domingo, 10 de mayo de 2015

Talentos revueltos: Fattoruso y Di Pietro

foto: www.guillermodipietro.com
El notable músico uruguayo Hugo Fattoruso llegó a Córdoba para acompañar la presentación del flamante disco del cordobés Guillermo Di Pietro. Una dupla para un concierto histórico en Cocina de Culturas.

RECITALES

Por Néstor Pousa

Asistir a una performance de Hugo Fattoruso, y en un espacio como el de Cocina de Culturas, es poder chequear en vivo los motivos por los cuales al músico uruguayo se lo ha elevado a la categoría de semidiós de la música del Río de la Plata, venerado y admirado por varias generaciones de músicos, en su país natal, en Argentina, Brasil, Estados Unidos, y por extensión en toda América Latina.
Hugo Fattoruso es un artista que se manifiesta desmesuradamente desde unos teclados que ocultan su marca. Como todo buen chamán no devela todos sus trucos y articula sonidos con sutiles efectos para interpretar a los clásicos de forma magistral, sea cual fuere la obra en cuestión: Milonga sentimental, un collage de Los Beatles (A hard day’s night - I’ll follow the sun) que apabulló de buen gusto o una perla gardeliana con Golondrinas. En frente está Guillermo Di Pietro al comando del piano de cola, siguiéndolo atentamente con la mirada y con las teclas.  Fattoruso, se sabe, fue quien junto a Osvaldo, su hermano menor, se subieron a la ola beatlemaníaca en 1965 y fundaron Los Shakers, banda uruguaya que los emulaba pero a su modo, con propio estilo y propias canciones, en inglés y castellano. Esa etapa no sólo quedó documentada con un hit eterno (Break it all - Rompan todo), sino que fundamentalmente sentaron las bases para que el Rock en Castellano emerja en ambas orillas. No conformes, los Fattoruso desandaron ese camino y se dedicaron a investigar las raíces, el candombe uruguayo, el rock que de jóvenes los había “contaminado”, el jazz como padre de todos los ritmos, para fusionar eso en un cocktail con marca registrada.

El arribo de Hugo Fattoruso a Córdoba se daba en el marco de una seguidilla de conciertos que alcanzaron el rango de gira de presentación de Adstratos, flamante cuarto disco de Guillermo Di Pietro, notable pianista cordobés nacido en Marcos Juárez. Un concierto que transitó previamente por salas de Capital Federal y La Plata, y que lleva por nombre: Solos, Juntos y Revueltos. Por lo que luego de ese prólogo a dúo, lo que continuó fue el set solista de Di Pietro en el cual se enfocó en presentar su nueva obra. Su condición de local, el cartel de localidades agotadas y la presencia de sus familiares y amigos, en definitiva el entorno, tal vez conspiraron para que Guillermo se expresara poco desde el micrófono, hablando lo justo y necesario. No ocurrió así con lo que mejor sabe hacer que es tocar el piano, donde se desató como un vendaval en intensas versiones de Esa tristeza (Eduardo Mateo) y A Starosta, el idiota (Spinetta), en la que notablemente logra recrear la atmósfera psicodélica de esa verdadera gema contenida en Artaud.  En su personal estilo, en el que se enlaza lo académico y lo popular, seguiría con Te abracé en la noche (Fernando Cabrera) y un medley con Té para tres (Cerati), Tema de Pototo (Almendra) e Inconsciente colectivo (Charly García); y para concluir, una particular versión-homenaje de Rompan todo. Todas pertenecientes al nuevo disco.

En su turno solista Hugo dejaría una muestra incuestionable de su genialidad en estado puro. El gran piano de cola tocado por sus manos exhala notas de un apabullante virtuosismo. Como un médico brujo se funde con el instrumento para sacar versiones únicas e irrepetibles de temas propios y ajenos, del cancionero de todos los géneros. Parando en la mitad si hace falta retomar la letra (en la bellísima Milonga de la luna) o dar una indicación como si se tratara de un ensayo sin público; cantar y tararear las canciones completas o en fragmentos; y dedicar temas a sus amigos en la platea (Mi prima Mabel para Mingui Ingaramo; el vals Palabras para Sonia). Un personaje, musical y personalmente, en el más amplio sentido de la palabra, que se toma su tiempo para hacer docencia sobre el estilo que más lo apasiona. Luego de presentar a uno de los músicos invitados, Matías Martínez (tambor piano) se apura en aclarar que es uno de los tres tamaños de tambor (piano, repique y chico) que se utilizan para el candombe, por si algún desprevenido pensaba que se trataba de un elemento de percusión con teclas. A dúo repasan Repique y La luna vino al candombe, músicas concebidas con su grupo Rey Tambor.
En la tercera parte, y esta vez revueltos, los protagonistas de la noche presentaron al invitado especial, Juan Carlos Ingaramo (teclados). Juan Carlos, ese amigo del alma, es quien propició la reunión de Di Pietro-Fattoruso para el disco que se estaba presentando, en el que dejaron registrada una maravillosa interpretación de Giros, el clásico en clave tanguera de Fito Páez al que Hugo le aporta su acordeón y su voz.  
Entrevistado por este blogger en las horas previas al concierto, Di Pietro se entusiasmaba con la llegada del exintegrante de Los Shakers y Opa a esta ciudad: “¡No lo tenemos que dejar bajar del escenario! no sabemos cuándo volverá a Córdoba. Y además tocamos en una sala que es informal y estamos todos cerca, ideal para Hugo. Puede ser histórico, tal vez…”, sentenció. Y estaba en lo cierto.-

viernes, 8 de mayo de 2015

Guillermo Di Pietro presenta: Adstratos

El pianista cordobés habla de su flamante disco y brinda detalles del concierto de presentación junto a Hugo Fattoruso con Juan Carlos Ingaramo como especial invitado.

