viernes, 3 de octubre de 2014

Cuchicheando en voz alta

Foto: La Voz del Interior (lavoz.com.ar)
Músicos cordobeses y un emocionado homenaje al genial pianista y compositor salteño, ante un Teatro Libertador conmovido y repleto.

           
Por Néstor Pousa

Siempre se dice que a los homenajes hay que hacerlos en vida y Gustavo “Cuchi” Leguizamón tuvo el suyo en el lugar menos pensado. Fue en un entorno rockero, en el Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda del año 1984, que tuvo su reconocimiento por parte de músicos, público y organizadores que le dedicaron la edición completa. Aunque no hubo una designación oficial, el salteño fue huésped de honor durante todo un fin de semana, marcando un hito, no demasiado difundido y poco conocido, en la biografía del artista.
Claro que el legado de músicos tan geniales como él son inmortales y sus composiciones afloran permanentemente en miles de versiones de músicos de diversos géneros que lo redescubren todo el tiempo. El Cuchi fue un inclasificable, un tipo que desafiaba las estructuras de espaldas a la industria. Si porfiáramos en buscarle alguna clasificación, en ella conviviría indudablemente con Piazzolla y Spinetta. Suena lógico decir que fue un pianista y compositor folklórico, aunque esta categorización sólo se justifique para ordenar su obra en los anaqueles de las disquerías; como también es lógico decir que trascendió todos los estilos musicales.   
El homenaje realizado el viernes 26 de septiembre pasado, que se conoció como Córdoba Cuchichea, fue uno de los espectáculos más emotivos que se recuerden, en lo que a celebrar las músicas y trayectorias de artistas fundamentales se refiere. Sincero desde la intención de sus organizadores: Facundo Farrando, gestor de la idea; y Mario Luna, mentor de aquel homenaje de hace 30 años en La Falda.
Contó con la cómplice emoción de los músicos cordobeses que participaron, aunque el sentimiento no atentó contra la calidad interpretativa. Ni siquiera se los vio intimidados por un Teatro Libertador tan magnificente, con sus plateas, palcos, cazuelas y tertulias  absolutamente repletas. Fue una gran obra la que se montó, con las partes justas para una combinación memorable y sin la mínima falla. Mario Luna oficiando de maestro de ceremonias y relatando textos del periodista y especialista en la obra del Cuchi, Alejandro Mareco. La aparición de los artistas y números musicales que no fueron dispuestos al azar sino con un criterio estético y una continuidad que nunca decayó.

Los primeros acordes que inundaron la oscuridad del magno espacio fueron los del Coro Resonancia dirigido por Hugo de La Vega; Facundo Farrando se expidió con una gran versión de Juan del Monte con Mario Tozzini (piano), Miguel Rivaynera (guitarra) y el Zurdo Roqué, por momentos en función de trío estable. Al embrujo de la Pelu Mercó surgió la genialidad del autor en la Chacarera del Expediente y la más reposada Cantora de Yala. Mingui bajó del planeta Ingaramo para aportar una exquisita versión de De solo estar, con leves aires jazzeros. Los hermanos Laura y Pocho Bertora agitaron con la Zamba del carnaval, para que luego Silvia Lallana hiciera su primera gran aparición acompañada por el coro en Corazonando. En noche de grandes pianistas Juan Cruz Peñaloza empalmó teclas con la voz en off del Cuchi en el canto del Rococo. Luego, el mismo Peñaloza, acompañaría a Farrando (Zamba para la viuda) y la primera salida de Mery Murúa en una inspirada versión de Zamba de Argamonte. Sin baches, ni acoples, ni innecesarios discursos, Mario Tozzini reemplazaba a Juan Cruz y Mery se quedaba para La Pomeña invitando, fuera de guión, a Silvia Lallana. La voz del Cuchi vuelve aparecer, graciosa, por los altavoces para contar la anécdota del chileno Maturana, prólogo de una descomunal versión de Mery y Juan Iñaki sobre esa historia de irreversible doble destierro.
A modo de broche de gran show Mario Luna introduce al invitado especial José María “Moro” Leguizamón, uno de los hijos del homenajeado, pianista y abogado como su padre. Con la impronta heredada de su “tata” contó anécdotas y dejó versiones instrumentales más emocionales que con técnica depurada de los clásicos Balderrama y Zamba de Lozano; en La arenosa invitó a cantar al público; para luego acompañar a Silvia Lallana (Zamba del pañuelo) y Facundo Farrando (Bajo el azote del sol). El final de luces encendidas y con el público de pie, mostraron al staff completo, incluidos los bailarines Adriana Juri y el Negro Valdivia, más la artista plástica Cecilia Tomasetti que pintó en cinco minutos un retrato del Cuchi en escena. Todos unidos y a capella en el Carnavalito del duende.
Cuando en el hall del teatro la opinión es unánime, la tarea del crítico sólo se justifica para que quede documentado que fue este un gran acontecimiento que se recordará por siempre. Imaginado como “única función”, pero que por el resultado merecería ser repuesto en un futuro no demasiado lejano. Los inadvertidos que esta vez se lo perdieron, así como la figura y obra del Cuchi Leguizamón, estarán eternamente agradecidos.-

Fecha: viernes 26/09/14
Lugar: Teatro del Libertador Gral. San Martín
Asistencia: sala llena

lunes, 29 de septiembre de 2014

Pésame: cada día rockea mejor

Foto: Silvia Bush
La banda cordobesa de hard rock Pésame se presentó en Studio Theater, histórica sala en la que Carlos Gardel cantó por primera vez en esta ciudad.

RECITALES                                               
Por Néstor Pousa

La sala ubicada en la calle Rosario de Santa Fe 272 es histórica por varias razones. Cuentan los recopiladores que hace cien años se inauguró con el nombre de Teatro Novedades y que el pasado 11 de julio se cumplieron 100 años también, de cuando Carlos Gardel (junto a José Razzano) cantó allí por primera vez en la ciudad de Córdoba. Hay una placa y foto en la entrada como registro de ese hito. Con el paso del tiempo y las nuevas tecnologías el lugar se reinventó en la categoría de cine-teatro; luego en los 80’s, cuando en las pistas de baile arrasaba la música disco, se convirtió en Studio 1, mítico boliche bailable que agitaba las noches del lugar. Desde hace unos años se lo conoce como Studio Theater y reúne muchas de las características de antaño: se mantiene firme la estructura del añoso teatro, sus ornamentos y sus palcos que hoy son áreas VIP cuando destellan las luces estroboscópicas y la que domina es la esfera de espejos. Pero además conserva el escenario por el que ya pasaron varios artistas trascendentes de la agenda local y nacional.
El sábado 20 de septiembre fue el turno de Pésame, banda cordobesa especialista en hard rock al estilo clásico. Esta que comentamos fue la tercera puesta en directo de la banda que tuvo un debut contundente en marzo pasado durante el Cosquín Rock y una segunda aparición en el auditorio de Radio Nacional Córdoba.
Foto: N.P.

