En Vivo en Cervecería Dos Venados de Merlo
Por Néstor Pousa
Juan Carlos “Black” Amaya, baterista integrante de bandas liminares del rock en castellano, como Pappo´s Blues y Pescado Rabioso, decidió en 2007 hacer un cambio rotundo de vida. Así fue que se radicó en forma permanente en Concarán, un pueblo de 6000 habitantes ubicado en el noroeste de la provincia de San Luis. No fue casual la elección del lugar. Nacido y criado en Buenos Aires, Black conocía el pueblo desde niño por ser el lugar de nacimiento de su padre y abuelo, que habían sido trabajadores de una importante mina de la zona, la mina de los Cóndores.
Allí se mudó con su familia en busca de una mejor calidad de vida en pleno contacto con la naturaleza, pero esto no le impidió seguir con su derrotero musical, integrando bandas, liderando proyectos propios y retornando cada tanto a Buenos Aires para tocar y ofrecer conciertos.
Larga y fecunda es la trayectoria de
quien se convirtiera en 1970 en el primer baterista de Pappo´s Blues, trío que integró junto a Norberto “Pappo” Napolitano
(guitarra, piano y voz) y David Lebón (en el bajo). Con intermitencias seguiría
su relación con el Carpo, grabando en los discos Pappo's Blues Vol. 1, 2, 4 y 8.
Estaba naciendo un nuevo concepto en el género Rock en Argentina. En un ambiente pequeño y selecto de músicos locales, todos tocaban con todos, los proyectos se armaban y desarmaban a gran velocidad para emprender nuevos proyectos. En 1972 fue Luis Alberto Spinetta quien lo convoca para formar un nuevo grupo, y a su vez Black le presenta a Osvaldo “Bocón” Frascino, guitarrista que se haría cargo del bajo. Nacía el germen y la primera formación de Pescado Rabioso, segunda banda del Flaco Spinetta luego de la separación Almendra. En formato de trío primero y cuarteto después, tras la salida de Bocón y el ingreso de Carlos Cutaia y David Lebón, dejarían registrados dos álbumes antológicos: Desatormentándonos (1972) y Pescado 2 (1973).
Si algún fin de semana te encuentra
dando vueltas por Los Hornillos o Villa Las Rosas en Córdoba; o por Villa de
Merlo y cercanías en San Luis, es muy probable que te topes con la noticia de
que “Esa noche toca Black”. Esto fue
lo que ocurrió el pasado sábado 8 de marzo en Merlo, cuando abro el Instagram y
mi algoritmo me envía la publicación de la presentación de Black Amaya y Los Comechingones en una cervecería de la ciudad.
Estaba naciendo un nuevo concepto en el género Rock en Argentina. En un ambiente pequeño y selecto de músicos locales, todos tocaban con todos, los proyectos se armaban y desarmaban a gran velocidad para emprender nuevos proyectos. En 1972 fue Luis Alberto Spinetta quien lo convoca para formar un nuevo grupo, y a su vez Black le presenta a Osvaldo “Bocón” Frascino, guitarrista que se haría cargo del bajo. Nacía el germen y la primera formación de Pescado Rabioso, segunda banda del Flaco Spinetta luego de la separación Almendra. En formato de trío primero y cuarteto después, tras la salida de Bocón y el ingreso de Carlos Cutaia y David Lebón, dejarían registrados dos álbumes antológicos: Desatormentándonos (1972) y Pescado 2 (1973).
Cerca
de las diez de la noche en el pub en cuestión ya no cabía un alfiler, casi imposible
encontrar mesa y quienes llegaban sobre la hora asumían que tendrían que
ver el show de pie desde la barra y cerveza en mano. Un público variopinto,
mezcla de habitués, gente del palo rockero de la vieja escuela y algunos
motoqueros, terminaban de darle forma a la fauna que esa noche se había
acercado al lugar.
Los
Comechingones, banda que desde los
parches lidera Black Amaya, parece no tener una formación fija en la que siempre
tocan los mismos músicos. Esa noche alistaba a: Jorge Albornoz en bajo,
Facundo Nievas en teclados y voz, Uli Balza en guitarra eléctrica y voz, Lorena
Degastaldi en accesorios de percusión y coros, y Agustina Aravena en voz; un
ensamble que se conoce de memoria y suena muy bien. En el repertorio abundan,
como es lógico, temas de Pappo’s Blues
y Pescado Rabioso, pero el show arrancó
con Amor de Primavera, un clásico de Tanguito (José Alberto Iglesias) en versión
eléctrica a la manera de Spinetta.
Sugerencia del final: si andan por Villa de Merlo en San Luis lléguense a conocer el brew pub Dos Venados (¡no es canje!) se van a encontrar con un lugar de esmerada atención, increíbles vistas, riquísima cerveza artesana y una agenda musical de muy buen nivel.
Gracias Nestor por tanta información "vivida". Seguiré tus consejos cuando esté por Traslasierra Norte o Merlo. Abrazo!
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