NOVEDAD DISCOGRÁFICA (*) 


Por Néstor Pousa

Guillermo Di Pietro ya se forjó un nombre dentro de la Música Popular Argentina gracias a su inspirada manera de versionar repertorios de artistas imprescindibles como Spinetta, Charly García o Fito Páez, material que se encargó de documentar en la trilogía que denominó Variaciones.
Hoy suma un nuevo volumen a su obra, en donde reincide con los ya citados, agrega nuevos autores de la misma talla (Cuchi Leguizamón, Nebbia, Cerati) y revisa repertorios de autores uruguayos; con una particularidad: a su formato, que hasta aquí era instrumental, le agrega voces de notables intérpretes. Adstratos es el título del nuevo disco de reciente aparición e inminente presentación el sábado 9 de mayo en Cocina de Culturas. En medio de los preparativos de ese concierto Di Pietro da detalles sobre esta variación a sus variaciones. “Es verdad que empecé por lo mejor que podía empezar: Herrero, Cabrera y Fattoruso. Las versiones pasaron de lo instrumental a las voces de estos gigantes, sin escala intermedia. Estoy muy estimulado con eso, pero también sé con quiénes grabé y que esos resultados están estrechamente ligados a los músicos que prestaron su carácter para darle forma a las versiones. ¡Yo grabaría un disco entero con cada uno de ellos! Son brillantes. Grabamos en vivo, mirándonos, llevando adelante juntos el tempo y el clima de la canción. Eso fue fantástico. Las versiones se terminaron de armar con ellos en el estudio y una vez que entraron en el clima propuesto, se adueñaron del momento y grabaron intensamente. Yo estoy muy agradecido por lo que hicieron”, asegura Di Pietro.

 “Solos, Juntos y Revueltos” (tal el nombre del show del 9 de mayo) ¿será la presentación formal del disco? ¿Qué podés adelantar sobre los invitados y el repertorio de esa noche?  

“Sí, totalmente. Presentación de lujo: Cocina de Culturas, piano, Hugo compartiendo concierto. No puedo pedir más. En Buenos Aires lo hice con Hugo y Liliana, dos de los tres invitados del disco. Una pena que Fernando no esté por acá. Liliana también iba a venir a Córdoba a la presentación, después por motivos de agenda no pudo. En el concierto de Córdoba estarán Juan Carlos Ingaramo y Matías Martínez que tocará tambores. El repertorio solista lo armamos independientemente y tenemos un gran set a dúo que lo iremos metiendo en el concierto: Beatles, Gardel, clásicos rioplatenses. Iremos tocando “solos” y “juntos” a lo largo del concierto… en algún momento estaremos “revueltos” y veremos qué pasa ahí. Puede ser una noche fantástica. Yo voy a estar compartiendo el escenario, pero también como fan. ¡No lo tenemos que dejar bajar del escenario! No sabemos cuándo volverá a Córdoba. Y además tocamos en Cocina de Culturas, que es informal y estamos todos cerca. Ideal para Hugo. Puede ser histórico, tal vez…”, se entusiasma.-

(*) Adelanto de la entrevista que se publicará completa la semana que viene en este blog y en el semanario “Ecos de Punilla” (versión gráfica).

miércoles, 6 de mayo de 2015

Di Pietro cruza el charco

El talentoso pianista cordobés entrega un nuevo volumen de versiones. La novedad: revisa el repertorio de autores uruguayos e incorpora voces de notables intérpretes. En esta nota explica los por qué.

NOVEDADES DISCOGRÁFICAS

Por Néstor Pousa

El pianista marcosjuarense Guillermo Di Pietro suma un nuevo volumen a su catálogo personal. En Adstratos -tal el nombre del flamante álbum- si bien reincide con la obra de Spinetta/García/Páez, agrega músicas de autores de igual talla como el Cuchi Leguizamón, Nebbia y Cerati; y revisa repertorios de autores uruguayos, con una particularidad: a su formato, que hasta aquí se mantenía instrumental, le agrega voces de notables intérpretes. A lo largo de esta nota Di Pietro brinda detalles de cómo se fue configurando este nuevo repertorio en el que aborda composiciones de los hermanos Fattoruso, Eduardo Mateo y Fernando Cabrera: “Lo tenía en la cabeza desde hacía un tiempo y tomó forma definitiva cuando decidí que el disco iba a estar dedicado a Liliana (Herrero), su amor por Uruguay me conmueve. Por fuera de Spinetta, Charly y Fito, estos autores son lo que vengo escuchando más intensamente desde hace ya muchos años”, resume. Y prosigue: “En todos los casos el punto en común fue que despojar a esas canciones de las interpretaciones de sus autores, geniales, personales, viscerales, era ponerlas en un plano completamente nuevo, porque estamos acostumbrados a escuchar esas canciones por sus autores… bueno, pero qué pasa si le sacamos esas voces y esos instrumentos… qué hay ahí. Por ejemplo: Somos eras era de Mateo. Es una obra genial -se entusiasma- con letra y la voz de Mateo es una canción, pero sin la letra y en solo piano es una cosa absolutamente distinta, maravillosa para mí. Y ahí la melodía la toco tal cual, y no agrego ni saco estrofas. Pero lo que sale es fantástico, una cosa totalmente nueva. Esa canción me conmovió cuando la escuché por primera vez. Quedé medio en shock. Cómo se le puede ocurrir a un cancionista hacer esa canción, es totalmente “ilegal” para los cánones de la canción, esas repeticiones, esos cambios a cualquier lado… oriente y occidente sintetizados en Mateo”, argumenta.
Hay más pasajes en los que se observa al pianista más propenso a "respetar" la melodía original, por caso: A Starosta, el idiota y Te abracé en la noche; algo que no había sucedido de forma significativa en sus trabajos anteriores. Di Pietro acuerda: En todos los discos hay casos así, pero es verdad que en este me impuse menos restricciones. Dejé que las cosas salieran y luego veía qué pasaba. En la trilogía de las variaciones, cuando aparecía una idea, me autoimponía ese límite de trabajo para esa canción, esa variación. No trabajé así en este disco. Por eso también no lleva el título de variaciones, este trabajo es más abierto, más fluido en ese sentido”. [Adstratos es su cuarto álbum y sucede a la serie Variaciones, sobre Spinetta (2007), Charly García (2009) y Fito Páez (2011)]


Un Shaker en la banda

   -¿Qué sentiste como músico al tocar al lado de una figura como Hugo Fattoruso? ¿cómo llegaste a él?   “Aun no lo puedo creer. Es una emoción muy grande. Sueños que ni siquiera me animaba a soñar de tan disparatados que eran. Me acuerdo de mi adolescencia, el vinilo de Los Shakers traído por mi hermano; y escuchar eso. Y de pronto, estoy sentado al piano y el que está a mi lado es Hugo que me dice: “Maestro, vos dirás…”, y se pone a disposición. Eso no se puede explicar. Hay toda una ligazón entre el chico que fui y el adulto actual que es un golpe directo a la emoción. Me pasó muchas veces estar preparando las músicas y encontrarme con los ojos humedecidos… “¿esto lo voy a tocar con Hugo Fattoruso?”, me decía… Hace unos meses tocó con Hermeto Pascoal, después con Gismonti y ahora conmigo, esto habla mucho de él. Lo pinta tal cual es. El que nos contactó fue Juan Carlos Ingaramo. Cuando estaba armando el disco había un par de temas que no podía encontrar y se los pedí para escucharlos como referencia. Luego le mandé los demos de mis versiones y ahí Hugo se enganchó y terminamos grabando para el disco nuevo”.