La formación fija de Pésame alista a Esteban Kábalin, una de las mejores voces masculinas del rock local; Jorge “Cuerda” Tarnavasio en guitarra líder y coros; y la categórica base de Daniel Tita en bajo y Fernando “Coco” Yannello en batería. El cuarteto ya tiene grabados los temas de lo que será su opera prima que verá la luz (según dicen) en 2015, hasta tanto esto ocurra distribuyeron un EP con muy buena calidad de producción, para ir tomándole el pulso. En ese disco, que se puede adquirir en los recitales como adelanto, aparecen los cinco primeros cortes de la banda, entre ellos: La tempestad, firmado por Kábalin, ya es un hit que oficia como apertura del show; El circo una colaboración de Tarnavasio/Kábalin ocupa un sitio de privilegio en la lista de temas, aparece promediando el concierto y vuelve a surgir como bis a instancias del público, cuenta además con una intro de presentador/maestro de ceremonias/performer, rol a cargo de Fernando Belzagui. En Bendita por la noche (Tarnavasio/Kábalin) la dupla autoral vuelve a mostrar: uno, los recursos de un violero que conoce largamente el oficio; y el otro, su registro alto y encendido. El juego (Kábalin) continúa en esa línea. Toda banda de rock duro que se precie, por norma debe tener al menos una buena balada que complete la liturgia, ese ítem lo cubre con creces Plegarias (Kábalin), quinto track que cierra el EP.
Para las versiones de estudio Kábalin cumple la doble función de voz líder y segunda guitarra. Para los vivos en cambio, y a fin de poder concentrarse en la interpretación vocal,  convocaron a Jorge Galizia en guitarra, quien junto a Ernesto Weler en teclados son los dos invitados estables. El frontman solamente se colgara la eléctrica cuando llegue el turno del único instrumental de la noche, o cuando el “Cuerda” asuma la voz principal en Cien años de perdón, un viejo tema de Praxis, su antigua banda, momento que el violero justificó como “Sacado del arca (sic) de los recuerdos”.
Realmente temblaron las columnas y cimientos del viejo teatro cuando Pésame se puso a rockear, una banda nueva dentro de la cada vez más prolífica escena cordobesa, que tiene a su favor estar integrada por músicos de vasta experiencia y que cada día rockean mejor.-

martes, 23 de septiembre de 2014

En el nombre del Cuchi

Músicos cordobeses rendirán homenaje al genial pianista y compositor salteño, el próximo viernes en el Teatro San Martín. Con Litto Nebbia recordamos el reconocimiento que hace 30 años recibió en La Falda.

HOMENAJE AL CUCHI LEGUIZAMÓN                                    
Por Néstor Pousa

La extraña y un tanto inexplicable fascinación que ejerce el número 100 hace que constantemente estemos chequeando centenarios para celebrar. Este año ya tuvimos las conmemoraciones por los cien años de nacimiento de figuras claves de la cultura como Aníbal “Pichuco” Troilo, Chango Rodríguez y Julio Cortázar.
No obstante, para Facundo Farrando (músico y docente de música) no fue necesario esperar al centenario para que le surgiera la idea de rendir tributo a una de las figuras más notables e influyentes de la música popular argentina, el genial pianista y compositor salteño Gustavo “Cuchi” Leguizamón, que el próximo 29 de septiembre hubiera cumplido 97 años.
Farrando, autor intelectual de la idea de Córdoba Cuchichea, inmediatamente pensó en Mario Luna como socio necesario para la producción de este evento; por ser ambos profundos conocedores de su repertorio, pero además en el caso del segundo, con una relación de cariño y respeto que se remonta a la época de la escuela secundaria en su Salta natal, de cuando el Cuchi fue su profesor.
No fue una tarea fácil -revela Farrando- el tener que definir la nómina de artistas y los temas a interpretar de la vasta obra que legaron Leguizamón junto al poeta Manuel J. Castilla. La lista de convocados para revisar esas canciones inmortales incluye nombres reconocidos, como: Silvia Lallana, Juan Iñaki, Mingui Ingaramo, Mery Murúa, Laura Bertora, Facundo Farrando, Juan Cruz Peñaloza, Miguel Rivaynera, Pelú Mercó, Pocho Bertora, Martín Oliva, Tere Ferrero, Zurdo Roqué, Lucas Velich, Pablo Argüello y Coral Resonancia dirigido por Hugo de la Vega. Invitado especial: “Moro” Leguizamón, pianista e hijo menor del homenajeado. Además de los textos de Alejandro Mareco y relatos de Mario Luna.
Datos útiles. Córdoba Cuchichea. Lugar: Teatro Libertador San Martín (Av. Vélez Sarsfield 365). Fecha: Viernes 26 de septiembre. Hora: 21.30. Entrada General: $100.-

Encuentro histórico: el Cuchi y el Flaco en La Falda '84
El Cuchi: amo y señor. Hace 30 años y pocos meses, durante el Festival Argentino de Música Contemporánea La Falda 1984, Cuchi Leguizamón tuvo el merecido reconocimiento que nunca le hizo el Festival de Folklore de Cosquín. En la siguiente charla con Litto Nebbia pudimos repasar aquel instante en vida del singular músico: “En una edición (del festival) le dedicamos todo al Cuchi Leguizamón, y no hay registro de nada. Yo toqué con el Cuchi, él me acompañó en La Pomeña, que en esa época no era un tema tan conocido y clásico, y no hay ni un cassette grabado, ni reportaje, ni filmación de eso”, se lamenta hoy Litto. Y prosigue: “Me acuerdo que habíamos pensado con Mario (Luna) que sería bárbaro mezclar con el rock, que haya otras cosas, para que no sea rock solamente. Había que hablar de los tipos piolas de las otras músicas, de tango, de folklore; y de la misma manera que Piazzolla ya tenía el éxito que tenía en el mundo, el referente en el folklore era el Cuchi Leguizamón y el Dúo Salteño, aunque lo conocía poca gente. Entonces Mario se tiró a la pileta y dijo bueno, vamos a dedicarle los cuatro días que dure el festival y el invitado de honor va a ser el Cuchi. Así fue que el Cuchi anduvo todo ese fin de semana como amo y señor por La Falda, caminando por las calles, fumando sus habanos, se metía en un lado a comer, a contar chistes. Era un tipo que andaba por todos lados atendido como un invitado. Y la única cosa que hizo musicalmente fue que una de las noches tocó uno o dos instrumentales, y me acompañó en La Pomeña, yo no toqué, canté solamente. Lástima que no se aprovechó bien, haciendo un reportaje, filmación y tocadas. Después del Cuchi el festival seguía su marcha, y salía un grupo heavy metal, estaba bueno”, recuerda entre risas Litto. 

