sábado, 18 de enero de 2014

Emilio Del Guercio: un recital histórico

Compañero de banco en la secundaria y primer socio musical de Spinetta. Miembro fundador de Almendra y Aquelarre, Emilio Del Guercio, protagonizó en El Pungo un recital histórico.   

RECITALES                                                                                                             

por Néstor Pousa
                                                                                                            
Luego de haber sido parte indivisa de Almendra, banda que sentó las bases del Rock Argentino; de formar parte de Aquelarre, emblemática agrupación de rock progresivo que demostró en España que el rock en castellano no era un utopía; y de dejar registro de su posterior carrera solista con un solitario álbum (Pintada, 1983), Emilio Del Guercio desarrolló una carrera musical de un deliberado bajo perfil con ocasionales apariciones sobre los escenarios. Por eso fue un inesperado placer ver su nombre en la abultada agenda de recitales de la actual temporada estival en Córdoba. Gestionada su visita para participar del 8° Encuentro de Cantautores de Alta Gracia (16 al 19 de enero), este pionero de la música de nuestro país programó una minigira cordobesa de cinco días consecutivos que el viernes 17 de enero recaló en El Pungo bar de La Cumbre.
No podía dejar pasar la oportunidad y explico por qué. Tuve la enorme suerte de ver a Emilio en vivo con Aquelarre (Luna Park, 1977) y con Almendra (La Falda, 1981), pero no había podido verlo en directo en su faceta solista. Además de ser el último almendra que me quedaba por conocer personalmente. Entiendo que estas cuestiones meramente personales poco le importen al lector, pero debo aclarar que mi condición de fan absoluto de la etapa inicial de la Música Contemporánea Argentina fue impactada por la presencia de un artista al que la baja frecuencia de actuaciones no le quitaron timing arriba del escenario y puede despacharse con un concierto de casi dos horas de duración. Del Guercio no muestra sus credenciales para que solamente eso baste, su performance en vivo es de una entrega total. Reproduce, en estilo acústico, canciones de sus dos célebres bandas, de su única opera solista y otras que aún permanecen inéditas, entonces termino de darme cuenta que la velada va ser histórica. Acompañado con solvencia por Leandro Marquesano (piano) y por la percusión del puntano Luis Ocampo (cajón, platos y accesorios) quien habitualmente acompaña a otro ex Almendra, Edelmiro Molinari, Emilio elige una de Aquelarre para comenzar, Yo seré animal, vos serás mi dueño; luego aparecerán los clásicos de la banda con algunos datos de biografía. En Brumas en la bruma menciona a Rodolfo Alchourrón, orquestador de la versión original, y al cantarla dirige con sus manos una orquesta imaginaria. De Aves rapaces, que fue inspirada por el golpe de estado de Pinochet en Chile. De la emblemática Violencia en el parque, que presagiaría una etapa trágica del país. Mientras que Silencio marginal estimulaba la participación del público al estilo fogón.
Cuando revisó Almendra eligió hacerlo a través de sus contribuciones y, minuciosamente, una de cada disco. Así, Que el viento borró tus manos representó al memorable debut (Almendra, 1969), Camino difícil hizo lo propio con Almendra II (1970), Cambiándome el futuro de Almendra en Obras (1979) y Las cosas para hacer, la joya escondida dentro de El Valle interior (1980).
Las canciones fundamentales convivieron sin conflictos con Trabajo de pintor (de Pintada); con Canción de amor y de locura, que destacó entre las que pronto abandonarán la condición de inéditas (por ahora se la puede chequear por YouTube) y Como boomerang, conocida por la versión de Baglietto y por ser leit motiv de Cómo hice, el programa de televisión creado por el músico y en el que recopila una antología de imprescindibles canciones argentinas (por Canal Encuentro y Canal 10 de Córdoba).

Vecino de La Falda. “Conozco muy bien La Falda porque viví en Valle Hermoso”, me cuenta Emilio, y sorprende con el dato que entre los 9 y los 26 años vivió alternativamente entre Córdoba y Buenos Aires. Su padre era dueño del hotel (actual FOCRA) que está en la curva de la entrada sur de la vecina ciudad. “Fui al colegio en Valle Hermoso hasta que me cambié al San Román donde lo conocí a Luis”, recuerda. La apostilla demuestra que no rehúye a hablar de su gran amigo, por más que su dolorosa pérdida aún no pueda asimilarse. En el San Román fueron compañeros de banco y formaron su primer proyecto musical adolescente, antes que junto a Edelmiro Molinari y Rodolfo García fundaran Almendra. Si se imponía un homenaje, mejor con el Tema de Pototo: “la soledad es un amigo que no está, es su palabra que no ha de llegar igual”, fue lo que hace muchos años escribió Spinetta y que Del Guercio cantó en los bises de un recital histórico.-

Fecha: viernes 17/01/14
Lugar: El Pungo bar (La Cumbre)
Foto: myself

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