   -Liliana Herrero es una figura omnipresente en todo el disco. Se lo dedicás a ella, lo prologa con un texto de puño y letra, y como si fuera poco aporta su voz a una gran versión de No soy un extraño...   “Sí, no tengo más que agradecimiento para con Liliana. Mi idea era dedicarle el disco a ella por lo mucho que había influido en mi música. Todo lo otro era fantasioso: grabar con ella y que escriba para el disco. Ambas cosas las soñé, pero no pensé, realmente, que eso pudiera pasar. Y está. Liliana es un claro ejemplo de poner el cuerpo a lo que dice con la boca”.

   -Se puede intuir que con Fernando Cabrera te entendés telepáticamente, ya que ambos coinciden en eso de sacar a las canciones de los espacios de confort que suponen las versiones convencionales...    “Claro, si había alguien con quien me identificaba a la hora de hacer algo personal, incluso más allá de lo que se conoce como "buen gusto", ese es Fernando. Ese disco de versiones que grabó Cabrera es tremendamente arriesgado y muy personal. Tensa la manera de versionar como pocas veces se escucha. Digamos que en Liliana, Fernando y Hugo encontré los intérpretes perfectos para mi idea de versión. Eso es maravilloso. El tema, ahora, es cómo seguir…”


domingo, 26 de abril de 2015

Fernando Cabrera: el corazón adelante

foto de la web
El cantautor y poeta uruguayo presentó “Viva la patria”, su reciente disco, y entregó un resumen de su repertorio en formato unipersonal. El público de Córdoba le manifestó su devoción.

RECITALES

Por Néstor Pousa

Lo que pasa con Fernando Cabrera es que lo amás o lo odiás, analizaba todavía conmovido un profundo conocedor de la obra del uruguayo a la salida del recital del viernes 24 de abril en el Salón de Actos del Pabellón Argentina de la Ciudad Universitaria, acogedor espacio donde tuvo lugar el show.
Siempre que ocurre con un artista esta ambivalencia, el odio en realidad se manifiesta con indiferencia por desconocimiento; y el amor alcanza niveles devocionales. En el caso de Cabrera no solamente consigue esa altísima adhesión con el público de las dos orillas; sino que es permanentemente referenciado por sus propios colegas, músicos de los más diversos estilos y escuelas que lo citan como un referente ineludible y uno de los grandes baluartes, hasta no hace mucho tiempo oculto, que tiene la canción rioplatense. Veamos sino. Hace algunos años empezó a agigantarse su popularidad fuera de los límites de su Uruguay natal gracias a Jorge Drexler, su compatriota fue el mejor jefe de prensa espontáneo que pudo haber tenido por estas tierras y el que generó la intriga por saber de quién estaba hablando.
Recientemente fue invitado por Serrat a compartir su escenario en la gira por los 50 años de trayectoria del catalán. “Fue una sorpresa total, un día recibo un mail de él para invitarme a cantar una canción y al principio pensé que se trataba de un bromista”, le revelaba Cabrera a Lucas Fernández (Mamá Rock - Radio Nacional Córdoba) en entrevista realizada horas antes de su concierto. “Muy generoso me dijo: ‘que canción querés cantar conmigo’, que eligiera la que más me guste de su repertorio, con la que me sienta más cómodo. Terminé eligiendo El titiritero, canción que podría haber sido escrita hace 400 años atrás, o dentro de 400 años y es lo mismo”. Fernando fue invitado a las seis presentaciones uruguayas del creador de Mediterráneo.
Para Adstratos, flamante obra del marcosjuarense Guillermo Di Pietro, el pianista contrató un estudio en Uruguay para poner por primera vez algunas voces a sus versiones instrumentales. Uno de los elegidos nuevamente fue Cabrera quien se hizo cargo del Tema de Pototo de Almendra. En ambos casos, sea con Serrat o con Di Pietro, no se ajustó a la rutina del formato de versión cover sino que hizo su propia relectura de esos dos verdaderos clásicos.

A Córdoba venía con la clara intención de apoyar la salida de Viva la patria -editado en 2013 en Uruguay, pero de reciente lanzamiento en Argentina- del que se encargó de aclarar que su título no era un brote de chauvinismo. La canción epónima es una autobiografía elíptica y delirante, un relato que empieza desde el vientre de su madre y a la vez traza una bella pintura de Ciudad Vieja en Montevideo.
La poesía mitad rural, mitad urbana que tanto caracteriza su obra, obviamente está presente en Viva la patria, un disco que grabó con banda completa pero que en Córdoba se materializó en un formato tan singular como su creador. Una Fender Strato, un Marshall y un cabezal Orange, un par de grandes monitores y el infaltable atril con las letras no parecían las herramientas más aptas para estar a tono con la intimidad de la penumbrosa sala. Sin embargo la enorme personalidad de Cabrera hizo el milagro. Para quien se encuentra con él por primera vez, deja la impresión de una disimulada timidez, pero nada podría ser más desacertado. Cabrera es un nítido exponente de la clásica sobriedad uruguaya, en la economía de palabras, en sus finos comentarios humorísticos que invariablemente son festejados por sus fans, en el acento con tonos graves de su voz. Así aparecen nuevas canciones como Buena madera, luego de explicar que se la dedicó al único de sus hermanos que desoyó el mandato paterno de consagrarse a la mecánica como profesión y estudió carpintería y ebanistería. “Renace el árbol que tu alma toca”, dice en una parte de la letra para reivindicarlo.  Nunca dije te amo (“Nunca te dije te amo ni te lo voy a decir, son palabras que cualquiera dice con certeza o sin”), Canelones y Caminos en flor, son otras de las que representaron a Viva la patria.