Foto histórica. Según recuerda Mario Luna, sucedió en La Falda luego de la presentación de Spinetta Jade durante la mencionada edición de 1984. El Cuchi que había seguido atentamente la actuación desde un costado del escenario, maravillado por la música y las letras del Flaco le pidió a Mario que lo llevara a saludarlo. Juntos se dirigieron a los camarines del anfiteatro municipal faldense donde se produjo el encuentro (el Cuchi apoya su mano sobre el hombro de Luis con el torso desnudo) que fue documentado por el fotógrafo de La Voz del Interior.-

lunes, 8 de septiembre de 2014

NTVG en La Falda: No fue un recital más

Emiliano Brancciari, cantante y líder de No Te Va Gustar, le dedicó el concierto a Gustavo Cerati. “De música ligera” fue la intro de una larga lista de canciones y hits de la banda uruguaya.

RECITALES
                                                                                  
Por Néstor Pousa

Cerca de las 5 de la tarde más de un centenar de chicos ya hacían fila en la vereda que da al auditorio municipal. A las 20.30 era imposible encontrar un lugar para estacionar en las inmediaciones del lugar. Pasadas las 21.30 el interior del domo reventaba con más de 4.000 almas expectantes. Hacía mucho, pero mucho tiempo que esta sala mayor no verificaba una reacción así a causa del rock. Para volver a vivir esa experiencia hacía falta convocar un número de primer nivel y en su mejor momento, y a pesar de lo poco común de la fecha (el jueves 4 de septiembre) la banda uruguaya No Te Va Gustar cumplía con los requerimientos: veinte años de carrera y un sólido repertorio de canciones y hits de excelente factura como mayores atributos, además de la aprobación que su cantante y líder Emiliano Brancciari tiene especialmente en el público femenino. Brancciari, acta de nacimiento argentina pero uruguayo por adopción y en los modos, cumple con todos los requisitos del buen frontman. En él se basa buena parte de la efectividad de este combo que conocimos en Córdoba en el verano de 2004 durante el último Cosquín Rock que se realizó en la Plaza Próspero Molina, antes del éxodo del ciclo por distintas locaciones. En esa accidentada edición NTVG comenzó a edificar su idilio con el público cordobés que hoy tan buenos dividendos le reporta.
Noche de show en La Falda en el mismo día en que por la mañana se confirmaba la partida de Gustavo Cerati. A los tragos amargos hay que tomarlos de prisa suponen algunos, por eso NTVG fue al punto e inauguró su actuación con De música ligera que fue la intro de una larguísima lista de canciones descargadas a repetición durante las dos horas exactas que duró el show. Una buena seguidilla inicial para calentar motores: Hijo de las armas, Sin pena ni gloria, Al vacío y el tándem Con el viento/Fuera de control, deja en claro que esta es una banda de rock versátil gracias a los bronces, estilísticamente ecléctica y que ejecuta con solvencia tanto sea rock, reggae, candombe, murga, ska o baladas; sobre temáticas que abordan el amor/desamor, los conflictos sociales y el hombre en su interminable lucha existencial. Todo con una mirada y tonada indisimulablemente charrúa.

La aguja marcaba picos de intensidad casi permanentes cuando los que se apretaban en el calor de la olla central curtían mosh o se prendían en un coro a voz en cuello, pasó durante los clásicos: Verte reír, Chau, Tan lejos, A las 9; aunque fueron escasos los momentos en que la pasión se moderó y la platea se puso contemplativa. Sí suele suceder que hay canciones más reflexivas como Clara o Memorias del olvido que en formato acústico sirven para pensar (“Con hambre no se puede pensar”, dirán en otra); del mismo modo que El error o No hay dolor sirven, como todos los buenos reggaes, para calmar la ansiedad.
El cantante mantiene una actitud distante casi permanente, se expresa a través de las canciones y habla lo justo y necesario. Cuenta que por ser una gira aniversario revisarán algunas viejas canciones, y en El oficial se ataca en convulsiones cuasi punks. Avisa que en aproximadamente un mes estará en la calle el nuevo disco que se llamará El tiempo otra vez avanza del que adelantaron Llueve tranquilo.
NTVG reconoce influencias musicales de ambas orillas del ancho río, quedó claro con los acordes finales de Todo un palo de Los Redondos, antes de un cierre formal con A la izquierda del cero para regresar con una improvisada lista de bises “a la carta” armada a viva voz por los que aguantaban desde las primera filas. Ya lo había dicho Brancciari: “Este recital va dedicado a Gustavo Cerati”. Por todo, no fue un recital más.-

Sala: Auditorio Municipal de La Falda
Fecha: jueves 04/09/14
Asistencia: 4000 personas
Banda soporte: Cuatro Pesos de Propina (Uruguay)
Fotos: Santiago Pascual

viernes, 5 de septiembre de 2014

Un sueño stereo que se terminó

Soda Stereo con Charly de "invitado" en La Falda '86.
Por Néstor Pousa

Cuando hace exactamente 30 años se publicaba el álbum debut de una banda llamada Soda Stereo debo reconocer que fuimos muchos los que mirábamos con desconfianza el fenómeno. La estética, y canciones como ¿Por qué no puedo ser del jet set? o Sobredosis de T.V. sonaban muy livianitas y que no podían ni siquiera arrancar al lado de las que, publicadas en ese mismo año, aparecían en discos como Piano Bar de Charly García; Madre en años luz de Spinetta Jade; e inclusive en Del ’63, el debut solista del rosarino Fito Páez.
Hasta el nombre Soda Stereo resultaba algo ridículo para el riguroso rockero medio argentino. No obstante, había algo que nos decía que teníamos que estar muy atentos a esos tres pibes de pelos batidos con litros de spray encima.
No habría que esperar demasiado para corroborar esta presunción, tan sólo un año después cuando la banda publicaba Nada personal, su segundo trabajo, ya se perfilaba una más que interesante evolución en las letras de Cuando pase el temblor -uno de sus grandes hits de todos los tiempos- o Juegos de seducción, que confirmaban que no eran un grupo descartable o un proyecto para discotecas; y empezaron a ganarse un respeto que se iría consolidando durante toda su carrera sin que se verifique un retroceso.

Si bien los afiches y volantes de la sexta edición del Festival de Rock de La Falda 1985 los mostraba entre sus artistas, el debut del trío en este legendario festival recién se concretó un año después, en el verano de 1986, durante lo que se conoció como El Festival del Siglo.
Ocurrió la noche del sábado 11 de febrero, y Soda fue uno de los números sobresalientes de una agenda dominada por la música pop en la noche con record absoluto de asistencia que registra la historia del mítico auditorio municipal faldense. Soda Stereo concretaba su esperada actuación en La Falda en medio de una grilla que en esa misma jornada esperaba las presentaciones de Virus, La Torre, Zas, GIT y Metrópoli, gran parte de la nueva ola del rock vernáculo en plena primavera democrática. Soda alistaba entonces a su histórica formación, con Gustavo Cerati (voz y guitarra), Zeta Bosio (bajo y coros) y Charly Alberti (batería), reforzados con un cuarto integrante, el polifuncional Zorrito Fabián Von Quintiero (teclados). Tenían solamente dos discos en su haber, los ya citados Soda Stereo (1984) y Nada personal (1985); y en esos trabajos se basó la lista de temas para su único concierto faldense, que además fue una de las contadas oportunidades en que el trío se presentó en el interior de la provincia de Córdoba en toda su carrera. Lo de La Falda tuvo una anécdota extra para la historia: Charly García inauguraba ese año su costumbre de venir al festival aun cuando no estuviera contratado y no conformándose con ser un espectador pasivo saltaba al escenario para colarse a tocar teclados en la última canción (Jet Set), ante la mirada atónita de todos presentes, incluyendo al mismísimo Gustavo Cerati. Con este gesto, quien antes les había dedicado la irónica Raros peinados nuevos, ahora los bendecía dándoles la bienvenida al Olimpo del Rock (escuchá aquí el audio de esa noche: https://www.youtube.com/watch?v=Kh8R9VWSc78).

