El sábado 26/10 en Río Pacará Resto Bar (Sabatini esquina Triunvirato) Camino al Uritorco en Capilla del Monte
miércoles, 23 de octubre de 2024
Gabo Nubes y una banda de amigos, en Concierto
El sábado 26/10 en Río Pacará Resto Bar (Sabatini esquina Triunvirato) Camino al Uritorco en Capilla del Monte
lunes, 6 de mayo de 2024
Javier Martínez: Inventor del blues en castellano
lunes, 26 de febrero de 2024
Cosquín Rock 2024: ¿DEBERÍA CAMBIAR SU NOMBRE?
Reseña: Néstor Pousa
Fotos: Juan Facundo Pousa
“Cosquín Rock debería cambiar su nombre”. Una frase que se sigue escuchando a más de una semana de finalizada la edición veinticuatro. Los que piensan que este mega festival traicionó su esencia por lo general es gente que no es habitué del mismo. Seguramente desconocen que en los primeros años del ciclo la organización dudó en convocar a Gustavo Cerati por interpretar que su estilo no era compatible con el perfil rolinga y chabón de los inicios. Hoy que ya es lamentablemente imposible sumar al autor de Crimen a la grilla, seguramente estarán arrepentidos de no haberlo hecho a tiempo.
Este encuentro serrano supo adaptarse a los nuevos tiempos. Con veinticuatro años de trayectoria debió reinventarse para no agotar su propuesta. De tal forma, en determinado momento y desafiando los fundamentalismos, puso en una misma temporada a un grupo pesado como era Almafuerte junto a Babasónicos y Miranda. Y se comprobó que podían convivir. La siguiente apuesta fue traer a Calle 13 en 2011. Las redes y la voz de la calle se hicieron escuchar con sus argumentos en contra, pero la performance de los puertorriqueños fue tan contundente y convocante que obligó a repetir al año siguiente. La polémica por las grillas que cada año presentan los festivales es un clásico con gente a favor y en contra. Pero de ahí a pretender que Cosquín Rock modifique su nombre, es tan absurdo como pedirle a Coca Cola que por lanzar al mercado una gaseosa sabor manzana no se llame más así. Son marcas acreditadas a través de años y eso no desmerece el contenido. Si hilamos grueso, también se sigue llamando "Cosquín" cuando hace exactamente 20 años que ya no tiene como base a esa ciudad.
Cosquín
Rock decíamos, se adaptó para no repetirse con riesgo de extinción y sus
responsables jamás ocultaron su intención de expandirse cuantitativamente hasta
donde les fuera posible. Inauguraron franquicias por otras ciudades del mundo, tanto
en LATAM como Estados Unidos y España. Y el año pasado colgaron por primera vez
en su historia el cartel de “No hay más localidades”, durante la edición 23 realizada
en Santa María de Punilla. Y esto se logró por pensar en una grilla más
expansiva y atenta a los cambios de la industria que van de la mano con los
cambios de época. No
obstante fueron a por más. En la edición que acaba de finalizar (el 10 y 11 de
febrero) se pudo ver a Lali, Ke Personajes y Damas Gratis confraternizando con
la flor y nata del rock nacional, como son: Skay, Divididos, Ciro y Los Persas,
Las Pelotas o El Bordo. Jamás se habían atrevido a tanto. Y sumar artistas de
la talla de Escalandrum y Julieta Laso, mucho más cercanos al jazz y al tango
que al rock.
El futuro llegó (hace rato) a Cosquín Rock y vino de la mano de los artistas urbanos, los dee jays y la Bresh, decisiones que tanto descolocaron a los más tradicionalistas y preocupados por el “futuro del rock”. El futuro del rock puede estar en las manos virtuosas de un violero como Slash o de Usted Señálemelo, Catupecu, El Kuelgue o Estelares. La gente se apretujará frente a los proscenios ya sea que se trate del Duki, Ysy A, Las Pastillas del Abuelo o La Vela Puerca. Mientras que en el escenario PARAGUAY, mudado a la parte posterior del escenario NORTE, se empezaba a cocinar a fuego lento una fiesta reggae con el regreso a las filas del CR de una histórica de este evento como es Mimi Maura. Y Los Caligaris montaban un terrible asado en pleno escenario e invitaban a algunos colegas a entonar ese himno cordobés llamado Asado y Fernet.
El
Cosquín Rock que tuvo tantos cierres como escenarios, programaba en el SUR a
unos viejos conocidos como Molotov. En el NORTE se esperaba por Pablo Lescano
al frente Damas Gratis. Y en el MONTAÑA Steve Aoki ponía a bailar a todo el que
pasaba por delante. Pero el cierre rockero estaba a pocos pasos de allí, en LA CASITA DEL
BLUES con La Golo’s Band, un quinteto liderado por Alejandro “El Golo” Cavoti
(exintegrante de bandas de Lebón, Charly García, Santaolalla, entre otros).
Entregaron una buena dosis de rock y blues con temas propios y buenos
contrapuntos en las guitarras de un violero histórico como Gonzalo Viñas y el
propio Golo. Dos covers en los bises: Rock
and Roll de Zeppelin, en una sorprendente versión en castellano y Despiértate Nena (Spinetta, Pescado
Rabioso) empezaban a bajar el telón de un nuevo año, ya pensando en la
celebración del primer cuarto de siglo que se le avecina.
Especial para: Ecos de Punilla Digital
https://www.ecosdepunilla.com/