El programa del recital se completó con un repaso de su amplia obra ante el absorto mutismo de una sala que sólo era quebrado por los aplausos tras cada canción o algún pedido a viva voz con la oscuridad como cómplice. Cabrera traía una lista más o menos preestablecida de canciones que todos querían escuchar. Viveza, acompañado por la percusión de una cajita de fósforos afinada con la mitad de su contenido, es una obra maestra. En su mundo y a su modo, apenas roza las cuerdas de la guitarra eléctrica y entona con voz trémula que cuesta clasificar y requiere un par de canciones asimilar. Así como algunas líneas de sus líricas -ingeniosas, conmovedoras, por momentos enigmáticas- se te graban a la primera escucha. Dice cosas como “Si todos se ponen a pensar, la vida es más larga cada vez, te apuesto mi vida una vez más, aquí no hay durante ni después” (La casa de al lado);  “Desconocí mi documento, esa tarjeta de humo, con sólo uno de los dos” (Puerta de los dos);  “Te abrazó la noche, la oscuridad traga y no convida, quedé a la deriva” (Te abracé en la noche); “Hay quienes intentan remontar un barco, hay quienes intentan sumergir mi voz” (Imposibles) y “Aquel que canta milonga en tono mayor y anhelante, conoce que en la platea va el corazón adelante” (Dulzura distante). Después, la Chacarera de las piedras de Yupanqui se presume como una devolución a la música argentina que de niño lo influyó. Esa música, que en sentido amplio y latinoamericanista, tiene hoy a Fernando Cabrera como uno de sus imprescindibles.-

lunes, 13 de abril de 2015

Linyera suelto en Córdoba

Fotos: Carlos M. Díaz (Bitácora de Vuelo)
Daniel Melingo presentó “Linyera”, disco en donde explora ritmos universalmente afines al tango. En un concierto intenso el intérprete exhibió su crecimiento como artista y performer junto a un notable quinteto.  

RECITALES 

Por Néstor Pousa

Con la habilidad de un consumado performer Daniel Melingo se pone en la piel de todos y cada uno de los extraños personajes que habitan los sórdidos arrabales de sus tangos malditos y mordaces milongas. Mente, alma y materia al servicio de la composición de estereotipos porteños que se expresan en lunfardo y desnudan historias surgidas de las márgenes tangueras. La primera impresión nos devuelve una imagen sombría, casi fantasmal, acentuada en la aspereza de su voz ronca y gastada y el resoplo de su hálito sobre el mic. Es un ejercicio de concentración seguirlo, pero al cabo arribaremos a buen puerto.
Melingo es el mismo que en la primera mitad de los 80’s formó parte de bandas fundamentales del tan mentado Rock Nacional. Miembro fundador de Los Twist, esa desprejuiciada factoría de canciones que con apariencia divertida y bailable le asestaron un cachetazo al vicio de la dictadura en retirada. Integrante de Abuelos de la Nada donde Miguel "Abuelo" Peralta daba clases prácticas de histrionismo de las que Melingo debe haber tomado debida nota. Ladero de Luca Prodan en los años iniciáticos de Sumo hasta que le cedió su lugar en el saxo a Pettinato. Integrante de uno de los tantos clanes que formó Charly García en rol solista, quien se lo llevó a girar por España, país en el que se afincaría para dar forma a su propio proyecto llamado Lions in Love. En definitiva al polifacético músico nunca le faltó el trabajo, pero a fines de los infames 90’s pegó un volantazo y se dedicó a componer y cantar tangos lunfardos con la convicción de un heredero tardío del enorme Edmundo Rivero, y documentaría esta nueva faceta con una seguidilla de discos de los cuales Tangos bajos (1998) fue el primer eslabón que continuaría con Ufa (2003), Santa Milonga (2004), Maldito Tango (2007) y Corazón y hueso (2011). En un nuevo giro de sus posibilidades, este artista al que parecen no pesarle los cambios de rumbo, concibió en 2014 Linyera, un álbum ecléctico donde integra con coherencia su prolífico repertorio de tangos con otras músicas universalmente afines.

Con el fin de presentar este nuevo trabajo Daniel Melingo estuvo en Córdoba el pasado viernes 10 de abril ante una Sala de las Américas prácticamente repleta. La puesta del concierto, austera e impecable, está diseñada como una obra conceptual en la que la banda arremete con el instrumental Obertura Linyera. Esta vieja tonada en ritmo de fox-trot que popularizara Antonio Tormo y que en Córdoba fue un éxito rotundo de Los de Alberdi; acciona como leit motiv de toda la estética del disco físico, del montaje escénico y de la gira internacional (que recibe el nombre Orquesta Linyera Tour 2015).  Linyera, por lo tanto, es un vocablo que encierra todo un concepto artístico y una forma de entender la vida. Para eso Melingo abandona su fina estampa de compadrito de impecable traje y pelo a la gomina que le conocíamos, para meterse en la piel de un vagabundo que viste pantalones y gabán un talle más grande. El chambergo descuidado, su cara huesuda con barba de algunos días y sus ojos desorbitados completan el cuadro. La banda continúa imperturbable. Ellos: Muhammad Habbibi (guitarra eléctrica, serrucho y coros), Juan Ravioli (buzuki, sintetizador y guitarra de 12 cuerdas), Gustavo "El Marqués" Paglia (bandoneón), Pato Cotella (contrabajo), Gonzalo Santos (guitarra criolla, trompeta y flugelhorn) y Pepo Onetto (piano), hacen el aguante hasta que aparece el cantor para adueñarse de un escenario que recorrerá a su antojo. Un estreno, Garrapatea, abre formalmente la función. Estabas ahí parada, en la puerta de la ochava, cuando vino un tipo raro, sin un diente, bien peinado, a robarte la moral… entona con sentimiento, pero su pose no parece tanguera. Otra de las nuevas, Televidente, conserva el espíritu del tango reo aunque con poesía que sintoniza actualidad. Nada distrae la continuidad del show y como un Bob Dylan criollo no pronunciará ni una sola palabra entre canción y canción. Sin omitir la intención de defender el nuevo material, aparecen obras de su anterior cancionero. El vals La novia, la milonga rivereana Leonel el feo, la gastronómica De todo y para dos, Eco il mondo, Corazón y hueso, Sin luna, el milongón En un bondi color humo (en donde el cantor suma su clarinete a la banda),  Narigón y el chamamé autobiográfico Julepe en la Tierra, son las más reconocidas y festejadas por una platea absorta. Aunque nada hará despertar más admiración que Volver a los 17, con la que logran una de las más exquisitas versiones que se escucharon de ese verdadero himno de Violeta Parra. La oscura balada Juan Salvo, el Eternauta donde la orquesta exprime sonidos jazzeros, es otro de los momentos de alta inspiración. Hasta que por fin Melingo se calzará una raída galera para La canción del linyera en versión completa y un middle con De nada sirve, aquella emblemática improvisación que Moris documentó en Treinta minutos de vida.