Varios años después, y con mucha agua corrida bajo el puente, un 15 de mayo de 2010 se paraban los relojes. Gustavo, luego de un show en Caracas, sufría un accidente cerebro vascular irreversible que lo mantendría en coma profundo durante poco más de cuatro años. Cuatro años en los que estuvimos conteniendo la respiración por su salud, esperando por un milagro que se demoraba demasiado, rezando en cualquier formato y admirando la fortaleza de esa valiente mujer, Lilian, su madre. Tal vez fue cierta especie de instinto de supervivencia irracional y colectivo el que nos mantenía viva la esperanza, esa que desapareció definitivamente a media mañana del pasado jueves 4 de septiembre, el día en que este maravilloso músico creador de tanta belleza, el que supo ser popular y sofisticado a la vez, soltaba amarras. Era el momento exacto en el que su sueño terminaba, junto al de todos los que aprendimos a admirarlo incondicionalmente.- 

martes, 2 de septiembre de 2014

Juan Carlos Ingaramo: con una ayudita de mis amigos

JC Ingaramo & Amigos
Juan Carlos Ingaramo, exintegrante de Los Músicos del Centro, presentó su trilogía de discos con firma solista. Lo acompañó un seleccionado de talentosos invitados.

PRESENTACIÓN DE DISCOS

Por Néstor Pousa

El músico y compositor Juan Carlos Ingaramo, tecladista y fundador de bandas fundamentales como Grupo Encuentro y Los Músicos del Centro, desafió la lógica de lo que habitualmente llamamos concierto de presentación de disco. Y eso que no tenía uno, sino tres para presentar. Una trilogía que empezó con Imaginario, álbum doble instrumental y de canciones publicado en 2012 con la participación de prestigiosos músicos amigos; DÚO (2014) junto a la cellista Hellen de Jong, holandesa radicada desde hace algunos años en Villa Giardino; e Improvisaciones (2014), un álbum grabado en tiempo real y sin retoques, todas primeras tomas en donde el piano y los teclados son los protagonistas.
Pero Juan Carlos no se sujetó al molde y para presentarlos, la noche del sábado 23 de agosto en Cocina de Culturas, invitó a un seleccionado de grandes músicos, algunos de los que participaron de este triple proyecto, a los que les cedió buena parte de su protagonismo en la noche de gala, revelándose como un hábil maestro de ceremonias que jugó con los tempos a placer y hasta se permitió humoradas si el momento daba para hacerlo (“En mi próxima entrada rifo una torta”, bromeó).
Así el concierto fue sorprendiéndonos con las improvisaciones del tecladista Claudio Cardone y el notable baterista Jota Morelli, ambos integrantes de sobresalientes formaciones de apoyo en la etapa solista de Luis Alberto Spinetta: Cardone durante los últimos veinte años, en tanto Morelli en el período 1988-1994. El primero de los nombrados mostró una versión del repertorio Spinetta y un tema de su propio disco No-tiempo de 2013. Luego la rosarina Sandra Corizzo se lució por partida triple: voz, guitarra y coautora de Mar, amar, un tema compuesto junto a Hugo Fattoruso incluido en Imaginario; y al piano con un tema propio. El villamariense Cacho Aiello repasó otras dos canciones de Imaginario, las bellísimas Algo de mí (solo con guitarra) y Estampita de luz (con Cardone y Jota).  
"Imaginario"
Juan Carlos presentó a su hermano como “Uno de los pianistas que más admiro”, y el Mingui hizo maravillas con Zamba para Carolina (dedicada a Carolina Pacheco, perteneciente al cd 1 de Imaginario) y La huella, del primer solista de Mingui titulado Patagonia (2009).
La generosidad de Juan Carlos neutraliza cualquier actitud egocentrista, por eso en su concierto alentó a sus convidados a presentar sus propias composiciones y trabajos. Le llegó el turno a la dulce Mery Murúa con una canción de DÚO, Elogio del Viento del Cuchi Leguizamón y Tejada Gómez con arreglos de Cardone; y de su propio repertorio y “Para no errarle”, según palabras de la propia Mery, otra del Cuchi, una arriesgada versión de la Zamba de Argamonte junto a Juan Cruz Peñaloza al piano. 
Los climas que sugiere Juan Carlos desde sus teclados son la base para que se deslice De Jong con el cello, eso pasó en momentos como Valsinia (del disco DÚO), antes de una nueva participación de Sandra Corizzo, otra vez en guitarra y voz y con Mingui al piano para interpretar Puras mentiras.
El concierto tuvo algunas dedicatorias, referencias y homenajes indispensables, como el que se le realizó a Mirtha Defilpo con la lectura de algunos de sus textos en la exquisita voz en off de Sonia Geoghegan sobre músicas enviadas especialmente por el pianista español Polo Orti para un video-clip creado por Punto Árbol.
Si bien en los últimos tiempos Juan Carlos estuvo muy activo en cuanto a la música se refiere, dedicándose a producir, arreglar y dirigir artísticamente a diferentes músicos y bandas; salvo por invitaciones puntuales hacía 12 años que no tocaba en vivo (“La última vez fue con Los Músicos del Centro, a comienzos del 2002 y ante más de 3000 personas en la Plaza de la Intendencia”, recuerda). Por eso este concierto estuvo tan bien planeado y resultó en un todo de acuerdo a lo imaginado. Un show que guardaba para el final su momento de máxima emoción en una gran zapada con intro a cargo de Juan Carlos y su hijo José en los teclados e instantes de lucimiento individual en los solos de Mingui Ingaramo, Claudio Cardone, Jota Morelli y Enrique Aiello (guitarra eléctrica).
Juan Carlos despidió la noche con Cuando yo me transforme, esa gran obra que aportó al cancionero popular argentino y a la que Nebbia le puso letra. Fue una versión libre para la ocasión a la que se sumaron fuera de programa todos los músicos participantes. Una sorpresa para los presentes, incluido el mismísimo Juan Carlos.-      

Lugar: Cocina de Culturas
Fecha: sábado 23/08/2014

miércoles, 6 de agosto de 2014

Omar Mollo: melodías de arrabal

De reciente aparición, el flamante “Tangazos”, primer disco en vivo en la carrera del músico, recorre los clásicos que registrara en sus cuatro discos tangueros.      

