnegada labor periodística de informar en tiempo real desde el lugar de los hechos.
Nadie les creyó que con Flores secas se terminaba el concierto, por más que la banda amagara el clásico saludo de despedida. Nadie en la platea se movió y los músicos volvieron a colgarse los instrumentos para la tercera fase: los bises, arremetiendo con un popurrí “redondo” hecho a base de El pibe de los astilleros / Nuestro amo juega al esclavo, y el coro de la olla que se transformaba en rugido. Para poner el punto final con Oda a la sin nombre (La Parca) una canción que desde el debut solista tiene bien ganado su status de hit.

 

domingo, 18 de enero de 2026

Skay Beilinson: por primera vez en La Falda

 


Por Néstor Pousa
 


Desde hace varias décadas, casi desde el mismo momento de su fundación, que el Festival de Rock ha pasado a ocupar un puesto de privilegio en el “obsesionario” faldense. Ya sea que estés a favor o definitivamente en contra, el tema históricamente ha dividido las aguas en esta ciudad. Y desde aquella —hasta ahora— última edición realizada el sábado 17 de noviembre de 2018, que tuvo a Ricardo Iorio como figura central, no se han movido las fichas en el tablero del rock en La Falda. Un silencio tan profundo que hace ruido. Es por eso que no pudo menos que tomarse con sorpresa y regocijo, sobre todo por los que consideramos que, de haber tenido continuidad, aquel legendario ciclo pudo haber elevado notablemente la vara de La Falda como destino turístico; nos sorprendió, decía, el anuncio del show de Skay y Los Fakires para este próximo sábado 24 de enero. Y de alguna manera, este regreso al lugar natural del Auditorio Municipal nos augura la —tal vez ilusa— idea de que no todo está perdido.
 
Eduardo “Skay” Beilinson (La Plata, 15/01/1952) es un músico, guitarrista y compositor precedido por una tan extensa como merecida fama en el Rock Argentino. Integrante en los inicios del género de bandas de estilo psicodélico como Diplodocum Red & Brown y La Cofradía de la Flor Solar; el verdadero reconocimiento le llegaría como cofundador, junto a Carlos “Indio” Solari y Carmen Castro —conocida como la Negra Poli y pareja de Skay—, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una de las bandas más emblemáticas, populares y convocantes del país.  
Tras la disolución de estos, en 2002 Skay emprendió su carrera solista con la que está marcando un camino de buena discografía, basada en un repertorio y un estilo que le son propios. En sus conciertos comparten protagonismo canciones de esta etapa, tales como: Oda a la sin nombre, El Gólem de la Paternal y Tal vez mañana; a la par de himnos ricoteros indiscutidos como lo son: El pibe de los astilleros, Todo un palo o Ji Ji Ji.

                                                        


"Los Fakires" es el nombre de la banda estable que lo acompaña desde 2012 y con quienes grabó sus últimos discos. Con algunos cambios en su formación, el poderoso ensamble está conformado por: Joaquín Rosson en guitarra rítmica; Claudio Quartero en bajo y Leandro Sánchez en batería; con Skay, a cargo de la voz y la guitarra líder, completando el cuarteto.
Considerando que nunca antes vino solo, ni mucho menos con Los Redondos —banda que se negaba a tocar en festivales— será esta la primera vez que Beilinson pise el escenario de La Falda, otrora meca del Rock Nacional en los agitados años ochenta. Recuerdo las palabras de León Gieco, que durante un festival en donde compartían cartel, manifestó: “Díganle a Skay que es mejor violero que Mark Knopfler”.
 
 
Discografía solista

Desde el comienzo de su proyecto solista Skay Beilinson lleva editados a la fecha los siguientes discos: A través del mar de los sargazos (debut, 2002), Talismán (2004), La Marca de Caín (2007), ¿Dónde vas? (2010), La luna hueca (2013), El engranaje de Cristal (2016), En el corazón del laberinto (2019) y su más reciente Espejismos (2023)
 
                                                            
Data del show

Fecha: sábado 24 de enero de 2026 – 21h
Lugar: Auditorio Municipal Carlos Gardel La Falda
Producen: En Vivo y Municipalidad de La Falda
Puntos de venta: Disquerías Edén: Obispo Trejo 15 (esq. Deán Funes) - Lunes a Viernes de 9:00 a 18:30h y Sábados de 9:00 a 13:00h – En la web: EDEN
En La Falda: Florería Marisel by Rock and Roll: Diag. San Martín 55. Lunes a sábado 8:30 a 13h y 17 a 21h y Domingo de 10 a 13h (efvo - débito - crédito)