Bis. Del barrio me voy, del barrio me fui, tristes melodías que oigo al partir, voy dejando atrás todo el arrabal en mi recuerdo, canta a capella simulando una falla de sonido y se va. El segundo tramo de esta extensa gira lo llevará por Francia, Italia, Luxemburgo, Noruega y Holanda. El linyera de esta historia parte a conquistar escenarios de la Vieja Europa.-


Orquesta Linyera

lunes, 30 de marzo de 2015

Córdoba ama a Serrat

fotos: Natalia Leiva
Joan Manuel Serrat presentó en Córdoba su “Antología Desordenada”, álbum cuádruple celebratorio de 50 años de trayectoria. Un Orfeo repleto ovacionó al catalán que entregó una exquisita muestra de su obra.    

RECITALES DE COLECCIÓN                                     
Por Néstor Pousa

Lo esperaban con mucha expectativa y ansiedad. Hacía varios años que no ofrecía un show individual -sus visitas recientes habían sido con Sabina- y a los cordobeses se les notaba la impaciencia por prodigarle una vez más su amor. Cerca de las 21 hs. del viernes 27 de marzo la fila de ingreso al Orfeo era interminable y ocupaba todo el ancho del puente peatonal de acceso al gran domo. Una verdadera multitud apuraba el paso para ir al encuentro del juglar Joan Manuel Serrat en la escala cordobesa de la extensa gira con la que sacó a pasear por el mundo su Antología Desordenada, álbum cuádruple que reúne una selección a su antojo de sus mejores canciones. El carácter de la obra es celebratorio de 50 años de trayectoria, a contar desde el 18 de febrero de 1965, fecha de la primera presentación del Nano en público en los estudios de Radio Barcelona. Desde ese día dejó de ser Juanito para empezar a ser Joan Manuel. Desde ese día no paró de escribir canciones, grabar discos y girar.
Ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija de su amor soy yo, escribió una vez Joan Manuel; y asegura que dejó de cantar esa canción cuando ya no se sintió más el protagonista de la historia. Solamente la recupera si es a dúo y el rol principal lo asume algún amigo como el español Dani Martín (en el disco), Ricardo Mollo o Axel (en los directos). La cuestión es que los años no pasaron solamente para él, y las miles de destinatarias imaginarias de esos versos hoy no admiten asistir al show si además no pueden demostrarle en forma directa su amor incondicional y aspiran, aunque sin desplantes histéricos, llevarse una mirada a los ojos, el roce de su mano y un comentario personalizado. Por eso desde el final de la primera canción, y al pie del escenario, Serrat empieza a recoger regalos de propia mano de sus fans (una botella de vino, una carta, una bandera de Cataluña para autografiar), acto al que accede con admirable paciencia. Ante la mirada comprensiva del resto del estadio la escena vuelve a repetirse hasta el límite de lo impertinente, el show pierde continuidad hasta que la palabra justa y respetuosa del receptor de todo ese cariño pone las cosas en su justo lugar para que el concierto pueda continuar.

Serrat ovacionado en Córdoba
Respaldado por un quinteto de músicos españoles de primer nivel Serrat devolvió tanto afecto con un exquisito muestrario de su obra, una lista de clásicos obligados que, sin embargo, fue inaugurada por un viejo tema no tan conocido dedicado a su abuelo, El carrusel del Furo. Lo antológico empezó a cobrar sentido con De vez en cuando la vida y De cartón piedra. Como el mejor maestro de ceremonias preludia las canciones con párrafos imperdibles, el relato sobre sus comienzos en la música antecede a Mi niñez; se cuela Hoy por ti, mañana por mí (de Serrat-Sabina) y las canciones de amor se entremezclan con el alegato desgarrador de Niño silvestre. La rebeldía de Algo personal estimula la primer gran ovación de la noche; en tanto que El sur también existe (letra de Mario Benedetti y música de Serrat) provoca un aplauso tan cerrado que conmovió los cimientos de la sala. La primera de las nombradas es una canción emblemática de un disco clave: Cada loco con su tema (1983), un trabajo que musicalizó la transición hacia la recuperación democrática que atravesábamos en el país. Sin imaginarlo el Nano nos había escrito la banda de sonido de un momento trascendente de nuestras vidas y reafirmaba los lazos con nuevos y antiguos seguidores de Argentina. Vendedor de yuyos de Atahualpa Yupanqui, único cover de la lista, justifica su inclusión por la relación con Argentina, su música y sus costumbres desde aquella primera visita en 1969. Aún recuerda de ese tiempo, no sin nostalgia, las bondades gastronómicas de los chinchulines, las mollejas y el dulce de leche; haber soportado indemne los efectos del Smuggler (“Había que tener estómago”, reconoce); y el honor de haber cantado con Troilo en el mítico Caño 14.

Llegó el momento -muy esperado- de los invitados especiales que en cada plaza el catalán convoca como un rasgo distintivo de esta serie de conciertos. Tras la presentación el primero en salir a escena fue Raly Barrionuevo, notable el santiagueño con su aporte en Aquellas pequeñas cosas; y luego Silvia Lallana, fulgurante y resuelta en el dueto de la romántica Es caprichoso el azar. Para envidia de sus congéneres presentes la cordobesa se llevó del Nano un beso en los labios como recuerdo de su noche mágica, un momento antes que entre los tres empiecen a anticipar el fin de la velada con Fiesta. Se acabó, el reloj nos dice que llegó el final. Romance de Curro "El Palmo", No hago otra cosa que pensar en ti y Hoy puede ser un gran día fueron la coda de un concierto hecho a la medida de un público que ya no podía sujetarse en su butaca. Menos aun cuando suenan los versos sensibles de Miguel Hernández (Para la libertad) y Antonio Machado (Cantares) que Serrat musicalizó tempranamente con destino de clásicos inmortales. Caminante no hay camino, se hace camino al andar, cantó el estadio a pleno tapando la propia voz del juglar. Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual.-



Músicos.
Ricard Miralles: piano y dirección musical
Josep Mas "Kitflus": teclados
David Palau: guitarras eléctricas y acústicas
Rai Ferrer: contrabajo y bajo eléctrico
Vicente Climent: batería y percusión

domingo, 15 de marzo de 2015

Spinetta: vida y obra en imágenes

Dylan Martí en la presentación de Córdoba
Llegó a Córdoba la muestra de fotos, dibujos y textos que repasan la trayectoria del inigualable músico argentino. En la inauguración hablamos con Eduardo “Dylan” Martí  y Catarina Spinetta, curadores del proyecto.