NOVEDADES DISCOGRÁFICAS

Por Néstor Pousa

Acaba de ver la luz Tangazos, el flamante disco de Omar Mollo y primero con registro en vivo, que repasa y resume buena parte de los temas grabados con anterioridad en sus cuatro discos solistas de género tanguero, desde 2012 a la fecha. Tangazos contiene los clásicos que registrara en: Tango (2003), Gola (2006), Y que siga (2008) y Barrio Sur (2012), este último ganador del Premio Gardel 2013 al mejor álbum de cantante masculino de tango.
Estas renovadas versiones obtenidas en vivo durante una única presentación en el Teatro ND Ateneo de Buenos Aires, la noche del 28 de mayo de 2014, ofrece la posibilidad de chequear la polenta que un cantante nacido en el rock le imprime a cada una de sus interpretaciones tangueras, con el plus que solamente se consigue fuera del espacio de confort que ofrecen las cuatro paredes de un estudio de grabación. En directo, en una sala repleta y con el feedback de la gente, se percibe definitivamente el impacto que genera un artista. De ahí que en algunos casos resulte imprescindible documentar ese momento.
“Nunca voy a dejar de cantar los clásicos”, reconoció Mollo a su paso por La Falda en el pasado mes de julio, luego de su actuación en la 31° edición del Festival Nacional de Tango en donde  adelantó parte de este nuevo material, hoy disponible en formato físico en las disquerías.
Es que recurrir a los clásicos es volver a recuperar una vez más a esa invencible pléyade de autores y compositores que alumbró este maravilloso género, entre los que no faltan, ni faltarán, Aníbal Troilo y Cátulo Castillo, Gardel y Le Pera, Demare y Manzi, Atilio Stampone, Dames y Sanguinetti, Cobián y Cadícamo, Mores y Contursi y los hermanos Expósito, entre muchos más. Creadores de una poesía y una música tan extraordinaria, y que tanto nos representa aunque pretendamos mirar para otro lado y hacernos los “giles”.

El programa que se ofrece en Tangazos es un manifiesto de ello, con una lista de 15 himnos indiscutidos, con Garúa inaugurando la escucha desde la pista número uno, sitial de privilegio para, tal vez, una de las obras máximas de todo el catálogo tanguero. Continúa con los absolutamente indiscutibles Melodía de arrabal, Desencuentro, Malena, Los cosos de al lao, Tarde, Pasional, Afiches, Nada, La última curda y Los mareados. No podía faltar Se tiran conmigo, un tango fundamental en los inicios de Omar en el Tango, y del que ya había registrado dos versiones distintas: una con bandoneón en el ya citado Tango (2003), y otra sin bandoneón pero con la base de batería de su banda de rock MAM en Opción, disco debut de estos, editado en 1999.
La parte final de Tangazos remite al final del concierto, con una magistral versión de Grisel, con Naranjo en flor (y su dedicatoria especial) y el cierre festivo de Que nadie sepa mi sufrir.

Omar Mollo ha encontrado en esta etapa de su carrera a los socios perfectos para que lo respalden y que él ponga su voz. Ellos: Diego Ramos (piano y arreglos), Hugo Satorre (bandoneón) y Hernán Cuadrado (contrabajo), componen un trío de base que, desde la creación de los arreglos y la ejecución, parecen más que tres. En esta oportunidad intervienen como invitados especiales Alicia Alonso Baeza en violín y Lucas Caballero en cello (en Pasional, Gricel y Que nadie sepa…); junto a un gran staff y la producción artística de Alejandro Pont Lezica.

Tangazos cierra un circulo en la carrera artística de Omar Mollo. Es, como decíamos al principio, el resumen de once años de trayectoria en donde se definió su dedicación full time a la excelsa música del 2x4. Pero es también una fantástica antología. En la posibilidad que tienen los intérpretes de poder armar su repertorio a placer, Mollo no se priva de nada y selecciona la mejor banda de sonido del género, esa que durante tantas décadas le cantó a la ciudad y a todos sus personajes -hombres y mujeres de la vida real- que transitan por ese micro universo, afectados por las melodías de arrabal de un barrio inquieto y plateado por la luna.-

miércoles, 23 de julio de 2014

Tango, aquella maravillosa música

Bgalietto-Vitale: sólo tangos
La Falda Ciudad Tango 2014 fue una de las mejores y más emotivas ediciones de los últimos tiempos. Para destacar: el muy buen nivel y variedad de su cartelera, algunas actuaciones sobresalientes y el permanente homenaje a Aníbal Troilo.
                                         
COBERTURA ESPECIAL

Textos: Néstor Pousa / Fotos: Nico Bucci

A comienzos de los años 70’s la polémica en el Festival Nacional del Tango de La Falda y en todo el país tanguero, se centraba en si la música de Piazzolla era o no era tango. Cuarenta años pasaron y con el merecido reconocimiento ganado por el Gran Astor, los que sostenían la segunda opción hoy no podrían mantenerse en sus dichos sin al menos ponerse colorados.
En la actualidad el eje de la discusión alentada por la ortodoxia tanguera pasa por si a los intérpretes extra tango, les corresponde el derecho de abordar el género sin que se los trate de meros invasores y profanos. Afortunadamente este dato no amedrenta a los que les toca el turno de programar la grilla de artistas del Padre de los festivales faldenses, y por eso pudimos chequear el pasado fin de semana sobre el escenario Carlos Gardel una feliz convivencia de lo clásico y lo moderno, generándose un interesante intercambio y un espectáculo sin pausas, que no decayó en intensidad y calidad.
Mal que les pese a sus detractores, al nuevo público del tango hoy lo acercan baluartes como Baglietto-Vitale, María José Demare, Omar Mollo y Adriana Varela. Lo demás debería ser una discusión de gustos, pero por si alguno le quedaba alguna duda, fue el mismísimo Silvio Soldán el que en la última noche, puso las cosas en su lugar: “Se trata de sumar y no de restar, a los chicos de hoy el tango les llega por intérpretes como Calamaro y no por los clásicos”, aseguró el indiscutido speaker que hizo las veces de maestro de ceremonias asistido por María Fernanda Corda.
El generoso tango, aquella maravillosa música que tanto insistieron en inculcarnos nuestros padres, reserva un lugar para todos los intérpretes y todos los públicos. Pero ¿cuánto falta para que podamos transitar por él sin complejos de culpa?, según Omar Mollo, ese tiempo va a llegar, es cuestión de tener paciencia.

