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RECITALES DE COLECCIÓN
Por Néstor Pousa © 2010
Para disimular la espera y la ansiedad mis hijos jugaban al Veo-veo. “Veo veo, ¿qué ves?, una cosa, ¿de qué color?, negro”. Se pudrió todo, a seguir esperando.
Las 10.500 almas que el domingo 24 de enero de 2010 asistieron al momento histórico en que Metallica tocó por primera vez en Córdoba, habían teñido de riguroso negro (uniforme oficial metalero) las instalaciones del Orfeo Superdomo. Aunque en realidad la fauna era variada: heavys cuarentones y nostálgicos, heavys novatos pagando su derecho de "pista", no-heavys amantes del rock fuerte; y curiosos, muchos curiosos.
Con 25 minutos de retraso según lo anunciado, Metallica, el gran monstruo viviente del rock mundial, estaba agazapado y listo para saltar al escenario luego de que una música en low fi que reproducían los altavoces se cortara abruptamente en el mismo instante en que se apagaban todas las luces. El griterío fue ensordecedor y liberador. Las pantallas laterales empezaron a emitir un fragmento de un viejo western spaghetti (The good, the bad and the ugly, 1966), dando inició el show en el momento en que los cuatro músicos aparecieron en escena. Toda esa secuencia fue demoledora. Ver a los tipos ahí, en vivo y directo, parecía mentira, ya que estos espectáculos de gran escala siempre estuvieron negados al interior del país. Aunque fue una circunstancia imprevista (la caída de una de las tres fechas en River) la que hizo realidad el milagro.

Todo lo demás lo hicieron los músicos, autoproclamados como la mejor banda de rock del mundo. Ellos son: James Hetfield, guitarra y voz líder, un tipo de aspecto intimidante pero que se comporta como un amable anfitrión que, refiriéndose a la banda y a la gente, proclamó: “We are a family” (“Somos una familia”) mientras extendía sus brazos en señal de querer abrazarlos a todos. El otro pilar es Lars Ulrich, baterista y showman egocéntrico de grandes dotes. Sí la cámara no lo busca, él busca a la cámara, mientras muele a palos a su Tama amarillo brillante de doble bombo. Así es Lars.

Sala: Orfeo Superdomo
Fecha: 24/01/10
Asistencia: 10.500 personas
Fotos: Ariel Carreras / La Voz del Interior
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