LOS LIBROS DE LA BUENA MEMORIA

Por Néstor Pousa

La muestra -SPINETTA, los libros de la buena memoria- fue la primera reacción luego del estupor y la tristeza provocada por la pérdida irreparable de uno de los artistas fundamentales de nuestra música popular. Con curaduría de Eduardo “Dylan” Martí y de la familia de Luis, léase sus cuatro hijos, se armó esta colección basada en fotografías (algunas muy conocidas, otras casi inéditas), dibujos, manuscritos, las 44 portadas de la discografía oficial dispuestas en una línea de tiempo y algunos objetos personales. Presentada entre octubre y diciembre de 2012 en la Biblioteca Nacional, esta es la primera vez que la colección abandona Buenos Aires para recalar en la ciudad de Córdoba en el espacio 220 Cultura Contemporánea (Costanera y Mendoza), donde se podrá visitar desde el 14 de marzo al 30 de abril (martes a jueves: 17 a 21 hs y viernes a domingo: 17 a 22 hs).

Eduardo “Dylan” Martí es fotógrafo, artista plástico y videasta. Desde su juventud se transformó en uno de los amigos personales más cercanos a Luis. Pero además fue el creador de alguna de las portadas de discos más emblemáticas y el responsable de muchos de los video-clips. En las últimas décadas no había forma de que el Flaco acepte someterse a una sesión de fotos si el que estaba detrás de la lente no era Dylan. Es por eso que el proyecto no podía caer en otras manos que no fueran las suyas, Eso le sugiero el día de la inauguración en Córdoba, Dylan admite: “Imagináte… estoy con Luis desde el año 1973, así que muchas cosas las aporté yo, pero recibimos la colaboración de otros colegas muy talentosos”. Después me cuenta que la génesis de esta muestra surgió de una invitación que le cursara Horacio González, su amigo y Director de la Biblioteca Nacional, quien le dijo que le encantaría que la biblioteca reconociera la obra y la trayectoria de Luis, y que estaría bueno hacer un homenaje. “Me pareció que no podía haber un mejor ámbito para esta muestra, y así emprendimos un trabajo que recibió el acompañamiento de la familia, los amigos, cada uno fue aportando algún objeto, algún recorte, más todo el material que yo tenía. Hicimos la muestra en la biblioteca, tuvimos un ciclo de charlas, una reunión de ingenieros de sonido, una reunión de bajistas, una de guitarristas y unos shows increíbles con todos los músicos que tocaron con Luis”, completa.

   -¿Esta muestra es una réplica exacta de aquella?   “Faltan algunos objetos personales de Luis que no quisimos llevarlos como trofeos de guerra de un lado para el otro, pero por respeto a Luis, nada más; después el resto de lo que son las fotos y el contenido te diría que está en un noventa por ciento. Íbamos a traer una guitarra pero se nos dificultaba la logística, porque había que mandar a construir una vitrina, era un kilombo, viste, sino la hubiésemos traído, pero era poner a la producción a fabricar una cosa, con un herrero… era una lucha… una lucha libre, prácticamente”, confiesa.

   -Teniendo en cuenta tantos años de amistad con el Flaco ¿cómo te resultó emocionalmente encargarte de armar la muestra?   “Y bueno, es lo que yo más lamento, la pérdida del amigo, más que el artista, porque al tener una relación tan cotidiana con él, muchas veces yo no hacía hincapié en lo que era Luis, porque mi relación con él transitaba en otro plano, el  de dos amigos que se juntan a boludear, a mirar la tele, a charlar, y de vez en cuando hacíamos cosas que Luis necesitaba. Pudimos componer algunas canciones juntos, dos temas que están en Kamikaze y otro que está en Estrelicia, porque era como un ejercicio que hacíamos, en forma casera, sin ninguna pretensión artística, ni de que eso se grabara, ni nada, pero como Luis era un loco, decía: “Ah, me gusta esto, vamos a grabarlo”, y si él te decía que lo quería grabar ¿qué le vas a decir, que no?...”, revela.

   -¿Cómo se conocieron?   “Haciéndole fotos para (la banda) Invisible, año 1973, en esa época no era ni un trabajo siquiera, yo empezaba a hacer mis primeras fotos, me llamó un amigo, Machi Rufino (bajista de Invisible) que estaba tocando con Luis. Después nos hicimos amigos, criamos hijos y todo lo que te puedas imaginar”. Vale aclarar que Dylan es el papá de Lucas Martí y Emmanuel Horvilleur, los que junto con los hijos de Luis formaron la banda Pechugo en plan informal preadolescente. Luego Dante y Emma se profesionalizaron con Illya Kuryaki.

   -¿Quién te puso Dylan? (apodo que se ganó por su admiración por el influyente cantautor estadounidense)   “Estoy con duda quien me puso Dylan, porque no sé si fue (el guitarrista) Héctor Starc, pero el otro día me escribió uno que era amigo mío de Mataderos, Tito Infusino, en 1964 por ahí, y me dice “Guacho, yo te puse Dylan”, por eso ahora estoy en duda porque yo siempre pensé que había sido Starc, pero me sorprendió que este me diga que fue él”.


Catarina Spinetta: “La conexión no se cortó”  


Catarina Spinetta acompañó la muestra en Cba.
El día de la inauguración la presencia de Catarina Spinetta (36 años, actriz, dj, artista plástica) ciertamente sorprendió gratamente. Ella agradece y explica: “Estoy acompañando todo este proceso con Dylan desde el vamos, viendo todo lo que íbamos a traer. Yo estoy representando a la familia, en este momento que Dante (38) está en New York; Vera (23) está filmando y Valentino (34) está grabando; pero por suerte yo pude estar”.

   -Caminar por estos pasillos y ver las fotos, los objetos personales ¿qué sensación te provoca?   “Esta muestra en especial no la puedo ver de afuera, la veo desde adentro, no me da una sensación de tristeza, ni de angustia, es que el impulso de estar acá es eso también, que nosotros pasado cierto tiempo decidimos llevar la muestra más allá de Buenos Aires, porque hasta ahora había estado en la Biblioteca Nacional y en Tecnópolis, y nada más”.

Un lugar muy importante en la vida de Luis era su casa-estudio de grabación, su refugio, allí, en la calle Iberá al 5000 del barrio porteño de Villa Urquiza. Trascendió que se estaba remodelando, Catarina confirma: “Estamos en un estadio final, ya está funcionando con Valentino que está grabando y probando todo el sistema nuevo; se ha remodelado por completo”. 