Osvaldo Piro y el bandoneón de Troilo.
Postales de este lado del tango. Por todo lo vivido el pasado fin de semana puede asegurarse sin temor a pecar de exagerado que la que pasó fue una de las mejores y más emotivas de las 31 ediciones realizadas hasta la fecha. La inauguración había sido el lunes 14 de julio con las actividades paralelas, pero el viernes, sábado y domingo la atención de centró en el Auditorio Municipal que, hay que decirlo, lucía impecable en su armado, sonido, luces y escenografía. El eterno problema de la acústica, al menos en cuanto al tango, parece haberse transformado en una preocupación del pasado. La nómina de artistas, que tuvo algunas actuaciones sobresalientes, nunca decayó en interés y calidad, y hubo para todos los gustos. La convocatoria de artistas de la Falda no fue caprichosa, por hacer valer su condición de local o por algún forzado cupo obligatorio, todos los que participaron lo hicieron por derecho propio. Desde Rodolfo Tulián, un histórico de esta fiesta que es un ejemplo para las nuevas generaciones; Hariel Marcilio, notable intérprete de la guitarra; los reconocidísimos Burgos-Torres en su proyecto a dúo; o el omnipresente trío Contramano, a quienes les tocó la responsabilidad de ser grupo estable del festival. En tanto Lisette, la pequeña gran intérprete que de a poco va dejando de ser aquella niña prodigio que alguna vez nos sorprendiera con tan sólo 11 años; de la mano de su mentor el Maestro Carlos Nieto tiene la responsabilidad de encarar su madurez artística sin relegar crecimiento. Lisette presentó temas y habló entusiasmaba de su primer disco solista, Cantar es vivir (2014), lanzado por la poderosa Sony Music.
Alberto Bianco y Néstor Rolán, figuras del legendario envío televisivo Grandes Valores del Tango que conducía Soldán; José Ángel Trelles y su estilo catártico y Tango a 3 bandas con Esteban Riera en sus filas, fueron la antesala para dos de los mejores momentos de la noche del viernes y de todo el evento. La voz de Baglietto con el acompañamiento musical de Lito Vitale, resignificaron aquello de “Las gotas caen en el charco de mi alma, hasta los huesos calados y helados, y humillando este tormento todavía pasa el viento empujándome”. La estremecedora poesía tanguera toma un renovado vuelo a través de Baglietto-Vitale, quienes hace muchos años no se presentaban en formato de dúo, y dejaron una selección con: Naranjo en flor, Como dos extraños, Garúa, Nada, La última curda, Nostalgias y Una vuelta más (de Rubén Goldín). Solo tangos y un refinado y ajustadísimo diseño de luces pusieron la vara muy alta para todo lo que vendría después.    
Menos mal que después venía Osvaldo Piro a cerrar la primera noche, con formación de orquesta, calidad sinfónica y la presencia de un cantor excepcional como el cordobés Marcelo Santos. Fue el homenaje a Aníbal Trolio, a cien años de su nacimiento, el eje temático de la magnificente presentación de Piro, un tributo a Pichuco que se replicó durante las tres veladas.

Ardit: magistral y polémico
Polémica y Mariachis. El sábado tuvo partes iguales de: figuras de trayectoria, actuaciones descollantes, momentos sorprendentes y alguna polémica. Lo de Raúl Lavié es, aunque recurrente, infalible. Volvió a manifestar con insinuaciones su “enamoramiento” con el staff que organiza el festival y su eficiente logística.
Amelita Baltar expresó que “a La Falda se viene a cantar tangos”, como si a alguien le quedara alguna duda. Se mostró canchera y repasó sus colaboraciones para con la obra del creador de Balada para un loco.
A Ariel Ardit y su Orquesta Típica (formación de cuatro bandoneones, cuatro violines, contrabajo y piano) le corrieron el telón a una actuación sobresaliente del cordobés radicado desde hace muchos años en Buenos Aires. Había hecho maravillas con su voz y su aplomo interpretando María, Che bandoneón, Patío mío y Romance de Barrio. Pero abusó en exceso de su tiempo en el escenario, y para cuando llegó Sur el gran telón fue corrido abruptamente e hizo invisible a la orquesta que igual siguió tocando. Fue una medida que si bien es atribución del jefe de escenario, provocó un desagradable momento de tensión para todos. Después, la polémica. El cantor expresó su enojo ante la prensa y los organizadores replicaron con su descargo. Para cuando bajen las pulsaciones habrá que analizar este hecho, que se puede volver a repetir en el futuro; pero que quedará como anécdota, así como en el atril de Ardit quedó Mariposita, el frustrado bis de una lista demasiado extensa para un festival de grilla amplia.
Al faldense Carlos Habiague no le tembló el pulso para afrontar la situación y salió al ruedo con un mega show de ambiciosa producción pergeñado para esta sola noche. Su grupo de respaldo fue el Contramano Trío al que se sumó el Coro Municipal de Cámara de La Falda dirigido por el Prof. Sergio Hernández, más efectos especiales, y luego cambió por Mariachis para un sorpresivo broche, completando una plantilla de 26 músicos que desfilaron por el escenario. Habiague logró lo que nadie, una ovación cerrada y de pie, como siempre le devuelve el público de su ciudad. Apostó muy fuerte con un show de alta escala, y ganó.

Omar Mollo adelantó "Tangazos"
Rocanrol. El domingo tuvo una apertura de excelencia con la Orquesta Provincial de Música Ciudadana dirigida por Damián Torres y el cantor Gustavo Visentin. Luego Carlos Rossi interpretó el Himno a La Falda, leit motiv del festival muy escuchado en antiguas ediciones. Aunque el histórico cantor de Pepe Basso no lo especificó, la letra pertenece a Tito Pousa (ya algunos habrán adivinado que estoy hablando de mi padre), esto quedó aclarado por el periodista Daniel Díaz durante la transmisión de Cadena 3.
A la noche le aguardaba un final intenso y sin solución de continuidad, primero con María José Demare y su personalidad y encanto para abordar los clásicos, algunos escritos por su tío Lucio Demare. Acompañada por el Cuarteto de Esteban Morgado también se mandó con composiciones propias.
Omar Mollo celebraba sus diez años de relación con el público de La Falda y presentó parte del material de Tangazos, su flamante disco en vivo que aparecerá en quince días. Sin chamuyo, ni bises, para que no se repita lo del sábado, le puso garra a Afiches, Bailarín, Se tiran conmigo y Los Mareados; pero supo matizar con sensibilidad para que aparezca Grisel (“A esta hay que cantarla bien”, preavisó). Un capo.    
La Varela: gran final

A Adriana Varela le volvieron a dar la llave para que cierre el auditorio, y completó un trío perfecto de indiscutidos referentes del tango con pasado rockero. Surgida de la “escuela del Polaco”, la Varela es tan avasallante en el escenario, como cálida cuando se baja de él. Después de Por una cabeza, Los cosos de al lao, En un feca, Malevaje, de la belleza de Con la frente marchita (el cuasi tango de Sabina) y de hacer cantar Garganta con arena a todo el domo, los últimos trasnochados del domingo no la querían dejar ir, no aceptaban que se empezaban a acallar los sones de una edición inolvidable.-    

Certamen Final de Sub Sedes. El Certamen Final del Pre La Falda Tango 2014 realizado con los finalistas de las 14 sub subsedes de todo país y de Uruguay, arrojó como ganadores en el rubro voz femenina a Erica Ritman de Godoy Cruz (Sub Sede Mendoza) y en voz masculina a Leandro Ponte (Sub Sede San Nicolás, Buenos Aires), ambos se hicieron acreedores a debutar en el escenario mayor.
Este certamen es el sucedáneo actual de lo que hace diez años atrás se conoció como el concurso de Solistas de Tango de donde surgieron, entre otros, figuras como Esteban Riera. La promoción de nuevas voces tiene a su vez como antecedente histórico, en esta misma fiesta y en sus primeros años, lo que se conoció como el Gardel de Oro, galardón que entregaba la comisión del viejo Festival Nacional del Tango a los intérpretes que eran revelación de cada edición. Fueron sus ganadores artistas como: Claudio Bergé, Carlos Solari, María Garay, Roberto Argentino, Néstor Prado, Carlos Fernán y Graciela Susana.-

El Tango en La Falda, una historia a punto de cumplir 50 años. Por su importancia y trayectoria La Falda Ciudad Tango (tal su nueva denominación) es el padre de los festivales faldenses. Nacido en el verano del año 1965, este ciclo que indiscutiblemente identifica a la ciudad en el contexto nacional e internacional, alcanzará las primeras cinco décadas de existencia en el 2015, cuando se realice la trigésimo segunda edición.-

lunes, 14 de julio de 2014

Omar Mollo: “Mi lugar en el tango lo siento ganado”


Recién bajado del avión que lo devolvió de una nueva y exitosa gira por Holanda y Bélgica, entrevistamos a Omar Mollo, una de las figuras que estará presente este fin de semana en La Falda Tango 2014.     


ENTREVISTA  

Por Néstor Pousa

Luego de su extraordinaria actuación en el verano faldense durante el ciclo Lunas de Tango, a Omar Mollo lo esperaba un primer semestre de año con agenda recargada que no le permitió hacer la plancha. Los compromisos apuran las horas del artista y en el mismo día en que por la madrugada arriba al país -junto a Graciela, su esposa y manager- de regreso de su gira europea, se dispone a participar de la presentación en Buenos Aires de la nueva edición del Festival Nacional del Tango La Falda 2014 (14 al 20 de julio). La tarea de vaciar valijas y acomodar las cosas del viaje tampoco le impiden aprestarse a responder el cuestionario de esta entrevista, en la antesala de una nueva visita a esta ciudad. A horas de una nueva presentación en el prestigioso festival, que no lo cuenta entre sus figuras desde el 2010, Omar nos cuenta, entre otras cosas, sobre su próximo disco en vivo y de la gira que realizó -como todos los años- por el Viejo Continente.

-Tras tu paso por La Falda en el reciente mes de febrero, participaste de un ciclo de tango en el Teatro ND Ateneo de Buenos Aires, durante esa actuación grabaste lo que será tu primer disco en vivo, ¿qué podés adelantar sobre ese material, y cuándo sale? “Sí, tuve una presentación en el ND Ateneo donde por sugerencia de mi productor Alejandro Pont Lezica (N. del R.: emblemático disc-jockey de los años 70’s, devenido productor discográfico) grabamos todo ese concierto. Como tuvo una buena convocatoria y el repertorio era muy variado, estaba bueno hacer un registro de todo eso, y así salió ‘Tangazos’, que ya está en internet on line, y es eso: los tangazos que gustan y que me gustan. El disco físico sale en un par de semanas”.

-Es inamovible en tu agenda la gira anual por los Países Bajos, se puede decir que estás llevando el Tango Argentino a lugares que antes eran impensados para el género. ¿Qué cosa especial tuvo la gira de este año? “El Europa Tour 2014, de donde estoy recién llegadito, puntualmente de Holanda, ha tenido la lindura de siempre, el aplauso y la maravillosa recepción de la gente. Lo nuevo de este año ha sido que canté en Azerbaijan, en la Universidad de Lenguas, recibido y hospedado por el embajador argentino en ese país, y con un auditorio lleno de jóvenes, lleno, donde di un concierto que fue un abanico de nuestra cultura y nuestra música. Me acompañé con guitarra acústica y canté folklore, vals, milonga, tango, chacarera, blues, rock, y fue una maravilla… porque se trataba de eso: de contarles de la riqueza musical que tenemos en Argentina. Fue hermoso y diferente -completa Omar su relato de viaje- ya que no suelo acompañarme con la viola, pero esta idea fue muy linda y me gustó mucho, ya que es la forma más didáctica de contarle a gente que habla otras lenguas y vive una cultura tan diversa a la nuestra. Me encantó”, subraya.
El amplio espectro de actividades de esta gira no sólo contempló sus presentaciones artísticas: “El otro gran privilegio -dice con satisfacción- fue haber sido invitado por el Director de la Escuela de Música de Rotterdam ‘Codarts’, a ser parte del jurado de los exámenes finales donde se califica ejecutando a Piazzolla y Pugliese, de manos de estudiantes de Europa. Eso me llenó el alma tanto como los conciertos que di en Bélgica y Holanda”, concluye.

-Se te pudo ver en algunas fotos publicadas en la red social Facebook, en una sala de ensayo pulsando una guitarra eléctrica, ¿da para pensar en un inminente regreso al rock o fue para despuntar el vicio? “Las sesiones con la viola eléctrica las hago mucho cuando estoy en Ámsterdam, porque hay tiempo y tengo una formación de banda de rock con la que hacemos covers de MAM (N. del R.: su histórica banda). Y sí, hay un proyecto y ganas de hacer rock también, lo venimos hablando. Ya veremos, por lo pronto me encanta y disfruto mucho hacer rock, sin ninguna presión de nada. Así que en realidad es para despuntar el vicio. Sí, es eso”.

-Cuando empezaste tu etapa tanguera hace ya una década, te eligieron como el indicado para captar al público joven que hoy necesita el tango, ¿lograste el objetivo? ¿cómo se compone una audiencia en una presentación tuya en Buenos Aires? “Es así como decís, yo siento que superé eso, que he podido conciliar a los pibes que me siguieron siempre con MAM, a los que me descubrieron, a los ortodoxos, a gente de mediana edad, todos los targets. De veras, eso me da una inmensa satisfacción. Una función mía en el teatro es ver desde pendejos hasta gente mayor, eso es un gran logro. Me siento lleno”.

-¿Hay planes de hacer algo junto al Maestro Atilio Stampone, vas cantar con él? “Con los Maestros Stampone y Oscar De Elía y la Orquesta Juan de Dios Filiberto tendré el privilegio de hacer dos conciertos homenaje por el aniversario de Aníbal Troilo, eso será en el Teatro Nacional Cervantes (el 16 de julio) y en la Bolsa de Comercio (el 18 de julio)”. 

-Contaste que el Negro Rubén Juárez te dijo que ni se te ocurra ponerte traje para cantar. Desde que te dedicás al tango ¿cuántas veces te insinuaron que te cortés el pelo? “No, debo decir que jamás nadie pidió, ni insinuó nada, siempre se aceptó a Omar tal y cual se muestra. Eso fue siempre una señal de que la valía mía estaba en lo que hacía y no en la estética del zapato de charol y el traje”.