   -¿Es la intención usarlo como estudio de grabación?   “Sí, es la idea”   ¿Y lo va a manejar Valentino?   “No sé… no es tan fácil responderte esto (se ríe como quien debe guardar un secreto), lo importante era llegar a esta instancia, está impecable, está hecho una nave de la que él estaría orgullosísimo, y preservamos todo su material. No es fácil, son muchas, muchas cosas”.

   -La vivienda, ¿se conservó tal cual?   “No está tal cual… o sea, de formato sí, pero lo modificamos para que pueda entrar alguien a grabar y que no se encuentre con algo tan personal. Aunque, no deja de ser la casa de él, tiene su energía, y todos quieren ir ahí”.

Desde el seno familiar también se filtró que existe un material inédito y listo para salir, se trata de temas grabados en trío con Spinetta en guitarra y voz, Rodolfo García (ex Almendra) en batería y Daniel Ferrón en bajo. Catarina  asiente: “Va a salir, pero no puedo adelantar nada porque me matan”. “No es lo único -prosigue- hay más cosas, y cosas que vamos a ir encontrando también”.

La figura de Catarina no pasa inadvertida, la gente la reconoce, la saluda y le pide fotos a las que accede de muy buen grado. Le digo de fotografiarla al lado de alguna imagen de su padre. No me decido por cual. Me dice: “Vení, sácame al lado de esta que no es tan conocida”, es Luis con saco cruzado, moñito y unas enormes gafas Marlboro, es una producción conjunta de Dylan con Renata Schussheim. Después me pide que le tome una con su teléfono celular, “No da para una selfie”, sentencia. 

Como un pensamiento en voz alta le digo: ¿qué pensaría Luis de toda esta cuestión de los homenajes?   “Creo que estaría contento, hoy con Dylan lo hablábamos, porque mi papá era todo no, no, no, pero a la vez yo creo que él pensaría que está bueno que lo hagamos nosotros antes de que lo haga otro, es decir otros pueden hacerlo, con todo lo que dejó, tanto arte y tantas cosas, tenemos para trabajar mucho tiempo, pero también está el tiempo interno, hoy después de tres años estamos acá con ganas de estar acá, antes nos han ofrecido ir a otros lugares a llevar la muestra y no estábamos preparados para moverla, hoy estamos contentos y si nosotros estamos con esa seguridad, él, arriba también, o sea la conexión no se cortó”.-

martes, 10 de marzo de 2015

Por siempre terrenales


La banda cordobesa Juan Terrenal presenta “Por siempre”. “Es un disco fundamental en nuestras vidas y en nuestra carrera”, asegura su cantante Miguel Amaya.

COMENTARIOS DISCOGRÁFICOS

Por Néstor Pousa

Cuando en febrero de 2001 Juan Terrenal hacía su aparición en la edición inaugural del Cosquín Rock en la Plaza Próspero Molina y con el Atahualpa Yupanqui como escenario único, tal vez no se imaginaban una carrera de 16 años -un montón de tiempo en términos de trayectoria para una banda independiente del interior- que arrojaría una interesante producción discográfica. Habían empezado un año antes, en el preludio del nuevo milenio, por lo que bien puede considerárselos sin exagerar como los decanos de una escena musical cordobesa que una década y media después acredita un número significativo de proyectos musicales en intensa actividad.
Desde su inicio los Juan Terrenal no pasaban desapercibidos. Se probaban en el territorio de las grandes ligas como soporte de Fun People en Cemento, legendario antro musical regenteado por Omar Chabán. Sus temas, aunque inéditos, empezaban a rotar en las radios de rock de Córdoba. En enero de 2001 giran como artistas invitados de uno de los exponentes del Nuevo Rock Argentino de los 90’s, El Otro Yo. Es ahí cuando recalan en el que se instalaría como el festival más federal del país, destacándose, sin categoría que lo oficialice, como la revelación cordobesa con temas como Llueve sobre mí y Se cae el techo.
El presente los encuentra activos por la edición de su flamante álbum titulado Por siempre, grabado en los estudios Romaphonic (ex Circo Beat) y Van Vliet de Buenos Aires y producido por Alejandro Vázquez, experimentado productor artístico que colaboró con Carajo, Massacre, La Renga, Intoxicados, entre muchos más.
El resultado son 13 canciones de títulos unimembres, líricas irrebatibles y un sonido contundente en donde la banda exprime todos sus recursos: guitarras que avasallan en Desencuentro y en Culpables; teclados con tintes heroicos en Desamparo; una firme base de bajo y batería percutiendo en sincro en Reaccionar; un oasis de cuerdas “verdaderas” en Despacio, especie de canción insignia cuya letra linkea con el arte de tapa (“Despacio al caminar, yo salto al vacío si hace falta”); y la inspiración electrónica en ¿O de mí?; que sumado a los permanentes cambios de climas, incluso dentro de un mismo tema, hacen de Por siempre un disco legítimamente ambicioso. Próximamente, el sábado 9 de mayo, tendrá su presentación oficial en Captain Blue XL de la ciudad de Córdoba.-

Hacer cosas imposibles 

Miguel Amaya, nacido y criado en San Carlos Minas, sin descuidar el terruño consiguió acomodar su biorritmo al de la ciudad de Córdoba, urbe en la que eligió vivir desde 1987. A principios de 2000 funda Juan Terrenal junto a Germán Della Rossa (guitarra rítmica, coros, samples), Federico Abril (guitarra líder y coros) y Martín Petros (bajo, coros). Los únicos reemplazos de integrantes se dieron en la batería, lugar que hoy ocupa Patricio Petros. Con el ingreso de Leonardo Ventre (dj, teclados, sintes, scratches) se completa la formación actual.
Pero es Miguel (voz líder) quien responde sobre este nuevo trabajo que los tiene tan entusiasmados: “Nuestros discos responden a una necesidad de expresarnos y de plasmar cada momento en particular que atraviesa la banda, a partir de la edición la máxima expectativa es salir a tocar esos temas en vivo”, comienza apuntando el cantante también conocido como Miguel Terrenal. Y completa la idea: “Este trabajo contempló un poco más que los anteriores que cada tema se pudiera tocar en vivo, y el nivel de producción nos exigió que cada uno creciera como músico, por eso podemos decir que es un disco fundamental en nuestras vidas y en nuestra carrera”.

-El título Por siempre me remitió a un disco de The Beatles (según el catálogo publicado  en Argentina), ¿hubo una sutil intención de homenaje? ¿o no va por ahí?   “La verdad no, me acabo de enterar, aunque no estaría nada mal citarlos ya que son una de las bandas influencias de juan terrenal”.

-Un dato que puede servir a otras bandas: ¿fue muy costoso, en términos económicos, trabajar con un productor groso y el soporte de Sony?   “Fue bastante costoso, aunque al tener en cuenta que la producción total del disco fue un plan de casi 3 años de trabajo, diría que los costos no fueron tan altos. Hay que tener en cuenta que mover una banda independiente por todo el país ya tiene unos costos que si los sumas, son imposibles. Bueno, a esto nos dedicamos, a hacer cosas imposibles, rock en la ciudad del cuarteto”.

-¿Cómo recibió el público de la primera hora este salto de calidad?   “Quiero creer que les gustó, por lo menos esos son los comentarios de los más cercanos. Hay que entender que juan terrenal es una banda bastante difícil de catalogar, que constantemente propone cosas nuevas, y que siempre le huimos a la repetición de formulas. Personalmente el salto de calidad a la par de grandes canciones es algo que siempre se buscó y que los seguidores de la primera hora se merecen”.

JT en el escenario C-Rock de Cosquín Rock '15 (archivo blog) 
   -Uds. son veteranos del Cosquín Rock, y pueden tocar tanto a las 4 de la tarde en el principal con sol de frente o encabezar cartel en alguno de los escenarios alternativos, ¿qué situación es más provechosa?    “Quien no quisiera llegar a la situación de cerrar alguna noche del Cosquín Rock con toda la gente coreando tus canciones, es un viejo anhelo pero hasta ese momento disfrutamos de ser parte del festival en el lugar que nos toque, después esta todo el trabajo que tenemos que hacer con la prensa, notas y contactos para poder comenzar el año con buenas perspectivas”.

   -En Córdoba Juan Terrenal es una de las bandas que mayor trayectoria acreditan, ¿cuál es la fórmula de la longevidad?    “No creo que haya una formula, si sé que es importante que el proyecto represente a cada uno de los integrantes, y hablo de proyecto y no sólo de banda, porque cada uno de los integrantes tiene que sentir que está haciendo la música que quiere hacer y se haga cargo de su destino, eso te genera compromiso y cuando subís al escenario entregas todo porque son tus canciones, es tu música y en definitiva es tu vida. Juan Terrenal como concepto es algo más que las personas que la integran, siempre fue así,  unos arriba del escenario, otros abajo y otros en casa esperándonos, un proyecto de vida que nos permitió salir del garage y no tener límites”.

-¿Hay ansiedad por la puesta del 9 de mayo?   “Más que ansiedad, las producciones nuestras son un dolor de cabeza, no solemos conformarnos con lo que hay en el lugar, queremos que la gente acompañe y se sienta parte, esto nos genera un tremendo compromiso porque muchas veces el público simplemente va a escuchar una banda y no se hace cargo de que ellos también son parte de la transformación que proponemos, estos “no músicos” (sic) que somos te proponen que te sientas libre y que te hagas cargo de tu libertad, que rompas la monotonía y que esa noche seas quien quieras ser junto a tus pares, nosotros ponemos la música y la idea, vos rompés la rutina y te vestís con tus mejores galas porque toca juan terrenal”.

   -¿“No músicos”...?    (se ríe) “Venimos del garage, somos gente simple que decidimos hacer música, todo es posible para el ser humano, sólo se lo tiene que proponer”.-




domingo, 8 de marzo de 2015

Serrat presenta en Córdoba su "Antología Desordenada"

Invitados: Silvia Lallana y Raly Barrionuevo                                 

EN CONCIERTO

Por Néstor Pousa

El próximo viernes 27 de marzo hará escala en Córdoba la gira con la que Joan Manuel Serrat viene presentando su Antología Desordenada, álbum cuádruple celebratorio de sus 50 años de carrera. Y como es costumbre en cada una de las plazas el catalán tendrá invitados de honor sobre el escenario. En Córdoba los elegidos fueron la cordobesa Silvia Lallana y Raly Barrionuevo, santiagueño de Frías pero radicado desde hace muchos años en Unquillo. El esperado concierto tendrá lugar en el Orfeo Superdomo desde las 21.30 hs.

Luego de enterarse de la novedad y una vez que la sorpresa inicial se transformó en alegría y satisfacción, la cordobesa Silvia Lallana posteó la noticia en su perfil de facebook: FELICIDAD TOTAL!!!!!! CANTARÉ CON SERRAT !!! el viernes 27 de Marzo en el Orfeo!! , un verdadero honor y privilegio que Serrat me haya invitado a compartir un tema con él!!!, como Cordobesa siento un verdadero orgullo !!! VENGAN!!! (escribió textualmente).

Ni bien su anuncio se empezó a viralizar comenzó a cosechar decenas de “me gusta” y comentarios de aliento, además de despertar el interés de la prensa por conocer los detalles. A la velocidad de las redes sociales me contacté con Silvia para preguntarle cómo fue que se formalizó la invitación. Sin ocultar su emoción me cuenta: “Ayer (por el 7 de marzo) me llamaron por teléfono desde la producción de Serrat contándome que me quería invitar, que dentro de una lista de posibles invitadas surgió mi nombre, vieron mi historia creo que a través de Youtube y de preguntar, y aquí estoy… ¡absolutamente feliz! por cantar con él, que lo amo y por ser reconocida como cordobesa para acompañarlo… guau!".

   -¿Qué fue lo primero que se te cruzó por la cabeza cuando te llamaron?   

“¿Qué se me cruzó por la cabeza?… ¡no lo podía creer! (el uso de signos de admiración sigue siendo un textual) encima voy a cantar un tema que amo cantar: Es caprichoso el azar".

   -¿Todavía te estás pellizcando? 

“(se ríe) Sí, no lo puedo creer, tenerlo al frente mío, cantándome y cantándole”.

                                                                                                                                                                  
Lista de canciones. Sin ánimo de estropear la sorpresa que deparará la lista del viernes 27, trascendió que a Raly Barrionuevo le tocó uno de los grandes clásicos del catalán, Fiesta, grabado originalmente en 1970. En tanto que el elegido por Silvia Lallana, Es caprichoso el azar, fue incluido por Serrat en su disco Versos en la boca (2002); y ya fue interpretado a dúo y en vivo junto a la cantante israelí Noa, la uruguaya Cristina Fernández y la argentina Elena Roger.-