Omar Mollo se presentará en la noche de cierre de la 31° edición de La Falda Ciudad Tango 2014, el domingo 20 de julio, compartiendo cartel con Adriana Varela, Marcelo Santos, María José Demare, Esteban Morgado, la Orquesta Provincial de Música Ciudadana y Contramano Trío, entre otros. Una vez más el personal intérprete podrá ratificar el fuerte vínculo que desde hace diez años mantiene con esta ciudad, de la que sostiene: “De la querida La Falda me siento parte, con ese público tan amoroso que me devuelve tanto de lo que doy en el escenario”.

-¿Te falta algo para que el medio legitime tu carrera tanguera, o seguir siendo un poco outsider te sienta mejor?  “Humildemente, no necesito nada más que me legitime la carrera como tanguero. Yo soy un artista que, eventualmente, me enamoré de este género. Soy outsider también, por el pelo, por esas cosas, porque no como carne, ni pollo, porque me acuesto temprano y me levanto más temprano aún, porque soy disciplinado… ¡mirá vos que loco! eso es lo que soy, y mi lugar en el tango lo siento ganado”.-

miércoles, 9 de julio de 2014

Córdoba tiene Rock - Volumen 1

La histórica disquería cordobesa Lado B que regentea el faldense Marcelo “Palo” Cáceres, impulsó esta antología que refleja buena parte del Rock que se produce actualmente en la región.

NOVEDADES DISCOGRÁFICAS
Por Néstor Pousa

El faldense Marcelo Cáceres no ocultaba su  sorpresa por el renovado impulso que su emblemática disquería de dos décadas y media de existencia había experimentado a partir de decidir celebrar con una gran fiesta su 25º aniversario. Esto me confiaba Marcelo durante el Cosquín Rock 2014, en cuyo predio había montado una sucursal transitoria de su negocio durante las tres noches de festival, para ofrecer un notable surtido en cd's, vinilos, ropa y accesorios rockeros.
Marcelo -quien responde más rápido si lo llamás Palo, su apodo de toda la vida- es reconocido en el ambiente musical cordobés por ser el propietario de la mítica LADO B, una de las últimas disquerías especializadas que lograron sobreponerse a la invasión de las grandes cadenas que expenden discos como aspirinas, y que aún resiste estoicamente a la era del mp3 y las descargas virtuales gratuitas. Para eso fue necesario que Lado B, fundada en 1988, abandonara su histórico reducto de toda la vida en la Galería Libertad (Gral. Paz 70), se mudara a su nueva dirección de calle Tucumán 105 y agregara indumentaria y afines a su exclusiva oferta de discos. Por supuesto que el conocimiento y asesoramiento de Cáceres a su exigente clientela, fue y será la razón de la existencia del local.
A este nacido y criado en La Falda, melómano por naturaleza, devoto y especialista en el rock y todos sus subgéneros provenientes de Inglaterra desde The Beatles hasta acá nuestros días; le pareció que la perseverancia y convicción de esta historia de vida de 25 años debía celebrarse, para lo cual en 2013 organizó una gran fiesta aniversario con bandas en vivo, dj’s y un desfile de ropa de diseño.
Su temperamento inquieto no se conformó y surgió la idea de dejar reflejado en un compilado un manifiesto físico con parte de la actualidad musical de Córdoba y alrededores. Así nació, impulsado por disquería Lado B, este Córdoba tiene Rock - Volumen 1, un repaso por las bandas de Córdoba -curioso, no hay ningún solista- con mayor proyección nacional. Un álbum con un sonido homogéneo muy bien logrado en los 18 tracks de diversa procedencia y una lujosa cubierta con booklet incorporado, de original diseño y abundante información.
De que Córdoba tiene rock no cabe duda. Ahora bien, nunca como ahora hubo tantas bandas agitando La Docta, ni con tan variados estilos. Eso queda claro al repasar la lista de temas de esta antología, que por orden de aparición presenta a: Los Frenéticos (“Frenetiqueando”), una de mis favoritas con su insospechado surf rock mediterráneo e instrumental; Paris Paris Musique (“You can’t stop me”), combinan mágicamente pop-rock, post-punk y música disco; De la Rivera (“Liebre”), el trío de electrofunk familiar de Villa María; Los Monkys (“Doestone”) y su sugestivo pop psicodélico; Bosques de Groenlandia (“Nunchaku”), violines y chelos al servicio de la canción; Rayos Láser (“La noche del sur”), otra promesa pop villamariense; Un día perfecto para el pez banana (“México”), apoyados en el hit de su excelente disco debut; The Chicken Faces (“Because of you”), los “cara ‘e pollo” que curten auténtico rockabilly; Lautremont (“Impulso eléctrico”), un dúo de voz, guitarra y batería que usa las programaciones para alcanzar la oscuridad; Smoke Sellers (“Hipster blues”), remiten al sonido de los 60’/70’s y no son ningunos vende-humo;  Hipnótica (“Sol”), otro dúo de canción pop en franco ascenso; Cyro y la Liga Premier (“Perro”), acústicos o electrónicos según pinte, que están para jugar en primera; Tomates Asesinos (“Laberinto”), una indefinida y personal mezcla de todo; Los Cocaleros (“Revolver”), ¿cómo sonará una banda de jujeños radicados en Córdoba que hacen punk-surf? respuesta: ¡tremendos!; The Tristes (“Ojos de mediodía”), se la conoce como la banda de Germán Arrascaeta, saben el oficio y están para grandes cosas, aquí con Richard Coleman de invitado; Eruca Sativa (“No pueden”), aunque ya transitan las grandes ligas el power trío igual se sumó a esta pléyade con un corte de su primer disco junto a Ají Rivarola como invitado; Odoghan (“Close to fall”), rock alternativo y canciones propias y en inglés; y Viaje a un Minúsculo Planeta (“Orbita”), proponen un cierre ambiental para que suban los títulos.    
El mismo “Palo” Cáceres da la bienvenida a los oyentes a esta primera experiencia cuyo título supone una continuación, aclarando que: “El objetivo es simple: lograr un reflejo de la música que se produce actualmente en la región y ampliar sus circuitos de difusión, donde el nuevo papel de la marca (Lado B) genere relaciones de intercambio y contenido donde todo el mundo (medios, músicos y oyentes) ganen”.-

Ficha Técnica de "Volumen 1". Idea original: Lado B Next. Producción Ejecutiva: Nahuel Cáceres. Producción Artística, Coordinación y Logística: Marcelo Cáceres y Sebastián Cabral. Prensa: Marcella Maugeri. Diseño Gráfico: Santiago Guerrero. Fotografías: Romina Martino (tapa), Javier Mercadal, Martín Báez, Lucas Moreno y Ernesto Grasso. Textos: Carlos Sederino. Remasterización: Maya Studio. Apoyo: Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba. Dedicado a la memoria de: Titi Rivarola y Julio César Anastasía.-